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jueves, 21 de diciembre de 2023

¿Sima de la Crin? Pues, va a ser que no...

 ¡Hola de nuevo, personas errantes!

 

He dejado esto parado un tiempo, pero no he dejado de rodar por la naturaleza, así que, intentaré volver a subir regularmente entradas a este blog. Serán, como siempre, entradas camperas. Entradas de majestuosos rincones naturales. Entradas de fauna y flora. Entradas de lugares poco conocidos. Entradas como la de hoy, de sitios con muy, muy pocos visitantes.

 

Volvemos al subsuelo de la Muela de la Madera, la gran muela kárstica situada entre las poblaciones de Uña y Las Majadas.

 

Y en la entrada de hoy, vamos a uno de esos últimos sitios de los que he hablado antes: los muy poco visitados. De hecho, es muy probable que en el sitio al que vamos a adentrarnos hayan estado menos personas que en la superficie de la Luna (la cual han pisado 12 personas hasta el momento). Un poco más abajo os explicaré el por qué...

 
¿Cuánta gente habrá estado alguna vez aquí? Ya os digo que menos de 10 personas seguro.
 
Tras el pequeño éxito que tuvimos hace 4 años, al volver a descender la Sima Malditos I, 30 años después de que se descubriese y 'sacarla del olvido' (ya que al año siguiente se publicó su topografía, características y acceso en la revista de la Federación Castellano-Manchega de Espeleología y Cañones, así como se realizó una re-instalación de anclajes por parte del Club Diaclasa Villalba para facilitar su acceso y darla a conocer a más aficionados a este deporte-ciencia que es la espeleo), hace un tiempo nos animamos a volver a 'sacar del baúl de los recuerdos' algunas simas de las que encontró la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum en los 'pateos sistemáticos' que dieron por la zona en los años 80 y 90, contabilizando más de 200 simas en esta muela kárstica conquense.
 

Padre Errante participó en esos 'pateos' y descendió a muchos de los 'bujeros' que encontraron en esa época. Pero también nos cuenta que, debido a la gran cantidad de simas y grietas que vieron, el trabajo de topografía y exploración fue acelerado. Más o menos sería algo así: van a un sector con varias simas marcadas. Se dividen en grupos y cada grupo (de 2 o 3 personas) se metía en una sima y echaba un vistazo. Si la sima tenía posibilidades de avanzar metros, la dejaban para explorarla más adelante con un buen grupo de gente. Si eran pozos de escaso desarrollo (como el que nos ocupa en esta entrada), se hacía un croquis rápido de la morfología de la cavidad, se medía aproximadamente las distancias y se salía para, quizá, no volver más. Todo esto con iluminación de carburo, con brújula, mapas (no había GPS) y echándole muchas horas, y muchos fines de semana.

 

Así pues, con el ánimo de volver a re-encontrar (y dar a conocer) lo que ya encontraron los compañeros de Lobetum, fuimos a dar una vuelta de reconocimiento por el siguiente sector de la Muela de la Madera.

Ahí aparece la Sima, pero... (pulsar sobre la imagen para ampliar)
 

En este mapa vemos marcada la Sima de la Crin, pero una vez llegas al lugar exacto donde está ubicada: no hay sima. Solo monte. Y lo mismo pasa con multitud de cuevas y simas marcadas en los mapas por el Instituto Geográfico Nacional. Quizá se deba a lo mencionado anteriormente: en los trabajos de exploración, en los años 80 se iba con mapa y brújula, con lo que estimar las coordenadas era más delicado que ahora.

 

Entonces, ¿qué podemos hacer? Volver a patear monte. Volver a buscar lo encontrado hace 40 años.

 

Y así nos plantamos en el lugar, 4 personas, una mañana para hacer una batida en busca de la Sima de la Crin.

 

Tan sólo encontramos una sima a unos 500 metros al Norte de donde sale marcada en el mapa. Una vez en su boca de acceso, por más que buscamos el crotal identificativo (una lámina de plástico naranja como la que colocan al ganado para marcarlo) que colocó Lobetum en las simas a las que descendió, no lo vimos por ninguna parte. Lo que sí vimos fue un 'spit' oxidado, que nos daba idea de que esa sima se había descendido con anterioridad por alguien. Al no encontrar más simas por los alrededores, supusimos que habíamos dado con la Sima de la Crin, y así la marcamos en nuestros GPS.

 

Un tiempo más tarde volvimos con material de instalación, cuerda, y todo el equipo para echarle un vistazo. Y la verdad es, que la topografía y la descripción de la Sala prometían bastante... pero no encontramos nada de eso.

Imagen de la publicación 'Cavidades de Cuenca - I Muela de la Madera' de A.E.C. Lobetum con la topografía de la sima a la que creíamos que íbamos a descender.

 

Sino, más bien esto:

Calavera con grandes colmillos al fondo de la sima.
 

Pero bueno, no adelantemos acontecimientos. Veníamos Moi, Hermano Errante y un servidor a descender esta sima. Luego os digo cuál puede ser (aproximadamente). Y como decía al principio, seguramente, ésta sea una de esas simas cuyo fondo ha pisado menos gente que la superficie lunar...

 

¡Al lío!

 

20 de Diciembre de 2023 - Al pasar por Villalba de la Sierra le pedimos a Lupo (fundador del Club Diaclasa Villalba al que pertenecemos actualmente) un taladro y unos tornillos Fixe autoroscantes, para montar una instalación temporal. Subimos a la Muela de la Madera. Plantamos mi coche a unos 50 metros de la boca de la sima. Nos ponemos los trajes de faena, y entramos en materia.

 

Moi ancla la cuerda a una sabina cercana a la boca de esta cavidad.

Aspecto del lugar donde nos estamos metiendo
 

Hermano Errante se ancla a esta cuerda, se aproxima a la abertura y se pone a taladrar un par de agujeros para insertar en ellos los 2 tornillos (y sus 2 chapas) de la cabecera que sostendrá nuestro peso.

Hermano Errante taladrando los agujeros para anclar la cuerda


Al principio el taladro no iba fino del todo... quizá por el frío
 

Ya está el primer agujero, ahora a por el segundo.

 
Pero en el segundo agujero ya ha entrado en calor
 

Una vez montada la cabecera, se va para abajo. Tarda un rato. Desde arriba, Moi y yo nos comunicamos a voces con él. Sigue bajando. Dice que se puede bajar de una sola tirada (desde la cabecera en la boca de la cavidad hasta el fondo sin tocar las paredes ni tener que montar fraccionamientos). Aun así monta un fraccionamiento un poco más abajo de la mitad del pozo, para intentar agilizar la salida de la cavidad (no debe haber dos espeleólogos en un mismo tramo de cuerda salvo para maniobras de rescate, así que cuanto más fraccionamientos haya, más personas pueden estar progresando al mismo tiempo por la cavidad). De todos modos, no sirve de nada.

 

Al llevar más de 30 años sin bajar nadie a este sitio (muestra de ello era la corrosión sufrida por el 'spit' que había en la entrada, y que, ni se nos ocurrió utilizar) las paredes han acumulado rocas que quedan incrustadas en el pozo, y se suelen producir peligrosos desprendimientos de piedras a cada mínimo roce en la pared. Por este motivo, hasta que Hermano Errante no llega al fondo de la sima y se puede apartar de la zona de caída de piedras, no vocea para darme el 'libre', que confirma que puedo comenzar a descender yo.

 

Me anclo a la cuerda, bajo hasta la cabecera, me anclo de ésta mientras cambio el descensor a la cuerda que sale de la cabecera hacia el fondo, y voy para abajo.

 

Antes de llegar a la mitad del descenso se ve una 'ventana', lo que viene a ser un hueco en una de las paredes del pozo, que da a otro pequeño pozo. Lo revisaremos a la subida.

 

Sigo bajando hasta el fraccionamiento que está más abajo de la mitad del pozo, y mi hermano me da la noticia:

     - "No estamos en la Sima de la Crin. Aquí no hay sala por ninguna parte."

 

Pues vaya...

 

Yo llevo el medidor de oxígeno, y tras pasar el fraccionamiento comienza a pitar. Mal rollo. Miro el indicador: 18,6%. No hay problema, pero el pitido constante del medidor es irritante...

 

Bajo hasta el fondo. Hay un montículo de piedras que han ido cayendo desde el exterior (llamado 'cono de derrubios'). Abajo hay un pequeño saliente de roca bajo el que Hermano Errante está refugiado de la caída de piedras. Me refugio junto a él y pego una voz a Moi para que pueda empezar a bajar.

 

Cae alguna piedra, pero estamos más o menos protegidos de los impactos. Aquí el medidor de oxígeno llega a bajar a 18,5%. Es por debajo de lo normal, pero no es peligroso.

 

Mientras, grabo:
 
Efectivamente, esto no se parece a la topografía que traíamos de la Sima de la Crin. Fail.
 
No hay sala. No hay formaciones.

 

Piedras, palos y huesos. Siempre hay de esas 3 cosas en el fondo de las simas de por aquí. No me preguntéis el por qué.

Y, otra cosa... ¡vaya colmillos tiene esa calavera, ¿no?!

Pues eso... restos de muerte por doquier
 
Una vez Moi pasa el fraccionamiento y llega a la base del pozo salimos de nuestro 'refugio anti-pedradas' y echamos un vistazo. Al otro lado de donde nos hemos refugiado hay una gatera. A simple vista parece que se cierra un poco más adelante, pero el intrépido Moi se adentra para comprobarlo. Le dejo el medidor de oxígeno, que en esa zona más estrecha desciende hasta un 18%.

Visto que la gatera no va a ninguna parte... solo queda volver a subir, algo desconcertados.
¿Qué sima es esta?
 
Efectivamente. No tira. Pues nada... ¡para arriba otra vez!

 

Dos se esconden bajo la repisa del fondo, uno sube. Luego uno se esconde, y el otro sube. Y el último, desmonta los anclajes de la instalación mientras va subiendo. Así, llegamos de nuevo al mundo exterior:

Foto que me hizo Hermano Errante a la salida.
 

Bueno, pues... ya estaría. Pero, ¿dónde hemos estado? En una sima, eso está claro...
 

Antes de guardar la cuerda, la medimos a 'brazadas' para saber aproximadamente la profundidad del pozo que hemos descendido. Unos 31 metros. No, no se corresponde con la Sima de la Crin.

 

Una vez en casa, consulto la publicación de la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum titulada: 'Cavidades de Cuenca - I Muela de la Madera' donde aparecen las cavidades más relevantes de la zona, y por la descripción y alguna topografía semejante (así como por la ubicación aproximada) creo que la sima a la que hemos descendido esta vez pertenece al grupo de las 'Gamma'.

 
Las 'Gamma' son 13 simas independientes, las cuales cuentan con unas características comunes: el sector de su ubicación y su morfología consistente en un solo pozo sin formaciones calizas destacables. Además, según la publicación las 'Simas Gamma' van desde unos pocos metros de profundidad, hasta los 42 de la más profunda de estas 13 simas bautizadas con el mismo nombre y números correlativos. ¿A cuál de ellas entramos? Pues, ni idea la verdad...

De todos modos, seguiremos intentando averiguarlo.

Para ir acabando, os dejo por aquí el enlace al vídeo que he subido a YouTube con los vídeos que conforman esta entrada: https://youtu.be/nls_Cf5w0Jg

 

Y, nada... ¡hasta la siguiente aventurer@s errantes!

lunes, 24 de abril de 2023

Día gélido en la Sima Z-6: otra más en la Serrezuela de Valsalobre

¡Bienvenid@s a esta nueva entrada, lectores errantes!

 

Vamos a cambiar de tercio, y vamos a volver a sumergirnos en las profundidades de la tierra, esta vez, en una de las simas de la Serrezuela de Valsalobre, al Norte de la provincia de Cuenca, donde ya hemos estado otras veces visitando:

               

                - Sima Juan Herranz I

                Sima la Raja

                - Sima Juan Herranz II

 

Así pues, el pasado 29 de Enero nos juntamos: Hermano Errante, Moisés, Antonio y yo para subir a la Serrezuela. Teníamos planeado descender los -96 metros hasta el fondo de la sima Z-6.

 


 

Al llegar, hacía un frío glacial (no recuerdo haber pasado tanto frío al ir de cuevas nunca) que complicaba el proceso de quitarse y ponerse capas para entrar a la cavidad. Además, el viento hacía que la sensación térmica fuese bastante inferior a los 0º centígrados.


Os muestro la localización de esta cavidad en la siguiente imagen:


Localización de la cavidad respecto a la población de Valsalobre.
La entrada a la sima aparece marcada con el rectángulo rojo.
(Pulsar sobre la imagen para ampliar)


Esta sima se encuentra re-equipada con tensores químicos desde el año 2011, equipación llevada a cabo por la Escuela Madrileña de Espelelología. En internet he encontrado esta topografía explicando la zona donde colocaron tensores químicos.


 


Una vez vestidos con los 'trajes de faena', nos apiñamos en la boca de acceso a la cavidad, helados de frío mientras Hermano Errante comienza a montar la instalación de los dos primeros pozos, uno de 11 metros, seguido de una rampa y otro pozo de 9 metros.

En la boca de acceso, deseando entrar para dejar de sentir el intenso frío que hacía en el exterior (incluso se ven manchas de nieve junto a la boca de la sima Z-6)
 


Nada más adentrarnos en la primera vertical la temperatura se hace mucho más agradable. En el exterior no se podía ni estar del frío...

 

Baja Hermano Errante, detrás de él va Moisés, luego voy yo y cerrando el grupo va Antonio.

 

Tras la cabecera, se bajan unos metros hasta encontrarse con un desviador, montado para buscar una tirada limpia que nos haga descender este primer pozo sin que la cuerda roce ninguna de las paredes.

 

Bajamos, y nos topamos con una salita en rampa, en la cual se abre el siguiente pozo, éste de 9 metros.

Hermano Errante aproximándose a la cabecera del 2º pozo.
 

Bajo y me reúno con Moisés:

Salita en rampa que da acceso al 2º pozo

 

Tras bajar este 2º pozo, se intercambian en el rol de instalar: Moisés adelanta a Hermano Errante para montar el pasamanos de acceso, y las dos últimas verticales que nos llevarán al fondo de la sima.

Esto es lo que encontramos tras descender el 2º pozo de esta cavidad


Hermano Errante en este primer pasamanos



Mientras siguen montando, Antonio se une a nosotros.


Éste pasamanos salva una grieta en el suelo, y busca el mejor lugar para bajar sin roces el siguiente pozo de 11 metros, que nos dejará en la cabecera del pozo de 60 metros por el que pretendemos bajar al final de esta cavidad.

 

Moi va montando bajo la mirada de Hermano Errante




Moisés baja el pozo de 11 metros y Hermano Errante le sigue mientras éste busca los anclajes para bajar la última vertical, la más larga de esta cavidad con 60 metros. Pero hay un problema...

 

No sé muy bien qué pasa por debajo, pero me parece que Moisés no encuentra la instalación para descender ese último pozo.

 

Posteriormente Moisés me dijo que sí que había encontrado la instalación, pero había tantos anclajes diferentes que no supo en cuales debería montar la línea, así que optó por pasarse a la otra vía de descenso por un pozo paralelo.

 

Así pues, Hermano Errante que ya ha descendido un tramo, va a tener que remontar de nuevo hasta donde estamos Antonio y yo esperando (al final del pasamanos) para que Moisés suba también este tramo e intente montar la vía de un pozo paralelo al de 60 metros, que cuenta con 48 metros de profundidad (aunque llega al mismo sitio, ya que en la base están conectados).

Aquí, esperando tranquilamente...

 

Hermano Errante vuelve a reunirse con Antonio y conmigo mientras Moisés monta la instalación de acceso al pozo paralelo al que pretendíamos descender.

Antonio nos hace esta foto a Hermano Errante y a mí mientras Moisés se busca el camino para bajar.

 

Antes de descender este último pozo hay que montar un pasamanos, más aéreo que el anterior, pero con 'buenos pies' para poder progresar hasta la cabecera de este abismo de 48 metros de profundidad.

Moisés progresando por debajo del pasamanos

 
Yo mismo bailando sobre el abismo

Pasando en oposición, con la espalda apoyada en la pared de detrás


Gestionando el último tramo del pasamanos antes de anclarme a la cabecera de este último pozo

Llegamos así al fondo de esta sima Z-6. Lo que nos encontramos al bajar la última tirada de cuerda es, más o menos, lo siguiente:


Mientras baja Antonio, me acerco a ver la zona terminal de esta cavidad. No hay gran cosa... salvo alguna pequeña formación y varias geodas de color azulado muy bien conservadas (aunque también hay alguna descolorida y 'podrida' por la alta humedad del lugar)

Zona final de esta sima Z-6

Geodas en el fondo de esta cavidad
  

Más geodas en esta zona

Otra geoda más... y Antonio que acaba de llegar al fondo cerrando el grupo.
 

Estamos 96 metros bajo la superficie, y aquí se acumula bastante humedad de los goteos de los pozos que hemos descendido.

Fondo encharcado del pozo de 48 metros por el que hemos bajado la última tirada
 

Damos una vuelta por aquí, nos asomamos al fondo del pozo de 60 por el que pretendíamos bajar pero no hemos podido...

 

Y, tras hacer unas fotos (éstas las hizo Moisés) nos preparamos para ir volviendo poco a poco a la superficie:

Geoda semi-descompuesta del fondo de la sima.

Formaciones creadas por el incesante goteo en este punto

Algunas pequeñas coladas y estalactitas

Geoda de cuarzo azulado al fondo de la sima.

Hermano Errante subiendo por el P48, ya hacia la superficie.

Sale Antonio el primero. Después salgo yo, y me hace esta foto emergiendo en pos del frío viento del exterior:

Yo, saliendo con cara de esfuerzo al exterior

 
 

Tras esto, salen Hermano Errante y Moisés, que va desmontando la instalación.

 

Os dejo por aquí la topografía de esta cavidad, sacada de la página del Espeleoclub Viana de Guadalajara:

Topografía de la Sima Z-6

 

Y os dejo por aquí también el enlace al vídeo que he subido a YouTube con las imágenes de nuestro paso por esta cavidad que, por otra parte, no tiene formaciones destacables ni nada demasiado interesante para ver...

 

https://youtu.be/oguOkZnoWUw

 

Y con esto, me despido hasta la siguiente entrada. ¡Hasta la vista 'gentes errantes'!

lunes, 23 de mayo de 2022

Sima Juan Herranz II: hasta el 'Pozo del Lago' por la Vía Normal

¡Bienvenid@s una vez más a este blog! ¡Gracias por echarle un ojo a este trabajo desinteresado!
 
Hoy vamos con otra entrada subterránea.
 
En el lugar donde nos encontramos, hay multitud de simas con profundidades que sobrepasan los 100 metros, y por ello la 'Serrezuela de Valsalobre' es un lugar muy concurrido para hacer espeleología.
 
Ya estuvimos de visita en esta Serrezuela un par de veces antes. Primero en la Sima de la Raja y después en 'La Sala' de la Sima Juan Herranz I, muy cercana a ésta, que se podría decir que es su 'hermana mayor'. Ahora tocaba visitar a esa 'hermana mayor': la Sima Juan Herranz II.

Imagen desde la base del P68


En esta ocasión vamos a descender unos 120 metros, echar un vistazo al 'Pozo del Lago' y volver a la superficie, recorriendo una pequeña parte de la Sima de Juan Herranz II, la 'grande' de la Serrezuela de Valsalobre (de hecho, es la 2ª sima más profunda de la zona centro de España, llegando a -173 metros de profundidad en su parte final. El primer puesto en esta zona lo tiene la Sima SC-16, en Las Majadas).

Esta sima tiene una longitud de 1.453 metros, y se abre a 170 metros al Sur-Sureste de su 'hermana pequeña' la Juan Herranz I. En 1973 el Grupo Espeleológico Telefónica, de Madrid, la localizó y descendió. En 1976 el grupo GAEM levanta la primera topografía. Estos datos están recogidos en el gran libro de Carlos Puch: 'Grandes Cuevas y Simas de España' editado en 1998. De él os dejo la siguiente topografía (aunque al final de la entrada os pondré un par de topografías más actualizadas):

Topografía sacada del libro 'Grandes Cuevas y Simas de España' de Carlos Puch.
En esta topografía solo sale el primer pozo. Más tarde se forzaría el acceso a la zona superior de los dos pozos paralelos a éste: el Pozo Underground y Pozo del Lago, desde los bloques que hay a mitad de descenso del P68. También se tomaron nuevas medidas y se corrigieron algunos errores de ésta topografía (por ejemplo, el P8 de entrada es un P11)


Panel informativo junto a la entrada de la cavidad


Esta cavidad, en su zona 'horizontal' tiene un curso de agua constante, aunque con un caudal muy bajo. Tiene tres pozos alineados y conectados por dos pasos, de modo que se puede realizar una 'travesía' por toda la cavidad, entrando por unos pozos y saliendo por otros (además, este mismo año tuvo lugar una re-equipación de la cavidad para poder realizar la travesía). Os dejo un enlace donde podéis ver a fondo esta información, la localización y accesos a esta cavidad: https://www.clubviana.org/cuenca/

 

Boca de esta Sima Juan Herranz II

La travesía quizá la hagamos más adelante. Esta vez teníamos pensado echar un vistazo al 'Pozo del Lago' por la Vía Normal y, si íbamos bien de tiempo, recorrer un tramo de la galería terminal para hacernos una idea de lo que había por allí.

 

En esta ocasión estuvimos presentes: Moisés, Laura, Hermano Errante y un servidor.


 Primer vistazo a esta boca de entrada

Hermano Errante no venía 'muy fino' y Moi se encargó de ir montando la instalación.

 

Moi asegura la cuerda a un pino cercano y comienza la aproximación a la cabecera


Baja montando Moi, detrás va Laura, luego yo y Hermano Errante cerrando el grupo.


Mi hermano me hace esta foto a punto de comenzar mi descenso.

Anclado ya a la cabecera

 

Tras colgarnos de la cabecera, había que descender un primer pozo de 11 metros, que nos dejaba en un resalte de 3 metros en descenso. A nuestra izquierda quedaba una salita de techo alto y paredes estrechas. Me asomo a echar un vistazo, mientras Moi va montando la cabecera para bajar la primera tirada del pozo de 68 metros (esta tirada tiene unos 31 metros hasta una zona de bloques, en medio del pozo, donde se puede pisar suelo).

 

Zona tras descender el P11 de entrada y antes de empezar a bajar el P68


Baja Moi, le sigue Laura y, cuando voy bajando yo, Hermano Errante nos dice que no se encuentra bien, y que nos abandona. Se vuelve a la superficie. Seguimos los tres.

 

Descendemos estos 31 metros de pozo amplio tras pasar un desviador que hay unos 5 metros bajo la cabecera. El descensor se calienta con el rozamiento de la cuerda. Bajamos sin tocar la pared durante la mayor parte de esos 31 metros.

 

Bloques taponando parcialmente este gran pozo de 68 metros


Esta tirada nos deja colgados en una sala (en realidad es el mismo pozo por el que bajábamos, pero que en este punto se ve parcialmente bloqueado por grandes bloques de piedra) desde la cual parten las vías para hacer la travesía.

 

Otro vídeo grabado en esta zona


Tras superar 'la Croqueta' se puede descender por el 'Pozo Underground'. Pero, si se bordea ese pozo (montando un pasamanos), se puede acceder al 'Pozo del Lago' tras superar la 'Diaclasa Alicia'. A toda esa zona se llega accediendo por el agujero que se ve al comienzo del siguiente vídeo:

 


Pero, nosotros no íbamos a recorrer esas zonas, por el momento. Nosotros continuamos bajando por la Vía Normal, es decir, descendiendo la 2ª tirada de este gran pozo, esta vez con unos 37 metros de bajada, la cual nos deja en la base de este impresionante agujero subterráneo:

 

Vídeo desde la base del P68 tras descender la segunda tirada (de unos 37 metros)


Bajamos este tramo sin tocar las paredes hasta el fondo. Una tirada limpia, y ¡qué pasada!

 

La verdad es que, las dimensiones de este pozo acojonan... y, aunque las imágenes no hagan justicia a la grandeza de este sitio, os dejo un par de fotos por aquí:

 

¡Las dimensiones de este pozo son impresionantes!

La amplitud del pozo es espectacular.

Y dejo también por aquí alguna otra foto que me hizo Laura mientras yo grababa este lugar:

 

Yo, cazado grabando un vídeo desde la base del P68 



Pero, aún no hemos terminado de bajar. No, no, no...

 

Ahora hay que entrar por una 'ventana' en una de las paredes del pozo, y descender otros 14 metros asegurados por una cuerda instalada en fijo tras la última re-equipación.

 

Zona de acceso al resto de la cavidad. Está instalada con cuerdas fijas.


Bajamos una vertical, hacemos un péndulo para sortear un pozo que queda a nuestros pies, descendemos otro tramo vertical corto, antes del cual grabo el siguiente vídeo:

Atravesando la zona de cuerdas fijas.
 

Y acabamos en una salita con otro pozo, éste más estrecho a nuestros pies. A partir de aquí, ya no nos hace falta cuerda, aunque vamos a progresar con todos los cacharros puestos (arnés, puño, croll, descensor, etc).

 

Zona final de las verticales. A partir de aquí se puede progresar sin aparatos específicos.


Me adelanto yo para abrir camino por una gatera descendente, no muy estrecha.

 

Gatera que conecta la Vía Normal con la Vía del Pozo del Lago


Esta gatera nos deja en un corto laminador con bloques en el suelo.

 

Un poco más adelante se abre un poco, pero hay pasos a diferentes alturas y no tengo muy claro por dónde tirar...

 

"A ver... ¿por dónde tengo que continuar?"


Consulto la topografía, y subo por el paso superior, marcado con hitos de piedras y algún reflectante.

 

"Me parece que va a ser por aquí..."


Se oye agua. Estamos llegando al 'Pozo del Lago'.

 

¡Efectivamente! ¡Hemos llegado a la base del Pozo del Lago!


Sus aguas azul claro y las dimensiones del pozo (de 50 metros de profundidad y unos 15 de ancho) hacen de este rincón un lugar precioso e imponente.

 

Mientras progresábamos por el resto de la cavidad, no hemos visto muchos espeleotemas, pero en esta galería junto al 'Pozo del Lago' se ven varios, y os los muestro en el siguiente vídeo:

 

Algunos espeleotemas en la galería que conecta con la base del Pozo del Lago


También nos hacemos algunas fotos, como éstas que me hizo Moi:

 

Asomado a las cristalinas aguas del lago.



O éste par de fotos de grupo que hice con mi móvil:

 

De izquierda a derecha: Laura, Moi y yo.

Que conste que, el casco, me lo quité para alumbrar la foto, ¿eh?

 

Y, nos damos por satisfechos con haber llegado hasta aquí. Con Hermano Errante esperando afuera, nos preparamos para iniciar el camino de vuelta y dejamos la galería terminal para otra ocasión.

 

Moi aún nos hace alguna foto mientras abandonamos la galería junto al 'Pozo del Lago':

Revisando los rincones de esta galería junto al Pozo del Lago.

¡Media vuelta!

Salimos de la galería superior y nos dirigimos de nuevo hacia la gatera.


Volvemos hacia la salida. Voy yo el primero. Salgo avanzando rápido, en solitario, para evitar esperas a la hora de subir las tiradas largas del pozo de 68 metros, ya que no hay muchos fraccionamientos (hasta que uno no ha pasado un fraccionamiento, el siguiente no se puede colgar de la cuerda). Así, vuelvo a hacer el resalte, el péndulo, remonto el pozo de 14 metros instalado en fijo y me planto de nuevo en la base del P68.

 

Vuelvo a estar en la base del P68. Ahora toca subir un laaargo tramo de cuerda...


Al comenzar a subir, como hay una tirada larga de unos 37 metros de cuerda (lo normal es fraccionar cada 15-20 metros cuando el lugar lo permite), ésta comienza a 'chiclear'. Este 'chicleo' hace que la cuerda rebote y en cuanto dejas de tocar el suelo, se balancea. En ese balanceo vi que la cuerda rozaba un par de veces en la roca de la parte superior del pozo, donde la pared está a un metro y medio de la línea de bajada. Me acojoné un poco por si había alguna arista en esa zona que pudiese cortar la cuerda... 


Cuando dejé de balancearme seguí subiendo. Tras avisar a Laura, que estaba llegando a la base del pozo, de que intentase no balancearse al colgarse de la cuerda en los primeros metros, continué el ascenso. Al pasar por donde creía que había rozado la cuerda, vi que no había ningún 'roce malo' (es decir, que no había aristas cortantes) y que no había ningún daño en la cuerda. Con la cuerda bajando por su sitio no había más sustos.


De hecho, creo que a Moi y Laura no les rozó en ningún momento. Igual es que me colgué yo un poco 'a lo burro'...


Sigo subiendo tiradas, poco a poco, tramo a tramo. Al rato, ya me encuentro en la cabecera del P11 de entrada, de nuevo bajo la luz solar.

 

¡Ya estoy de vuelta a la luz del sol!


Hermano Errante me hace unas cuantas fotos mientras subo estos últimos metros:

 

Llegando a la cabecera del P11 de entrada.




Bailando sobre el abismo


¡Y, ya estoy fuera!

 

Detrás viene Laura y, un poco más tarde sube Moi, que viene "hasta los cojones" de la paliza de ir recogiendo cuerda y deshaciendo los fraccionamientos.

 

¡Misión cumplida! ¡Otra gran jornada de espeleo! ¡Yuhuuuu! jajaja


Hay que decir que, en casi todos los fraccionamientos (salvo en la cabecera de la última tirada del pozo de 68 metros) tenemos buenos pies y agarres para ayudarnos a cambiar de tramo de cuerda, por lo que la progresión en la parte vertical del tramo que recorrimos es fácil de superar, técnica y físicamente.

 

Para ir terminando, os dejo un enlace al vídeo que he subido a YouTube sobre nuestra visita a esta impresionante cavidad (a la que volveremos, seguro):

 

 

Y la topografía actualizada de la parte que recorrimos, sacada de la página del Club Viana (de la que os puse un enlace al principio de la entrada):


Topografía en alzado de la parte de la sima que recorrimos en esta ocasión
(Topografía sacada de la página del Club Viana)


Topografía en planta de esta parte de la cavidad.



Y, ahora sí, me despido hasta la siguiente aventura.

 

Me voy con el macuto a buscar un lugar para mostraros en la siguiente entrada... ¡ciao!

¡Hasta pronto lectores errantes!