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lunes, 29 de abril de 2024

Castro del Pico de la Muela (poblamiento de origen celtíbero sobre la Hoz del Río Gritos)

 ¡Hola de nuevo lectores errantes!

 

A ver, lo confieso: esta fue una de esas casualidades que, a veces, se dan.

 

El lugar que vamos a visitar en esta entrada, no lo conocía, ni iba expresamente a verlo. Resulta que, viendo un listado de zonas ZEPA/LIC de Castilla - La Mancha, descubrí que la Hoz del Río Gritos, que transcurre entre Valeria y Valera, es zona ZEPA (Zonas de Especial Protección de Aves) ya que en sus paredes calizas anidan multitud de especies.

 

Pues bien, me propuse ir a dar una vuelta por la parte superior de la hoz para ver si desde ahí veía nidos de rapaces, en lugar de transitarla por la carretera que la recorre junto al Río Gritos, como ya había hecho muchas veces. Escogí la margen derecha (según el sentido de las aguas) y comencé a transitar la zona alta de dicha hoz, por una especie de 'estepa' de romeros y aliagas, sin casi árboles de buen porte que me dieran sombra. Esperaba ver Alimoches, Cernícalos, Buitres e incluso algún Halcón o Águila, pero al final encontré otra cosa (aparte de ver numerosas aves, y conseguir fotografiar algunas de ellas).

 

Vi una parte de la hoz donde todo el suelo era un tupido manto verde de pequeñas hierbas, situado en un recodo del Río Gritos que lo aísla del resto del entorno.

 

A la primera vista lo tuve claro: ahí había un asentamiento hace mucho tiempo. Se ve a la legua.

 

Vista del emplazamiento de este antiguo asentamiento.

 

Había dado, sin saberlo, con el Castro del Pico de la Muela; antiguo asentamiento celtíbero datado de la Edad del Bronce inicial.

 

Eso sí, yo seguí haciendo fotos a los pájaros, di una vuelta de reconocimiento por el lugar, y me prometí volver al día siguiente para grabar en vídeo el entorno de este 'castillo' o castro de hace algún que otro milenio.

 

¿Te vienes a conocerlo a fondo?

 

Para poneros en situación, os voy a mostrar también un par de imágenes donde situamos en el mapa este bello lugar:

Imagen satélite del Pico de la Muela (pulsar sobre la imagen para ver ampliada)

Mapa mostrando el lugar. Por cierto, el castro no está donde pone Pico de la Muela en el mapa, sino a la derecha. (pulsar sobre la imagen para ver ampliada)
 

Vale, estamos ubicados, ¿no? Seguimos.

 

Ahora, os voy a mostrar las características que hacen de este un lugar idóneo para establecerse y poder defenderse de ataques externos fácilmente, gracias a la situación de este enclave:

Mapas 3D del lugar donde se encuentra el Pico de la Muela
 
Como se ve en el vídeo anterior, la zona ya de por sí es de difícil acceso, y estos eran los sitios que buscaban para establecerse los celtíberos. 

Aclarado esto, vamos a hacer la visita a este lugar, paso a paso.

Como me había prometido, al día siguiente volví. Aparqué en la zona recreativa que hay bajo el 'castro', y me acerqué al Río Gritos, para mostrarlo en el siguiente vídeo:
 
Río Gritos
 

Esta vez me iba a ahorrar el pateo por la zona alta de la hoz, ya que en la zona recreativa hay aparcamiento de sobra, y queda a 200 metros (en línea recta) del 'castillo' o 'castro'. Eso sí, en esos 200 metros, hay que superar un desnivel de 80 - 100 metros de altura...


La ruta de ascenso elegida es...
 
 
Vale. En el vídeo anterior ya os he desvelado alguna de las partes que encontraremos entre los restos de este asentamiento antiguo. Ahora, os voy a poner un esquema donde he marcado los puntos más relevantes sobre una imagen satélite de este lugar:
Esquema con algunos puntos destacados del lugar que vamos a visitar en esta entrada
 

Mientras, continúo ascendiendo en búsqueda del muro por donde leí que había un acceso que yo no había visto el día anterior:

 

Subiendo hacia el muro

Y, efectivamente... ¡ahí está!

 

Ya veo el muro por el que accederé a la parte superior

 

Pedazo de muralla, bastante bien conservado, que protegía uno de los accesos.

Llego a los pies del muro:

Está en bastante buen estado, ¿no?

 

Está mucho mejor conservado que el resto de muros y vestigios que se pueden ver, lo cual me hace pensar en que este lienzo de muro pertenece a una época más reciente que la de la creación de este asentamiento, allá por la Edad del Bronce inicial. Y es que, tras la visita del día anterior busqué información sobre este lugar, y algo he hallado. Os explico.

 

En la publicación "Arqueología en la comarca de la Alcarria conquense. Avance de las Investigaciones sobre el yacimiento de el Cerro de Alvar Fáñez (Huete, Cuenca)" se menciona este yacimiento encuadrándolo en la Edad de Bronce inicial (siglo II a.C.) donde comunidades de pastores y agricultores se asientan en lugares altos, de fácil defensa, con cabañas de planta rectangular fabricadas con adobe y ramaje de árboles, como hacían sus predecesores del Calcolítico. De esta época también destacan en nuestra provincia los yacimientos del Castillo de Pajaroncillo (donde ya estuve, y puedes visitarlo aquí), el Castil de los Moros y Las Arenas.

 

También se hace referencia a que este asentamiento siguió creciendo hasta la Edad del Bronce final, y es que, al parecer, se encontraron restos de más épocas revueltos en este yacimiento: tras los pobladores de la Edad de Bronce llegaron los celtíberos, luego los romanos; después los visigodos, a quienes sucedieron los musulmanes, y por último los cristianos tras la reconquista.

 

Os explico esto en el siguiente vídeo:

 


Por cierto, tras la reconquista cristiana de estos territorios este enclave pasó a ser administrado por Don Francisco de Bazán (funcionario real al servicio de Felipe IV de España) en el siglo XV. Es probable que poco después dejase de ser habitado.

 

Sigo subiendo por este acceso, mostrando el muro que protegía esta parte, y algunos escalones tallados en la roca.

 

Acceso

 

Escalones tallados

 

Y ahora, os mostraré el 'pasillo de roca' que da acceso a la parte alta desde esta entrada:

 

Pasillo de roca en ascenso hacia la parte superior

 

¡Ya estamos! Nada más llegar arriba, ya se ven restos de muros que conformaban los recintos de este lugar:

 

Restos de antiguos muros

 

Gran recinto rectangular

 

Recinto excavado durante el breve estudio que se hizo en los años 80


Y, ¡cómo no! Hay un montón de restos de cerámica:
 
Resto de cerámica antigua. Hay cientos esparcidos por todas partes.

Cerámica... muchos restos de cerámica.

 

Bajo ahora hasta la punta Sur de este enclave, donde hace una cerrada curva el Río Gritos:

 

Puntal del castro del Pico de la Muela
 
Sigo recorriendo el lugar por la parte superior:
 
Recinto excavado hace tiempo. Es el más grande de los que se aprecian en el lugar.

Otra imagen de este gran recinto

Recinto excavado, éste de menor tamaño.

 Más vistas desde este lugar

Y más restos de recintos...

 

 

Panorámica desde este mágico lugar

Otra panorámica mirando en sentido contrario a la anterior


 

 


Vamos a ver la otra parte de este asentamiento

 

Y ahora, voy a el extremo Norte del antiguo asentamiento, para mostraros los fosos defensivos, otra escalera tallada en la roca, y alguna sorpresa más...

 

Foso 1

 

Pasillo de acceso al foso 2 (aunque en el vídeo me lío y comienzo a divagar...)

 

Escalera tallada y Foso 2 ( el vídeo se ve algo mal porque se ensució la lente)

 

Escalera tallada en la roca

Otra vista de esta escalera

Primer foso defensivo

Pasillo de acceso entre los 2 fosos.

Segundo foso defensivo de la parte Norte de este castro.


Y ahora, la sorpresa. ¿Son cazoletas? Yo creo que sí. Y, por lo que tengo entendido, realizar estos orificios circulares en la roca era cosa de los celtíberos, aunque se desconoce su significado o usos...

 


 

En el vídeo anterior os muestro 2 'cazoletas', pero después descubrí una 3ª a la que le hice la siguiente foto: 

'Cazoleta' tallada en la roca.


Las 3 están alineadas, a escasa distancia del borde de este precipicio: 
Precipicio que cae hacia el Río Gritos

 
Desde este punto, me giro para hacer las siguientes panorámicas del espectacular emplazamiento de este castro que acabo de recorrer:

 

Panorámica desde la zona más estrecha de la entrada Norte al castro

Mirando hacia el Sur. Se ve claramente la pronunciada curva del Río Gritos que forma el meandro sobre el que se ubicaba el castro

Otra panorámica donde se aprecia mejor la superficie superior que ocupaba este asentamiento


Desde aquí se ve otra construcción antigua. A unos 200 metros se encuentra la llamada 'Casilla del Moro', posiblemente una torre de vigilancia levantada por los musulmanes durante el dominio de esta zona. Os lo muestro con el zoom de la cámara, ya que ese día no me dio por acercarme para echarle un vistazo... (posteriormente lo visité y creo que no merece la pena hacer una entrada al blog sobre él)

 

La llamada 'Casilla del Moro' cercana al castro celtíbero y que, probablemente formase parte de él, anteriormente a la ocupación musulmana de la península
 
Si queréis conocer algo más sobre estos vestigios cercanos, podéis echar un vistazo al siguiente enlace: https://www.xn--castillosdeespaa-lub.es/es/content/otros/casilla-de-los-moros

 

Y, sigo avanzando. Ahora os voy a mostrar una cueva, situada bajo una de las paredes sobre las que se asienta el castro, y que también tiene su propia historia arqueológica:

 

Sobre la cueva

 

Aquí encuentro evidencias de que, en esta parte alta pudo haber una fuente de agua, justo sobre la cueva que veremos después:

 

Eso a mí me parece caliza depositada por agua...

 

Y ahora sí. Lleva ya un buen rato dándome el sol en la cabeza (no hay ni una sombra en este paraje) y necesito descansar un poco al fresco. Bajaré a la cueva.

 

Acercándome a la cueva

 

Abrigo rocoso que formaba parte de la 'entrada' a la cueva originalmente, y que fue tapado con un muro para hacer de la cueva que veremos después una estancia separada

 

Me adentro en la cueva

 

Tras salir de aquí, me asalta una duda, y hago la siguiente reflexión:

 

 
¿Estás de acuerdo? Claro que... visto lo visto, casi prefiero que la gente se acomode y no destruya estos lugares. La verdad, me gustó mucho que no hubiese apenas basura en el recorrido que realicé.

 

Tras esto, emprendo el camino de bajada, sin dejar de ver líneas de piedras que indicaban que había murallas también en esta parte inferior del castro del Pico de la Muela:

 

¿Estoy flipando? ¿O aquí también había murallas defensivas?

 

Y más abajo... ¡más restos de muros!

 

Restos de un muro de gran anchura y longitud (además de incluir piedras muy grandes...) 

Restos de un muro más modesto, como de una estancia o corral.


La anchura y longitud de algunos de estos muros me hacen pensar que podrían tratarse de la primera línea de defensa del poblado situado en la parte superior, pero... a juzgar por su tamaño, yo diría que son posteriores a la Edad del Bronce. Como dijimos al principio, en dicha edad los pobladores buscaban sitios de fácil defensa natural, como la parte superior del castro que hemos visto. Pero estas defensas ciclopeas tienen más pinta de pertenecer a la época romana, donde se daba más importancia a la seguridad de sus poblaciones (y tenían más enemigos).

A ver, no sé... yo no soy experto. Pero, a falta de expertos que hagan un estudio del yacimiento y den a entender mejor cómo se vivía en él hace milenios, yo hago mis divagaciones... (a ver, sí que hay un estudio, pero no he podido dar con él)

Bueno vale, ¡que me lío!

Antes de marcharme hago esta última panorámica desde el gran anfiteatro natural que protege los accesos al castro del Pico de la Muela, situado en la parte superior:

 

Panorámica de los muros defensivos naturales que protegen en su gran parte al castro que se situaba en la zona superior

 
Y, poco más.

¡Ah, bueno! ¡Se me olvidaba! En esta visita me dejé sin revisar otra covacha con un muro que hay bajo el castro. Unas semanas después volví, y me encontré con esto:

Esta cueva no la visité anteriormente... y puede tratarse de la que tenía restos prehistóricos

Éste sí que creo que puede ser el 'abrigo' donde encontraron los restos óseos de hiena y demás que mencionaba unos vídeos atrás (no sé dónde lo leí, pero no he vuelto a encontrar esa información... lo siento). Se ve claramente cómo la roca ha sido excavada, además de haber otra sorpresa (aunque mucho más actual) en ella...
¿Os habéis fijado que en el vídeo anterior aparece un recipiente? Pues no es mío. Estaba allí. Tenía un nombre escrito, y cenizas dentro. ¡Buen lugar para el descanso eterno, oye! (eso sí... espero que no genere precedente y en un futuro haya en la cueva miles de urnas funerarias. No es su lugar. Si quieren esparcir las cenizas, pues vale. Pero la urna...)

Para ir terminando con esta entrada, os dejo el enlace al vídeo que he subido a YouTube uniendo todos los vídeos que hay sueltos por aquí:
 

 

Y ya. Me despido. ¡Hasta la próxima lectores errantes!

jueves, 21 de diciembre de 2023

¿Sima de la Crin? Pues, va a ser que no...

 ¡Hola de nuevo, personas errantes!

 

He dejado esto parado un tiempo, pero no he dejado de rodar por la naturaleza, así que, intentaré volver a subir regularmente entradas a este blog. Serán, como siempre, entradas camperas. Entradas de majestuosos rincones naturales. Entradas de fauna y flora. Entradas de lugares poco conocidos. Entradas como la de hoy, de sitios con muy, muy pocos visitantes.

 

Volvemos al subsuelo de la Muela de la Madera, la gran muela kárstica situada entre las poblaciones de Uña y Las Majadas.

 

Y en la entrada de hoy, vamos a uno de esos últimos sitios de los que he hablado antes: los muy poco visitados. De hecho, es muy probable que en el sitio al que vamos a adentrarnos hayan estado menos personas que en la superficie de la Luna (la cual han pisado 12 personas hasta el momento). Un poco más abajo os explicaré el por qué...

 
¿Cuánta gente habrá estado alguna vez aquí? Ya os digo que menos de 10 personas seguro.
 
Tras el pequeño éxito que tuvimos hace 4 años, al volver a descender la Sima Malditos I, 30 años después de que se descubriese y 'sacarla del olvido' (ya que al año siguiente se publicó su topografía, características y acceso en la revista de la Federación Castellano-Manchega de Espeleología y Cañones, así como se realizó una re-instalación de anclajes por parte del Club Diaclasa Villalba para facilitar su acceso y darla a conocer a más aficionados a este deporte-ciencia que es la espeleo), hace un tiempo nos animamos a volver a 'sacar del baúl de los recuerdos' algunas simas de las que encontró la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum en los 'pateos sistemáticos' que dieron por la zona en los años 80 y 90, contabilizando más de 200 simas en esta muela kárstica conquense.
 

Padre Errante participó en esos 'pateos' y descendió a muchos de los 'bujeros' que encontraron en esa época. Pero también nos cuenta que, debido a la gran cantidad de simas y grietas que vieron, el trabajo de topografía y exploración fue acelerado. Más o menos sería algo así: van a un sector con varias simas marcadas. Se dividen en grupos y cada grupo (de 2 o 3 personas) se metía en una sima y echaba un vistazo. Si la sima tenía posibilidades de avanzar metros, la dejaban para explorarla más adelante con un buen grupo de gente. Si eran pozos de escaso desarrollo (como el que nos ocupa en esta entrada), se hacía un croquis rápido de la morfología de la cavidad, se medía aproximadamente las distancias y se salía para, quizá, no volver más. Todo esto con iluminación de carburo, con brújula, mapas (no había GPS) y echándole muchas horas, y muchos fines de semana.

 

Así pues, con el ánimo de volver a re-encontrar (y dar a conocer) lo que ya encontraron los compañeros de Lobetum, fuimos a dar una vuelta de reconocimiento por el siguiente sector de la Muela de la Madera.

Ahí aparece la Sima, pero... (pulsar sobre la imagen para ampliar)
 

En este mapa vemos marcada la Sima de la Crin, pero una vez llegas al lugar exacto donde está ubicada: no hay sima. Solo monte. Y lo mismo pasa con multitud de cuevas y simas marcadas en los mapas por el Instituto Geográfico Nacional. Quizá se deba a lo mencionado anteriormente: en los trabajos de exploración, en los años 80 se iba con mapa y brújula, con lo que estimar las coordenadas era más delicado que ahora.

 

Entonces, ¿qué podemos hacer? Volver a patear monte. Volver a buscar lo encontrado hace 40 años.

 

Y así nos plantamos en el lugar, 4 personas, una mañana para hacer una batida en busca de la Sima de la Crin.

 

Tan sólo encontramos una sima a unos 500 metros al Norte de donde sale marcada en el mapa. Una vez en su boca de acceso, por más que buscamos el crotal identificativo (una lámina de plástico naranja como la que colocan al ganado para marcarlo) que colocó Lobetum en las simas a las que descendió, no lo vimos por ninguna parte. Lo que sí vimos fue un 'spit' oxidado, que nos daba idea de que esa sima se había descendido con anterioridad por alguien. Al no encontrar más simas por los alrededores, supusimos que habíamos dado con la Sima de la Crin, y así la marcamos en nuestros GPS.

 

Un tiempo más tarde volvimos con material de instalación, cuerda, y todo el equipo para echarle un vistazo. Y la verdad es, que la topografía y la descripción de la Sala prometían bastante... pero no encontramos nada de eso.

Imagen de la publicación 'Cavidades de Cuenca - I Muela de la Madera' de A.E.C. Lobetum con la topografía de la sima a la que creíamos que íbamos a descender.

 

Sino, más bien esto:

Calavera con grandes colmillos al fondo de la sima.
 

Pero bueno, no adelantemos acontecimientos. Veníamos Moi, Hermano Errante y un servidor a descender esta sima. Luego os digo cuál puede ser (aproximadamente). Y como decía al principio, seguramente, ésta sea una de esas simas cuyo fondo ha pisado menos gente que la superficie lunar...

 

¡Al lío!

 

20 de Diciembre de 2023 - Al pasar por Villalba de la Sierra le pedimos a Lupo (fundador del Club Diaclasa Villalba al que pertenecemos actualmente) un taladro y unos tornillos Fixe autoroscantes, para montar una instalación temporal. Subimos a la Muela de la Madera. Plantamos mi coche a unos 50 metros de la boca de la sima. Nos ponemos los trajes de faena, y entramos en materia.

 

Moi ancla la cuerda a una sabina cercana a la boca de esta cavidad.

Aspecto del lugar donde nos estamos metiendo
 

Hermano Errante se ancla a esta cuerda, se aproxima a la abertura y se pone a taladrar un par de agujeros para insertar en ellos los 2 tornillos (y sus 2 chapas) de la cabecera que sostendrá nuestro peso.

Hermano Errante taladrando los agujeros para anclar la cuerda


Al principio el taladro no iba fino del todo... quizá por el frío
 

Ya está el primer agujero, ahora a por el segundo.

 
Pero en el segundo agujero ya ha entrado en calor
 

Una vez montada la cabecera, se va para abajo. Tarda un rato. Desde arriba, Moi y yo nos comunicamos a voces con él. Sigue bajando. Dice que se puede bajar de una sola tirada (desde la cabecera en la boca de la cavidad hasta el fondo sin tocar las paredes ni tener que montar fraccionamientos). Aun así monta un fraccionamiento un poco más abajo de la mitad del pozo, para intentar agilizar la salida de la cavidad (no debe haber dos espeleólogos en un mismo tramo de cuerda salvo para maniobras de rescate, así que cuanto más fraccionamientos haya, más personas pueden estar progresando al mismo tiempo por la cavidad). De todos modos, no sirve de nada.

 

Al llevar más de 30 años sin bajar nadie a este sitio (muestra de ello era la corrosión sufrida por el 'spit' que había en la entrada, y que, ni se nos ocurrió utilizar) las paredes han acumulado rocas que quedan incrustadas en el pozo, y se suelen producir peligrosos desprendimientos de piedras a cada mínimo roce en la pared. Por este motivo, hasta que Hermano Errante no llega al fondo de la sima y se puede apartar de la zona de caída de piedras, no vocea para darme el 'libre', que confirma que puedo comenzar a descender yo.

 

Me anclo a la cuerda, bajo hasta la cabecera, me anclo de ésta mientras cambio el descensor a la cuerda que sale de la cabecera hacia el fondo, y voy para abajo.

 

Antes de llegar a la mitad del descenso se ve una 'ventana', lo que viene a ser un hueco en una de las paredes del pozo, que da a otro pequeño pozo. Lo revisaremos a la subida.

 

Sigo bajando hasta el fraccionamiento que está más abajo de la mitad del pozo, y mi hermano me da la noticia:

     - "No estamos en la Sima de la Crin. Aquí no hay sala por ninguna parte."

 

Pues vaya...

 

Yo llevo el medidor de oxígeno, y tras pasar el fraccionamiento comienza a pitar. Mal rollo. Miro el indicador: 18,6%. No hay problema, pero el pitido constante del medidor es irritante...

 

Bajo hasta el fondo. Hay un montículo de piedras que han ido cayendo desde el exterior (llamado 'cono de derrubios'). Abajo hay un pequeño saliente de roca bajo el que Hermano Errante está refugiado de la caída de piedras. Me refugio junto a él y pego una voz a Moi para que pueda empezar a bajar.

 

Cae alguna piedra, pero estamos más o menos protegidos de los impactos. Aquí el medidor de oxígeno llega a bajar a 18,5%. Es por debajo de lo normal, pero no es peligroso.

 

Mientras, grabo:
 
Efectivamente, esto no se parece a la topografía que traíamos de la Sima de la Crin. Fail.
 
No hay sala. No hay formaciones.

 

Piedras, palos y huesos. Siempre hay de esas 3 cosas en el fondo de las simas de por aquí. No me preguntéis el por qué.

Y, otra cosa... ¡vaya colmillos tiene esa calavera, ¿no?!

Pues eso... restos de muerte por doquier
 
Una vez Moi pasa el fraccionamiento y llega a la base del pozo salimos de nuestro 'refugio anti-pedradas' y echamos un vistazo. Al otro lado de donde nos hemos refugiado hay una gatera. A simple vista parece que se cierra un poco más adelante, pero el intrépido Moi se adentra para comprobarlo. Le dejo el medidor de oxígeno, que en esa zona más estrecha desciende hasta un 18%.

Visto que la gatera no va a ninguna parte... solo queda volver a subir, algo desconcertados.
¿Qué sima es esta?
 
Efectivamente. No tira. Pues nada... ¡para arriba otra vez!

 

Dos se esconden bajo la repisa del fondo, uno sube. Luego uno se esconde, y el otro sube. Y el último, desmonta los anclajes de la instalación mientras va subiendo. Así, llegamos de nuevo al mundo exterior:

Foto que me hizo Hermano Errante a la salida.
 

Bueno, pues... ya estaría. Pero, ¿dónde hemos estado? En una sima, eso está claro...
 

Antes de guardar la cuerda, la medimos a 'brazadas' para saber aproximadamente la profundidad del pozo que hemos descendido. Unos 31 metros. No, no se corresponde con la Sima de la Crin.

 

Una vez en casa, consulto la publicación de la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum titulada: 'Cavidades de Cuenca - I Muela de la Madera' donde aparecen las cavidades más relevantes de la zona, y por la descripción y alguna topografía semejante (así como por la ubicación aproximada) creo que la sima a la que hemos descendido esta vez pertenece al grupo de las 'Gamma'.

 
Las 'Gamma' son 13 simas independientes, las cuales cuentan con unas características comunes: el sector de su ubicación y su morfología consistente en un solo pozo sin formaciones calizas destacables. Además, según la publicación las 'Simas Gamma' van desde unos pocos metros de profundidad, hasta los 42 de la más profunda de estas 13 simas bautizadas con el mismo nombre y números correlativos. ¿A cuál de ellas entramos? Pues, ni idea la verdad...

De todos modos, seguiremos intentando averiguarlo.

Para ir acabando, os dejo por aquí el enlace al vídeo que he subido a YouTube con los vídeos que conforman esta entrada: https://youtu.be/nls_Cf5w0Jg

 

Y, nada... ¡hasta la siguiente aventurer@s errantes!

miércoles, 10 de mayo de 2023

La Necrópolis visigoda de Uña: 8 sepulcros poco conocidos y bien conservados

 ¡Bienvenid@s a esta nueva entrada 'lectores errantes'!

 

Cambiamos de tercio. Dejamos a un lado los 'eremitorios' y hacemos una pausa en la 'exploración subterránea' para pasar a otro tema.

 

Próximamente, vamos a ver algunas entradas donde visitaremos lugares con sepulcros y restos de enterramientos de origen visigodo, de los cuales hay bastantes vestigios en nuestra provincia.

 

Tumbas excavadas en arenisca aprovechando un pequeño afloramiento de este tipo de roca.

Para comenzar, vamos a explicar brevemente las dos formas de enterramiento básicas que se llevaban a cabo en aquella época:

               

                - Tumbas en cista: son tumbas realizadas con losas de piedra. Se cavaba un agujero, se reforzaban las paredes y el suelo con dichas losas de piedra, se depositaba el cuerpo y después se tapaba con otra losa. Por el momento, no vamos a ver ninguno de estos enterramientos en las siguientes entradas (había uno en el término municipal de Fuentes donde se encontraron 17 tumbas de este tipo, pero tras realizar su estudio, se taparon para construir la carretera CM-220 que va a Almodóvar del Pinar).

 

Croquis de uno de los sepulcros con 'enterramiento en cista' de la necrópolis de la Dehesa de la Casa (Fuentes)


                - Tumbas excavadas en la roca: las necrópolis que he visitado hasta ahora por la provincia, y sobre las que van a tratar las siguientes entradas, presentan este tipo de sepulcros, donde se excavaba una forma antropomorfa en suelos de arenisca, y tras introducir el cuerpo, se tapaba con una losa. Estos sepulcros se reutilizaban, y podían llegar a albergar varios cuerpos en su interior.

Uno de los sepulcros de esta pequeña necrópolis visigoda

 
 

En estos enterramientos también se depositaba un pequeño ajuar junto a los cuerpos, consistente usualmente en pendientes de cuentas, algunas vasijas de cerámica, collares y, rara vez, algún arma.

 

Eso sí, hay que aclarar que estos estudios del mundo funerario de los visigodos son bastante recientes (comenzaron hace unos 50 años) y aún quedan muchos interrogantes sobre varios aspectos de la época, así como existe poca información y bibliografía sobre el tema.

 

Por ello, en esta entrada me voy a limitar a mostrar los sepulcros que hay en el lugar, sin desvelar su localización para preservar la buena conservación de este pequeño yacimiento poco explorado y conocido en las cercanía de la serrana población de Uña. Así pues, ¡vamos al lío!

 

El día anterior a mi visita a este lugar, estuve viendo tres tumbas visigodas en Arcos de la Sierra (no sé si subiré una entrada, ya que no tiene mucha 'chicha'...). Tras mostrarle las imágenes de ese lugar a Padre Errante, me comentó que había una necrópolis parecida a esa en el término municipal de Uña. Me marcó un punto en el mapa, y me dirigí hacia allí para ver qué me encontraba.

Conjunto de tumbas de esta necrópolis

Primer vistazo a esta necrópolis

 

Efectivamente, al llegar al lugar me topé con 7 tumbas.

Recuento de sepulcros

 

En un pequeño afloramiento de roca, habían aprovechado todo el espacio disponible para tallar las sepulturas en la blanda arenisca.

Conjunto de sepulcros

Aquí se aprecia la profundidad de estos sepulcros donde, en ocasiones, se enterraban a varios cuerpos.

Otro de los sepulcros, éste menos profundo.

Sepulcro con una capa de agua congelada en su fondo.

Otros dos sepulcros, bastante profundos también, y con hielo en su interior.

Vista general de esta necrópolis

Otra vista del lugar donde los sepulcros están más apiñados

 


No hay datos sobre esta necrópolis, pero se puede presumir que será de entre los siglos V y VIII. También observé, que la mayoría de las tumbas no presentaban la habitual disposición Este-Oeste sino que, intentando aprovechar todo el espacio disponible en el afloramiento de arenisca, habían excavado los sepulcros con alineaciones diferentes, como se aprecia en las tres siguientes imágenes:

Como vemos, este sepulcro tenía la cabeza orientada hacia el Noroeste y los pies al Sureste.

Éste otro presenta una orientación similar a el anterior.

En cambio, este sepulcro (el más grande del conjunto) presenta la típica orientación de este tipo de necrópolis: Este-Oeste
 

Después de este primer vistazo, di una vuelta por los alrededores para ver si encontraba algún sepulcro más, apartado del resto. No había más. Pero sí que vi esto por las inmediaciones:
Restos de un muro de refuerzo para un camino de herradura que debía pasar por aquí.

 

Tras este vistazo por los alrededores, vuelvo al lugar donde se hallan los sepulcros, y me encuentro con que hay uno, un poco apartado del resto, que no había visto antes:

Octava tumba de esta necrópolis, algo apartada del resto.

 

Dejando así la cuenta en 8 sepulcros en esta necrópolis.

Una última fotografía de esta desconocida y bien conservada necrópolis de Uña

 
 

A pesar de lo poco avanzada que está la arqueología en la relación hábitat funerario/hábitat de poblamiento, los arqueólogos creen que la presencia de una necrópolis o conjunto funerario es un factor determinante en la presunción de la existencia de un poblado, de un centro de explotación rural y/o un centro religioso en la zona. Sin embargo, no conseguí ubicar este lugar que debía estar ligado a la necrópolis, por los alrededores.

 

Tras conocer este curioso cementerio de hace siglos, me volví al pueblo para estar un rato observando las aves de la Laguna de Uña desde la caseta de observación de fauna colocada a tal efecto. Grabé algunas fochas, cormoranes y una garza real aproximando la cámara del móvil a unos pequeños prismáticos que suelo llevar conmigo. No se ve del todo nítido, pero se distinguen bien las especies:

Intentando grabar la fauna de la Laguna de Uña a través de unos prismáticos

 

Y, poco más por mi parte... como siempre, os dejo aquí el enlace al vídeo que he subido a YouTube con las tomas captadas en este lugar:

 

 

Y, me despido hasta la siguiente. No sin avisar de que, si 8 sepulcros os parecen pocos... en la siguiente entrada vais a flipar con la gran necrópolis que os voy a mostrar.

 

¡Hasta la próxima, gente!