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sábado, 17 de abril de 2021

La 'estresante' Cueva del Alto de la Peña, en Las Majadas

¡Hola de nuevo lectores errantes!

Tras una breve parada, volvemos a errar. Esta vez (cómo no... jeje) por los subterráneos de la Muela de la Madera. Concretamente vamos a meternos (yo, por tercera vez) en la Cueva del Alto de la Peña, la más cercana a la población de Las Majadas.

La cavidad es más bien complicada, aunque no es muy peligrosa. Al principio, "se deja hacer", pero su sección y angostura van en aumento conforme se avanza, haciendo de la progresión un esfuerzo que hay que saber dosificar. Para gente de cierta envergadura, no es bonita... desde luego. Tiene algunos pasos delicados.

Como he dicho, es mi tercera vez en ella.

Los antecedentes son:

- Me metí por primera vez con Hermano Errante, el día que más niebla densa he visto en toda mi vida. El caso es que, tras unos 80 metros de cavidad, tiramos por un conducto del nivel superior que se estrechaba y retorcía por un paso por el que era imposible que nosotros entrásemos. Nos dimos la vuelta en ese punto.

- La segunda vez, fue hace no mucho. Con un par de colegas (o 3) más. Esa vez, Juanito encontró en el nivel inferior el paso que libraba el conducto estrecho con el que nos encontramos la otra vez. A la salida nos encontramos con 3 ejemplares de Meta Menardi (de la que no se había visto, o documentado, por aquí antes).

- La  tercera vez... es la que cuento en estas líneas.

Llegamos con mi nueva 'Bestia Errante' a las inmediaciones de la cueva. En esta ocasión voy con Juanito, con quien también estuve en las Cuevas de sal de Minglanilla

'Bestia Errante', mi nueva montura. Nuevos caminos nos esperan... jejejeje

Nos ponemos el equipo. Localizamos la entrada, ¡y al lío!

La entrada hacia la cavidad se realiza por la grieta de un lapiaz, en dirección Oeste. Se gira en dirección Sur al poco de meternos en el 'callejón' que forma el lapiaz. Este tramo se ve así:

Grieta en el lapiaz, por la que se accede a la cueva.

Y entrando por el fondo de la grieta llegamos hasta la boca de la cavidad.

Acceso a la Cueva del Alto de la Peña.

Boca de entrada a la cavidad.

Aquí ya dejamos de ver la luz del sol. La entrada es una gatera ancha, seguida de un laminador.

Boca de entrada.


Laminador que nos encontramos al poco de pasar por la gatera inicial.

Seguido esto de otra incómoda gatera (ésta más estrecha, con bordes a media altura) que gira a la derecha.

Gatera incómoda en esta zona inicial de la cavidad.


Tras esta zona algo incómoda, llegamos a una galería amplia, donde más adelante se vuelve a girar levemente a la izquierda:

Vídeo de esta zona de la cavidad.

Avanzamos.

La galería, al principio alta, vuelve a bajar al pasar por un par de gours secos.

Juanito pasando por los Gours.


Paso por los Gours.


Después volvemos a estar en un tramo amplio, y adornado con esta curiosa colada.

Colada en la pared de esta galería.

Se ven grietas en el techo que indican que la fisura original por la que corría el agua al principio está en un nivel superior, que ahora se encuentra casi bloqueado por las coladas y formaciones calizas que allí se han formado.

Por aquí, me fijé también en esto:

Parece fósiles... pero también podrían ser espeleotemas...


Parecen un par de fósiles, de conchas. Pero no sé muy bien si son eso, o una formación rota...

Y, algún mosquito que había llegado hasta allí, y sobre el que se había condensado la humedad ambiental.

Mosquito repleto de gotas de agua.

Un poco más adelante ya se ven más claramente los dos niveles que la galería presenta, de sección baja. La superior es una gatera, y la inferior un laminador. Ambas incómodas, pero aún fáciles.

¿Por arriba, o por abajo?

Entramos por el nivel inferior, pero más adelante, nos colamos por una de las grietas que comunican ambas alturas, y accedemos al nivel superior para pasar por una gatera con forma de meandro, ya que el nivel inferior parece ser algo más angosto.

Hay algunas formaciones invadiendo el nivel inferior, como ésta:

Pequeñas formaciones que se cuelan en el nivel inferior de esta zona de la cueva.


Por aquí vemos a Juanito sorteando esta zona.

Zona incómoda, pero fácil de pasar. A partir de aquí, se comienza a complicar la cosa. En la primera visita con Hermano Errante, llegamos hasta un poco más adelante.

Tras avanzar unos 6 o 7 metros, bajamos de nuevo al nivel inferior, donde nos arrastraremos sobre arcilla pegajosa en un paso estrecho, que nos deja en una zona en forma de gatera. Éste era el paso que nos permite continuar, y que Hermano Errante y yo no vimos la primera vez. O, quizá estaba lleno de agua, no lo recuerdo bien...

Paso sobre arcilla pegajosa. A partir de aquí, todo es nuevo para nosotros.

Después del estrecho con el suelo de arcilla, la cosa sigue siendo estrecha...

Un poco más adelante se hace algo más cómodo hasta abrirse de nuevo tras arrastrarnos junto a una colada que está invadiendo la zona de paso.

Vídeo de este tramo, que creo que se corresponde con la topografía a la llegada a la Sala de los Bloques.

Vemos geodas incrustadas en la pared izquierda, al llegar a 'La Sala de los Bloques'.

Un par de geodas incrustadas, y con su cuarzo interior descolorido.


Avanzamos un poco más, y toca volver arrastrarse, ahora sobre un suelo de roca con algo de agua.

Gatera sobre suelo 'acuoso'...

Sigue habiendo vías (o pasos) superiores, pero nos parecen más estrechos y decidimos seguir por el nivel inferior. Pasamos una primera marmita para encontrarnos con que la sección aquí se convierte en un meandro, con dos palmos de agua en el fondo. Toda esta zona de la cueva se ha formado a expensas de diaclasas, por lo que las paredes son estrechas y el techo alto.

Voy de primero, me asomo y... creo que por ahí no quepo.

Galería estrecha, labrada a expensas de una diaclasa y con el fondo lleno de agua.


Dejo pasar a Juan. Él, que es más pequeño y liviano que yo... así que, 'culebrea' por la zona superior. Se cuela entre dos estalactitas y una columna. A él le cuesta un poco... así que, efectivamente, por ahí yo creo que no quepo (luego, según Juan, si no es por ahí... por la zona inferior sí que no entro ni de coña).

Juanito 'culebreando' entre espeleotemas por la gatera superior.


Baja al nivel inferior, y también se cuela por donde yo estoy seguro de que no quepo (aunque lo he visto desde cierta distancia).

Es flipante ver a este hombre moverse por los estrechos, ¡quién pudiera!

Yo, la verdad, es que estoy un poco cansado, y decido quedarme en el meandro. Le digo que avance un poco más si quiere.

Mientras tanto, hago un par de fotos:

En este punto me he quedado. Mi envergadura, creo que me impide continuar...

Retrocedo un poco, hasta el lugar donde habíamos dejado la saca, a esperar a que Juanito vuelva de investigar lo que hay más adelante.


Juanito avanza. Le oigo a lo lejos. Grabo:

Pues nada... hasta aquí he llegado.

Apago mi luz. Escucho. Se oyen ecos de sus movimientos arrastrándose unos 20 o 30 metros más allá. Ya no se ve su luz.

Al rato, vuelve. Creo que ha llegado casi hasta el curso activo. Hay un 'riachuelo' en la parte final de la cueva, y Juan se ha dado la vuelta al oir el agua, y sabiendo que cuando entramos en ella, había llovido un poco.

Así pues, llega de nuevo hasta donde yo me había quedado:

Juanito vuelve de echar un vistazo en solitario a la continuación.


           Juanito vuelve por la gatera del nivel superior hasta donde me he quedado esperando.


Tras comentar lo que hay más adelante, nos damos media vuelta.

Pasamos por los mismos sitios, pero aun así la cosa siempre cambia. Es lo que me fascina de las cuevas... aunque pases 10 veces por el mismo sitio de la misma cueva, acabas descubriendo formas o pequeños detalles, de los que antes no te habías dado cuenta y ves las cosas de otra manera. Todo depende de la luz, y de su colocación. Y aquí, cambia constantemente (con nuestro movimiento) de sitio.

Así, mientras volvemos, me fijo en esto:

Vida subterránea. No sé muy bien si son tallos u hongos...


Tallos, u hongos. No lo sé muy bien... pero, en todo caso, es vida abriéndose paso en un lugar que no da ninguna facilidad para ello. Es admirable.

También, y como decía al principio, en otra ocasión vimos varios ejemplares de Meta Menardi (Araña de Cueva Europea), que por lo que tengo entendido no se habían visto por aquí. Dejo por aquí un vídeo y un par de fotos de esos ejemplares:

Meta Menardi, seguramente macho y hembra.




Y, bueno... volvimos a la salida con buen sabor de boca por haber avanzado un poco más, pero con el resquemor de no haber llegado hasta el final.

De vuelta en la boca de entrada a la cavidad.


Como decía: "Al principio se deja hacer, pero luego se va haciendo jodida y acaba con tu ánimo".

Fotografía panorámica del laminador que hay cerca de la entrada.

Estuvimos un par de horas arrastrándonos, pero esta cavidad se hace pesada. Al menos para un tipo de 1,79 como mido yo... pero, volveré a intentarlo.

Volvemos al exterior contentos, y nos retratamos junto a la 'Bestia Errante'.

Selfie junto a la 'Bestia Errante'.


Y, para ir acabando, os dejo la imagen de la topografía de esta cavidad, con el recorrido aproximado que realizamos sobre sus 340 metros de longitud, según marcan las medidas que realizó la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum:

Topografía realizada por la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum en 1985.
Ésta topografía está publicada en el libro "Cavidades de Cuenca I - La Muela de la Madera".

También aprovecho, y os dejo un enlace al vídeo completo de esta expedición reciente a la Cueva del Alto de la Peña que he subido a YouTube.


https://youtu.be/lTm159QVIE4


Y, nada más por mi parte hasta el momento.

Ando liado con algunos asuntillos, pero espero encontrar tiempo para ser un poco más constante con esto. Además, espero que 'Bestia Errante' me lo facilite...

P.D. ¡Ah, por cierto!

Hace poco llegué a 20.000 visitas, en menos de 3 años de andadura. Y, desde aquí, quiero dar muchas gracias a tod@s l@s que os habéis dado una vuelta por este blog para conocer sitios únicos por los que estoy encantado de deambular y mostraros.

¡Hasta la siguiente mis querid@s lectores errantes!

martes, 7 de enero de 2020

Cueva de la Canaleja, en Valdecabras (Cuenca)

Primeramente: ¡¡Hola de nuevo a tod@s y feliz año 2020!!

Y ya, sin más preámbulos, vamos al lío.

En esta ocasión no me pararé mucho en la parte de la localización de la cueva, ya que aparece marcada en los mapas y se puede encontrar alguna referencia buscando un poco por internet. Es una cavidad bastante conocida y de acceso fácil y rápido. Estamos en Valdecabras, pasado el pueblo, aproximadamente en el kilómetro 13,5 de la carretera que nos lleva hacia la Ciudad Encantada. Es una gran curva inconfundible.

Son varias las visitas que hemos hecho a esta cavidad que nunca defrauda. Aunque, sí es verdad que, nunca hemos llegado hasta su final...

Que, ¿por qué no hemos llegado a su final? Por falta de fe, la verdad.

A ver... hay que matizar que, esta cueva es peligrosa. La primera parte no tiene excesiva dificultad, salvo por un par de pasos estrechos que hay que atravesar retorciéndose como una lagartija... pero más adelante la cosa se pone peliaguda, y hay que andar con todos los sentidos alerta. ¿El motivo? Que en ese tramo, y hasta el final, hay una grieta en medio del suelo sobre la que vamos progresando, buscando apoyos con un mano y un pie a cada lado. Una gran grieta que, si bien es muy estrecha por abajo en su mayor parte como para que nos colemos en el piso inferior en caso de caída, te pone en tu sitio y te hace ir tenso casi constantemente. También hay tramos con bastante arcilla, donde manos y pies parece que se quieren dejar resbalar hacia el vacío que muestra esa grieta. Y, la verdad sea dicha, a mí siempre me ha parecido que el mínimo error en esa cueva puede hacer que no vuelvas a ver la luz del día jamás, porque una camilla no cabe ni de coña por los primeros pasos estrechos... (y creo que, si tuviesen que hacer voladuras en caso de emergencia, deberían que cargarse más de media cueva).

A ver, esto no es por meter miedo, ¿eh? Es por advertir. Meterse en esta cueva no es ninguna tontería.

Topografía realizada por el Grupo ONZA y extraída del Avance al Catálogo de Cavidades de la provincia de Cuenca.

A parte de esto, es una cavidad muy curiosa. Está llena de pequeños espeleotemas (estalactitas finas, estalagmitas a punta pala, columnas, algún pequeño gour...) aunque ya no se trata de una cueva activa. Esos espeleotemas ya no crecen. No corre agua por esta cavidad, ya que a lo largo de los siglos el curso hídrico ha excavado una cueva, 30 metros debajo de ésta: la Surgencia  de la Canaleta.

Según el Avance al Catálogo de Cavidades de la Provincia de Cuenca el piso superior tiene una longitud total de 120 metros, en base a la topografía realizada por el Grupo ONZA hace ya muchos años.

Bueno, pues la primera vez que me metí allí (y todas las demás, también) iba acompañado de Hermano Errante. Para ésa época aún íbamos con los monos de tela. Aquella fue la vez que más nos adentramos, llegando hasta la "campana" donde se encuentra el pozo final, el cual no descendimos por falta de material (íbamos sin cuerda, arnés ni equipo de progresión vertical).

Eso sí la inconsciencia de esa primera visita nos permitió llegar más lejos que las posteriores...

Dejo por aquí las fotos que me hizo Hermano Errante en aquella ocasión, aunque no salen fotos de la zona de la grieta... porque, hasta sacar la cámara en ese tramo para hacer alguna foto es peligroso (se te puede caer la cámara, o peor aún, tú).

Una de las zonas estrechas de la cavidad.

Progresando por un paso bajo.

Este paso es algo incómodo... pero no tiene dificultad, a pesar de lo que muestra la foto.

Gatera en ascenso.

Zona bastante concrecionada.

Rincones como éste, hay varios en la cueva.

Uno de los pasos estrechos. Éste es más cómodo a la salida (como se muestra en la foto) que al entrar.

Esta cueva no tiene salas amplias en su piso superior, sino que es más bien estrecha. Un meandro subterráneo abierto por el agua hasta excavar su fondo y formar una cueva inferior, seguramente a expensas de materiales más blandos y fáciles de erosionar.

En las ocasiones que hemos entrado en esta cavidad, hemos recorrido siempre el piso superior. Me gustaría echar un vistazo al piso inferior cuando volvamos... pero antes hay que encontrar el lugar por el que se desciende (¿será la campana final hasta donde llegamos la primera vez?).

En otra visita, llevamos con nosotros a Aitor, compañero de Fotoespeleo QNK. No nos adentramos demasiado, pero Aitor tuvo el valor de meter la cara cámara de fotos por estos estrechos pasajes y nos hizo esta instantánea, que quedó muy chula:

Hermano Errante (abajo) y yo, posando para el objetivo de Aitor.

Hace poco volvimos otra vez por allí, para mostrar esta cavidad a un par de colegas que no la conocían. Tampoco llegamos hasta el final, ya que en la zona de la grieta empezamos a tener algunas dudas...

Dejo por aquí las fotos de aquella última ocasión en que visitamos la cueva:

David progresando sobre la grieta.

Hermano Errante observando la salida de David de uno de los pasos estrechos.

Estalagmitas. Una lisa y otra con protuberancias. ¿Por qué son diferentes? ¿A causa de un goteo? Ni idea.

Éste rincón salía en una de las fotos de nuestra primera visita, también.

Gestionando mi paso por una gatera.

"Vengaaaaaa. Un poco maaaaaaaas y ya lo tengo"

Ejemplar de Meta Menardi (Araña grande de cueva Europea) cerca de la boca de esta cavidad.


Antonio saliendo al exterior.

También tengo varios vídeos de esta última visita, pero en lugar de ponerlos aquí uno a uno, os dejo el enlace al vídeo completo que he subido a YouTube:

https://youtu.be/K6wmH_MSmEs

Y, con esto comenzamos el año... a ver por dónde discurren nuestros pasos en este 2020...

¡Hasta la próxima lectores errantes!

martes, 10 de diciembre de 2019

Animalejos y Plantas II

¡Hola de nuevo lectores errantes! ¡Estoy por aquí de vuelta (que ya iba siendo hora...)!

Esta entrada no va de cuevas. Por una vez. Para que luego no digáis que me estoy encasillando...

Aunque también algunos de estos bichejos viven en cuevas... 

Esta vez, vamos a ver los animalejos y plantas que me he ido cruzando por ahí desde que hiciese una entrada similar a ésta en octubre del año pasado (Animalejos y Plantas I).

Antes de nada, contar algunas experiencias (sobre todo sustos) que han tenido lugar desde la anterior entrada dedicada a los animalejos y de las que no hay imágenes aquí, como cuando un potro juguetón nos puso en alerta y los nervios de punta en la pequeña aldea de la Veredilla, al norte de la población de Zafrilla. En aquella ocasión me acompañaba Santi, ya que le faltaba por subir al pico Umbría del Oso, y me ofrecí a ir con él para ascenderlo por segunda vez. Pues bien, llegando a la aldea de la Veredilla (no recuerdo si subíamos al pico o ya bajábamos de él) vimos a lo lejos dos caballos grandes y un potro ya crecidito. Nosotros seguíamos nuestro camino cuando, el potro comenzó a trotar a buen ritmo en nuestra dirección. Parecía que quería embestirnos o jugar, pero se quedó parado a un metro y pico de nosotros cuando le voceé y levanté una mano. Se acercó a mi mano, que había dejado extendida y me dejó acariciarle la cabeza. Hasta ahí todo bien. Entonces le dimos la espalda para continuar nuestro camino y salió corriendo hacia los otros dos caballos, pero de pronto se giró y volvió a trotar hacia nosotros, esta vez más rápido. Nos quedamos parados y nos giramos para ver qué intentaba el potro, que venía directo hacia nosotros... hasta que hizo un quiebro y se paró de golpe a unos 5 metros, se dio la vuelta y lanzó una coz con las dos patas traseras en nuestra dirección a la vez que se tiraba un sonoro pedo. ¡El cabrón se estaba riendo de nosotros! Seguimos andando, intentando no hacer caso del potro, ni hacer ademanes bruscos por miedo a que los caballos adultos que había a unos 70 metros se pensasen que íbamos a hacerle daño y viniesen a darnos una buena paliza...
Total, que el dichoso potro aún vino a por nosotros un par de veces más, ya casi a galope tendido y haciendo quiebros, además de tirarnos alguna que otra coz, aunque desde la distancia... por eso nos puso el corazón a 200 por hora hasta que conseguimos alejarnos, dejarlo atrás y que no nos siguiera. La otra vez que subí a la Umbría del Oso, junto a una finca en el paraje de la Reclova otros tres caballos vinieron a amenazarme (menos mal que se lo impedía una valla) por pasar por un camino cercano. Al parecer los caballos de Zafrilla son bastante territoriales... y hay que tener mucho cuidado con un caballo cabreado.

Otro susto que tuve, hace poco además, fue con un gran ciervo macho en el término municipal de Villar de Domingo García mientras subía a la Sierra de Bascuñana. Yo iba tranquilamente andando por una pista forestal cuando oí algo entre los árboles cercanos. Seguí andando y, al volverlo a oír me paré en seco, mirando hacia el lugar donde se oía el ruido para ver al animal que lo provocaba. El caso es que el ruido avanzaba en mi dirección. Me quedé congelado. Vi salir a un ciervo macho de gran cornamenta de entre las ramas, a unos 5 metros de mí y pensé que venía directo a embestirme, pero cambió rápidamente de dirección al verme parado en el camino y desapareció por donde había aparecido. Yo, me acojoné, claro... pero no pasó nada más. Le voceé que tuviese más cuidado la próxima vez y no me diese esos sustos (sí, cuando voy solo por el monte y me cruzo con algún animal le hablo como si fuese una persona conocida. Cosas mías...) y oí el sonido de sus pasos alejarse.

Sustos así, no recuerdo ninguno más últimamente...

Claro, que la gran mayoría de las veces soy yo quien, involuntariamente, asusta a los ciervos y no al revés...

Cierva en Buenache de la Sierra.

Parece que la población de ciervos se ha recuperado bastante desde que hace un par de años hubiese una enfermedad que acabó con la mayoría de ellos.

También últimamente, al igual que el año pasado, he visto cabras montesas en varios sitios. Parecen gozar de una población estable y saludable:

Pareja de Cabras Montesas en la Dehesa de la Losilla, en Las Majadas.


Los que son más difíciles de ver son los gamos. Alguno me he cruzado, pero no son tan numerosos como ciervos, corzos y cabras montesas. Aún tengo pendiente hacer una escapada durante su época de celo para oír 'la ronca' que es como se llama la particular berrea del gamo. Este tiempo atrás encontré una bella cornamenta cerca de Valdemeca:

Cabeza de gamo encontrada en el término municipal de Valdemeca.

Corzos, he oído a muchos. Verlos es más complicado, pero los machos van por ahí ladrando a lo loco casi todo el año, y los he oído en muchas partes.

Este año he visto bastantes zorros. Cerca de la Ciudad Encantada intenté seguir a uno desde una cierta distancia pero no tardé mucho tiempo en perderlo de vista. La mayoría los he visto desde el coche, incluso vi un cachorro tristemente atropellado, el día que cogí la calavera de la foto anterior:

Cría de zorro atropellada en la carretera de Valdemeca. Pobrecilla...

Es una pena ver animales atropellados.

Este año no he visto tantas víboras ni culebras de escalera como el año pasado, pero en su lugar me he cruzado con un par de grandes Culebras Bastardas, a una de las cuales logré sacar una foto:

Aunque no se ve muy bien, los colores de esta serpiente me pareceieron impresionantes. Desde verdosos y azulados por la cabeza a los amarillentos en el lomo. Estaba por la carretera de San Isidro. (Pulsar imagen para ampliar)

Por los riscos de la misma zona que la foto anterior (sobre la Hoz del Río Júcar) encontré algo que no había encontrado hasta ahora y que probablemente la mayoría no conozcáis. O, bueno... a lo mejor sí... ¿Sabéis lo que son las egagrópilas? Son bolas formadas por restos de alimentos no digeridos que regurgitan las aves rapaces. Os dejo el enlace al artículo que os explica mejor lo que son aquí.

Bueno, pues eso... me encontré varias de ellas, al parecer de especies diferentes de aves, pero todas en un mismo sitio:

Egagrópila con restos de paja y tallos.

Egagrópila con restos de pipas.

Otra egagrópila diferente.

Egagrópila deshecha que presentaba restos de huesos de roedor y pelos.

Vale, ver vómitos de pájaro no es bonito, pero me pareció curioso que hubiese tantas en apenas 2 metros cuadrados. Debe ser como un vomitorium para pájaros aquel sitio...

Otro animalejo que nos puede parecer desagradable es el siguiente. Eso sí, que sepáis que hace un gran trabajo abonando la tierra al mover su comida de un lado para otro...

Se trata del Escarabajo Pelotero, del cual me encontré un par de ejemplares en los Palancares este tiempo atrás:

Escarabajo pelotero rebuscando en su despensa.

Ahora vamos con un animalejo que, parece de lo más lindo, pero que no tiene nada que envidiar al escarabajo pelotero en cuanto a acumulación de suciedad. Se trata del erizo común. Aunque parezca mucho más limpio, no nos engañemos... los erizos están llenos de pulgas, dado que no tienen facilidad para limpiarse. He cogido varios en mi vida, y siempre después de haber cogido alguno, me he llevado unos cuantos picotazos... ley de vida.

Erizo común que deambulaba junto al Río Júcar una noche de Septiembre.

Otro animalejo bastante descuidado con su higiene corporal es el siguiente:

Jabalí de paseo por Valdecabras.

Aunque, es verdad que los jabalís se frotan en el lodo para acabar con los insectos y parásitos que se les pegan a la piel... suelen ir bastante guarros.

Y hablando de insectos y parásitos... a las puertas del invierno, y con heladas por las noches, no entiendo cómo pueden haber aún abejorros y abejas volando, si no tienen flores de las que alimentarse. Algo va mal, desde luego. La siguiente imagen y el vídeo fueron tomadas a comienzos de este mes de diciembre:

Abejorros en diciembre. No es lógico, si no tiene flores de donde comer, ¿no?

Langosta moviendo las alas al sol de diciembre

Ayer mismo (día 9 de diciembre) vi un murciélago cazando mosquitos en las luces del campo de la Fuensanta. Algo estamos haciendo mal, sin duda.¿Cambio climático? Yo creo que sí.

Hace tan sólo 3 años me veía negro para cazar un saltamontes o un grillo y dárselo de comer a el alacrán que tenía de mascota. Al pasar septiembre, dejaba de haber insectos en el campo y me veía obligado a comprar grillos de tienda para darle de comer cuando se negaba a hibernar. Ahora en diciembre aún ves saltamontes, mantis religiosas e incluso avispas y abejas por el campo...

Ah, y ahora que hablamos del pequeño alacrán que tuve casi 2 años como mascota...¿queréis verlo bajo luz negra (luz ultravioleta)?

Alacrán disecado bajo luz negra. Fluorescencia.

Dejo por aquí algo que he visto sobre éste fenómeno por internet: "Todos los escorpiones emiten una fluorescencia cian (con una longitud de onda entre los 440 y los 490 nanómetros) cuando se iluminan con luz ultravioleta. Este fenómeno fue descubierto casi simultáneamente en 1954 por el zoólogo italiano M. Pavan y el zoólogo sudafricano R. F. Lawrence y revolucionó el estudio de la biología y ecología de los escorpiones gracias a que fue posible localizarlos y observarlos por la noche usando lámparas de luz negra. La intensidad de la fluorescencia aumenta con la edad del escorpión y la dureza de su cutícula y es más brillante en las zonas más duras." fuente https://naukas.com/2011/04/20/por-que-son-fluorescentes-los-escorpiones/

Y, siguiendo con los insectos, vamos ahora a ver un tipo de Mantis Religiosa que, al menos yo, no había visto jamás por estos lares. Además, buscando información sobre este insecto, se menciona en todas partes que suele habitar la franja costera Europea, pero a ésta la encontré en Cuenca, a 970 metros de altitud, lo cual, creo que también puede deberse al mencionado cambio climático. La encontré en Julio y es el primer ejemplar de Mantis palo (Empusa pennata) con que me encuentro:

Mantis palo (Empusa pennata). ¡Vaya camuflaje, eh!

Cambiando de tercio... ¿conocéis los grillos de corral? Seguro que alguna vez habéis visto alguno, aunque quizá no supieseis que se llamaban así. A ver si os suena:

Se le llama Chicharra alicorta así como Grillo de Corral, aunque en su DNI pone Ephippiger ephippiger...

Y, para acabar con los insectos, vamos con uno que, al informarme un poco sobre su procedencia, hábitos y hábitat me ha dejado impresionado. Bueno, a ver... el insecto en sí no me dejó muy impresionado (a alguno que venía en aquella ocasión sí que le asustó) lo que me dejó impresionado fue encontrarlo aquí, ya que, indagando por la red de redes descubrí que fue nombrada como Araña Europea del Año y también el Insecto Cavernícola del año 2012. Por lo que he indagado se encuentra en la cornisa norte de España y Portugal, pero no se tiene constancia de que hubiera sido vista más al sur, y yo le hice la fotografía a ésta en la Cueva de la Canaleja, en Valdecabras...
Se trata de la Meta menardi conocida comúnmente como Araña Cavernícola Grande, y habita la parte inicial de algunas cuevas.

Gran ejemplar de Meta menardi cerca de la entrada de la Cueva de la Canaleja.

Y, para acabar ya con los animalejos, vamos con el bichejo más majo que me he encontrado últimamente por ahí. Se trata de una Lagartija común que, al parecer, se sentía a gusto posando para la cámara en el Arroyo de la Madera, en la localidad de Uña:

Pequeña lagartija encantada de posar ante la cámara de mi móvil.


Bueno, y una vez vistos los animalejos, vamos a ver algunas plantas y árboles curiosos que he visto durante este año. No son muchos, pero ahí van.

Una de ellas es esta Genista en flor que vi en Valdecabras creciendo en suelo durísimo:

Genista en flor.

Otro vegetal que me llamó la atención, y que cuya faceta no conocía, fue una Higuera. Concretamente, sus raíces, de las cuales no sabía yo que eran tan largas, fuertes y profundas:

Raíces de Higuera adentrándose e un abrigo rocoso de la Hoz del Júcar.


También, hace no mucho, vi algo que no había visto hasta ahora. Se trataba de una estación para realizar medidas y seguimientos de una masa forestal repoblada de pinos cercana a Las Majadas. Disponía de raíles y cajones para recoger las acículas que se caían de los árboles, así como dendrómetros (aparatos para medir el ritmo de crecimiento del tallo de plantas y árboles) para realizar el seguimiento de una pequeña masa forestal, supongo que con fines de gestión forestal o prevención contra incendios. Ahí van un par de fotos de los dendrómetros que había en algunos de estos pinos:

Dendrómetro profesional.

Otro dendrómetro.

Y, por último, estuve visitando a un longevo habitante de nuestra provincia. Un habitante que ha visto todo lo acontecido a 1 kilómetro de la población de Pajares desde hace más de 400 años. Se trata de un roble enorme llamado 'El Dios de Pajares' y el cual yo no conocía y me llevaron a ver una tarde:

Aunque la foto no salió muy allá, permite hacerse una idea de lo grande que es el tronco de éste árbol.

Y, bueno... creo que, con lo que llevamos hasta ahora ya podemos dar por terminada esta entrada y seguir recopilando imágenes de animalejos y plantas para la próxima, ¿no?

¡Hasta la vista!