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lunes, 29 de abril de 2024

Castro del Pico de la Muela (poblamiento de origen celtíbero sobre la Hoz del Río Gritos)

 ¡Hola de nuevo lectores errantes!

 

A ver, lo confieso: esta fue una de esas casualidades que, a veces, se dan.

 

El lugar que vamos a visitar en esta entrada, no lo conocía, ni iba expresamente a verlo. Resulta que, viendo un listado de zonas ZEPA/LIC de Castilla - La Mancha, descubrí que la Hoz del Río Gritos, que transcurre entre Valeria y Valera, es zona ZEPA (Zonas de Especial Protección de Aves) ya que en sus paredes calizas anidan multitud de especies.

 

Pues bien, me propuse ir a dar una vuelta por la parte superior de la hoz para ver si desde ahí veía nidos de rapaces, en lugar de transitarla por la carretera que la recorre junto al Río Gritos, como ya había hecho muchas veces. Escogí la margen derecha (según el sentido de las aguas) y comencé a transitar la zona alta de dicha hoz, por una especie de 'estepa' de romeros y aliagas, sin casi árboles de buen porte que me dieran sombra. Esperaba ver Alimoches, Cernícalos, Buitres e incluso algún Halcón o Águila, pero al final encontré otra cosa (aparte de ver numerosas aves, y conseguir fotografiar algunas de ellas).

 

Vi una parte de la hoz donde todo el suelo era un tupido manto verde de pequeñas hierbas, situado en un recodo del Río Gritos que lo aísla del resto del entorno.

 

A la primera vista lo tuve claro: ahí había un asentamiento hace mucho tiempo. Se ve a la legua.

 

Vista del emplazamiento de este antiguo asentamiento.

 

Había dado, sin saberlo, con el Castro del Pico de la Muela; antiguo asentamiento celtíbero datado de la Edad del Bronce inicial.

 

Eso sí, yo seguí haciendo fotos a los pájaros, di una vuelta de reconocimiento por el lugar, y me prometí volver al día siguiente para grabar en vídeo el entorno de este 'castillo' o castro de hace algún que otro milenio.

 

¿Te vienes a conocerlo a fondo?

 

Para poneros en situación, os voy a mostrar también un par de imágenes donde situamos en el mapa este bello lugar:

Imagen satélite del Pico de la Muela (pulsar sobre la imagen para ver ampliada)

Mapa mostrando el lugar. Por cierto, el castro no está donde pone Pico de la Muela en el mapa, sino a la derecha. (pulsar sobre la imagen para ver ampliada)
 

Vale, estamos ubicados, ¿no? Seguimos.

 

Ahora, os voy a mostrar las características que hacen de este un lugar idóneo para establecerse y poder defenderse de ataques externos fácilmente, gracias a la situación de este enclave:

Mapas 3D del lugar donde se encuentra el Pico de la Muela
 
Como se ve en el vídeo anterior, la zona ya de por sí es de difícil acceso, y estos eran los sitios que buscaban para establecerse los celtíberos. 

Aclarado esto, vamos a hacer la visita a este lugar, paso a paso.

Como me había prometido, al día siguiente volví. Aparqué en la zona recreativa que hay bajo el 'castro', y me acerqué al Río Gritos, para mostrarlo en el siguiente vídeo:
 
Río Gritos
 

Esta vez me iba a ahorrar el pateo por la zona alta de la hoz, ya que en la zona recreativa hay aparcamiento de sobra, y queda a 200 metros (en línea recta) del 'castillo' o 'castro'. Eso sí, en esos 200 metros, hay que superar un desnivel de 80 - 100 metros de altura...


La ruta de ascenso elegida es...
 
 
Vale. En el vídeo anterior ya os he desvelado alguna de las partes que encontraremos entre los restos de este asentamiento antiguo. Ahora, os voy a poner un esquema donde he marcado los puntos más relevantes sobre una imagen satélite de este lugar:
Esquema con algunos puntos destacados del lugar que vamos a visitar en esta entrada
 

Mientras, continúo ascendiendo en búsqueda del muro por donde leí que había un acceso que yo no había visto el día anterior:

 

Subiendo hacia el muro

Y, efectivamente... ¡ahí está!

 

Ya veo el muro por el que accederé a la parte superior

 

Pedazo de muralla, bastante bien conservado, que protegía uno de los accesos.

Llego a los pies del muro:

Está en bastante buen estado, ¿no?

 

Está mucho mejor conservado que el resto de muros y vestigios que se pueden ver, lo cual me hace pensar en que este lienzo de muro pertenece a una época más reciente que la de la creación de este asentamiento, allá por la Edad del Bronce inicial. Y es que, tras la visita del día anterior busqué información sobre este lugar, y algo he hallado. Os explico.

 

En la publicación "Arqueología en la comarca de la Alcarria conquense. Avance de las Investigaciones sobre el yacimiento de el Cerro de Alvar Fáñez (Huete, Cuenca)" se menciona este yacimiento encuadrándolo en la Edad de Bronce inicial (siglo II a.C.) donde comunidades de pastores y agricultores se asientan en lugares altos, de fácil defensa, con cabañas de planta rectangular fabricadas con adobe y ramaje de árboles, como hacían sus predecesores del Calcolítico. De esta época también destacan en nuestra provincia los yacimientos del Castillo de Pajaroncillo (donde ya estuve, y puedes visitarlo aquí), el Castil de los Moros y Las Arenas.

 

También se hace referencia a que este asentamiento siguió creciendo hasta la Edad del Bronce final, y es que, al parecer, se encontraron restos de más épocas revueltos en este yacimiento: tras los pobladores de la Edad de Bronce llegaron los celtíberos, luego los romanos; después los visigodos, a quienes sucedieron los musulmanes, y por último los cristianos tras la reconquista.

 

Os explico esto en el siguiente vídeo:

 


Por cierto, tras la reconquista cristiana de estos territorios este enclave pasó a ser administrado por Don Francisco de Bazán (funcionario real al servicio de Felipe IV de España) en el siglo XV. Es probable que poco después dejase de ser habitado.

 

Sigo subiendo por este acceso, mostrando el muro que protegía esta parte, y algunos escalones tallados en la roca.

 

Acceso

 

Escalones tallados

 

Y ahora, os mostraré el 'pasillo de roca' que da acceso a la parte alta desde esta entrada:

 

Pasillo de roca en ascenso hacia la parte superior

 

¡Ya estamos! Nada más llegar arriba, ya se ven restos de muros que conformaban los recintos de este lugar:

 

Restos de antiguos muros

 

Gran recinto rectangular

 

Recinto excavado durante el breve estudio que se hizo en los años 80


Y, ¡cómo no! Hay un montón de restos de cerámica:
 
Resto de cerámica antigua. Hay cientos esparcidos por todas partes.

Cerámica... muchos restos de cerámica.

 

Bajo ahora hasta la punta Sur de este enclave, donde hace una cerrada curva el Río Gritos:

 

Puntal del castro del Pico de la Muela
 
Sigo recorriendo el lugar por la parte superior:
 
Recinto excavado hace tiempo. Es el más grande de los que se aprecian en el lugar.

Otra imagen de este gran recinto

Recinto excavado, éste de menor tamaño.

 Más vistas desde este lugar

Y más restos de recintos...

 

 

Panorámica desde este mágico lugar

Otra panorámica mirando en sentido contrario a la anterior


 

 


Vamos a ver la otra parte de este asentamiento

 

Y ahora, voy a el extremo Norte del antiguo asentamiento, para mostraros los fosos defensivos, otra escalera tallada en la roca, y alguna sorpresa más...

 

Foso 1

 

Pasillo de acceso al foso 2 (aunque en el vídeo me lío y comienzo a divagar...)

 

Escalera tallada y Foso 2 ( el vídeo se ve algo mal porque se ensució la lente)

 

Escalera tallada en la roca

Otra vista de esta escalera

Primer foso defensivo

Pasillo de acceso entre los 2 fosos.

Segundo foso defensivo de la parte Norte de este castro.


Y ahora, la sorpresa. ¿Son cazoletas? Yo creo que sí. Y, por lo que tengo entendido, realizar estos orificios circulares en la roca era cosa de los celtíberos, aunque se desconoce su significado o usos...

 


 

En el vídeo anterior os muestro 2 'cazoletas', pero después descubrí una 3ª a la que le hice la siguiente foto: 

'Cazoleta' tallada en la roca.


Las 3 están alineadas, a escasa distancia del borde de este precipicio: 
Precipicio que cae hacia el Río Gritos

 
Desde este punto, me giro para hacer las siguientes panorámicas del espectacular emplazamiento de este castro que acabo de recorrer:

 

Panorámica desde la zona más estrecha de la entrada Norte al castro

Mirando hacia el Sur. Se ve claramente la pronunciada curva del Río Gritos que forma el meandro sobre el que se ubicaba el castro

Otra panorámica donde se aprecia mejor la superficie superior que ocupaba este asentamiento


Desde aquí se ve otra construcción antigua. A unos 200 metros se encuentra la llamada 'Casilla del Moro', posiblemente una torre de vigilancia levantada por los musulmanes durante el dominio de esta zona. Os lo muestro con el zoom de la cámara, ya que ese día no me dio por acercarme para echarle un vistazo... (posteriormente lo visité y creo que no merece la pena hacer una entrada al blog sobre él)

 

La llamada 'Casilla del Moro' cercana al castro celtíbero y que, probablemente formase parte de él, anteriormente a la ocupación musulmana de la península
 
Si queréis conocer algo más sobre estos vestigios cercanos, podéis echar un vistazo al siguiente enlace: https://www.xn--castillosdeespaa-lub.es/es/content/otros/casilla-de-los-moros

 

Y, sigo avanzando. Ahora os voy a mostrar una cueva, situada bajo una de las paredes sobre las que se asienta el castro, y que también tiene su propia historia arqueológica:

 

Sobre la cueva

 

Aquí encuentro evidencias de que, en esta parte alta pudo haber una fuente de agua, justo sobre la cueva que veremos después:

 

Eso a mí me parece caliza depositada por agua...

 

Y ahora sí. Lleva ya un buen rato dándome el sol en la cabeza (no hay ni una sombra en este paraje) y necesito descansar un poco al fresco. Bajaré a la cueva.

 

Acercándome a la cueva

 

Abrigo rocoso que formaba parte de la 'entrada' a la cueva originalmente, y que fue tapado con un muro para hacer de la cueva que veremos después una estancia separada

 

Me adentro en la cueva

 

Tras salir de aquí, me asalta una duda, y hago la siguiente reflexión:

 

 
¿Estás de acuerdo? Claro que... visto lo visto, casi prefiero que la gente se acomode y no destruya estos lugares. La verdad, me gustó mucho que no hubiese apenas basura en el recorrido que realicé.

 

Tras esto, emprendo el camino de bajada, sin dejar de ver líneas de piedras que indicaban que había murallas también en esta parte inferior del castro del Pico de la Muela:

 

¿Estoy flipando? ¿O aquí también había murallas defensivas?

 

Y más abajo... ¡más restos de muros!

 

Restos de un muro de gran anchura y longitud (además de incluir piedras muy grandes...) 

Restos de un muro más modesto, como de una estancia o corral.


La anchura y longitud de algunos de estos muros me hacen pensar que podrían tratarse de la primera línea de defensa del poblado situado en la parte superior, pero... a juzgar por su tamaño, yo diría que son posteriores a la Edad del Bronce. Como dijimos al principio, en dicha edad los pobladores buscaban sitios de fácil defensa natural, como la parte superior del castro que hemos visto. Pero estas defensas ciclopeas tienen más pinta de pertenecer a la época romana, donde se daba más importancia a la seguridad de sus poblaciones (y tenían más enemigos).

A ver, no sé... yo no soy experto. Pero, a falta de expertos que hagan un estudio del yacimiento y den a entender mejor cómo se vivía en él hace milenios, yo hago mis divagaciones... (a ver, sí que hay un estudio, pero no he podido dar con él)

Bueno vale, ¡que me lío!

Antes de marcharme hago esta última panorámica desde el gran anfiteatro natural que protege los accesos al castro del Pico de la Muela, situado en la parte superior:

 

Panorámica de los muros defensivos naturales que protegen en su gran parte al castro que se situaba en la zona superior

 
Y, poco más.

¡Ah, bueno! ¡Se me olvidaba! En esta visita me dejé sin revisar otra covacha con un muro que hay bajo el castro. Unas semanas después volví, y me encontré con esto:

Esta cueva no la visité anteriormente... y puede tratarse de la que tenía restos prehistóricos

Éste sí que creo que puede ser el 'abrigo' donde encontraron los restos óseos de hiena y demás que mencionaba unos vídeos atrás (no sé dónde lo leí, pero no he vuelto a encontrar esa información... lo siento). Se ve claramente cómo la roca ha sido excavada, además de haber otra sorpresa (aunque mucho más actual) en ella...
¿Os habéis fijado que en el vídeo anterior aparece un recipiente? Pues no es mío. Estaba allí. Tenía un nombre escrito, y cenizas dentro. ¡Buen lugar para el descanso eterno, oye! (eso sí... espero que no genere precedente y en un futuro haya en la cueva miles de urnas funerarias. No es su lugar. Si quieren esparcir las cenizas, pues vale. Pero la urna...)

Para ir terminando con esta entrada, os dejo el enlace al vídeo que he subido a YouTube uniendo todos los vídeos que hay sueltos por aquí:
 

 

Y ya. Me despido. ¡Hasta la próxima lectores errantes!

domingo, 23 de mayo de 2021

La desconocida Cueva del Chabarquillo (en Tierra Muerta, Buenache de la Sierra)

 ¡Hooola gente errante! He estado liado últimamente y no he subido tantas entradas como me gustaría... y por ello, para desquitarme un poco, he preparado esta 'entrada exprés' para dar a conocer una desconocida y curiosa cavidad. 

¿Os venís conmigo? ¡Ésta es de la fáciles, fáciles! ¡No hace falta ni casco!

Cueva del Chabarquillo desde su zona final.


Se trata de la Cueva del Chabarquillo, en el paraje natural de Tierra Muerta, por el término municipal de Buenache de la Sierra.

Di con información sobre ella con el libro '60 años de exploraciones de la Cueva del Boquerón', editado por la Agrupación Espeleológica GET de Madrid, la cual ha explorado la zona intentando dar con cavidades que fuesen a parar a la gran Cueva del Boquerón, donde estuvimos en esta entrada.

Al parecer, existen referencias a esta cueva en 1972, cuando el GET iba a realizar su exploración, pero finalmente no lo hizo por considerarla de escaso interés. Más tarde volvieron, realizaron la topografía y la incluyeron en el completo libro antes mencionado. Y, efectivamente, no tiene un gran interés espeleológico... pero es curiosa.

Al ver un par de fotos, y la facilidad de adentrarse para echar un vistazo, hoy mismo he ido en su búsqueda y, gracias a las referencias que aparecen en el libro: ¡he dado con ella a la primera! (en los mapas que aparecen en dicho libro, está marcada como B030 e indica con total precisión el lugar donde se encuentra las cavidad)

Quiero aclarar también que se trata de una cavidad un poco 'singular', ya que en la zona en la que se encuentra, casi todo lo que hay son sumideros y simas de corto desarrollo vertical (salvo la Sima de Tierra Muerta y el Sumidero de Acebreiros, que son de desarrollo algo mayor) y ésta cavidad (de corto desarrollo pero dimensiones medias) se sale de la tónica que se observa en Tierra Muerta.

De por aquí un vídeo de mi llegada a la boca de esta cavidad:

Vídeo de mi llegada a la boca de la Cueva del Chabarquillo.

La boca de entrada es estrecha (aunque permite pasar sin ningún problema), y no  tiene nada que ver con lo que encontraremos una vez descendemos el pequeño resalte para adentrarnos en ella.

Pequeña boca de entrada

Vista desde dentro...

Una vez dentro... descubro que es una sección de galería amplia, de unos 6 metros de ancho por 20 de largo (creía haber leído que tenía 10 o 15 metros y meto la pata al mencionarlo en uno de los vídeos...); con una altura que oscila entre los 2 y los 3,5 metros. 

En este vídeo se va viendo lo que esconde esta cavidad:

Vídeo que muestra el interior de esta cavidad.

Desde la boca de entrada se desciende por una rampa que nos lleva a la zona final, donde hay restos de arcilla (parece ser que esta zona se encharca con las lluvias) y también restos de un 'vaso' de los utilizados para recoger la resina de los pinos. Dado que esta cavidad fácil de descender, y se encuentra junto a los restos de una tinada para ganado, cabe pensar que dicho 'vaso' servía al pastor para recoger el agua de goteo que se produce en la zona final de la cueva, y así tener agua fresca para beber en casi cualquier época del año.

Pequeño gour con micro-gours en sus bordes que servía de pila al pastor para recoger agua.


Ahí hay un goteo de agua perfecto para llenar el 'vaso'. ¡Se las saben todas estos pastores, eh!

Hago una foto desde uno de los laterales de esta cueva (aunque coloqué el móvil algo movido y también se me 'quemó' la parte superior de la foto...):

Imagen desde la zona final de la cueva.


Se aprecian formaciones desgastadas, como si fuesen muy antiguas y llevase mucho tiempo sin correr el agua por ellas, quedando detenido su crecimiento y brillo.

En esta parte, junto al pequeño gour donde el pastor recogía el agua para beber, hay restos de un animal, probablemente arrastrado por el torrente producido por grandes lluvias hasta aquí:

Vídeo de algunos detalles de la cueva

Y, poco más...

Me hice un par de 'espeleo-selfies' dejando el móvil y la linterna apoyados precariamente al fondo de la cavidad (y poniendo el temporizador):

La galería es amplia, ¿no?

"Todo correcto por aquí"


Otra foto de la boca de la cavidad desde dentro:

Contrastes...


E intenté hacer un par de fotografías panorámicas, que me salieron movidas... pero que subo aquí igualmente por si sirven para hacerse una mejor idea de lo que hay en esta corta pero curiosa cavidad del paraje natural de Tierra Muerta, en Buenache de la Sierra:

Panorámica desde el fondo de la cueva. 

Otra panorámica, en la que la parte derecha se ha difuminado misteriosamente...


Con los vídeos mostrados en esta entrada, he montado un vídeo que podéis 'bichear' en este enlace: https://youtu.be/Z8jnQ27DlYE

Para localizar esta cavidad, os insto a haceros con el libro '60 años de exploraciones de la Cueva del Boquerón' de la Agrupación Espeleológica GET donde aparece mucha información sobre las cavidades y sumideros de la zona, además de la crónica de las exploraciones que aún se continúan realizando en la Cueva del Boquerón, y el Sumidero de Acebreiros.

Bueeeeno, venga. Os voy a dar una pista con la siguiente imagen aérea, pero nada más:

Donde aparece la cruz, es justo donde está la dolina en la cual se abre la boca de acceso a esta cueva
(pulsar sobre la imagen para ampliar)

¡Y, nada más, por el momento...!

¡Hasta la próxima, lectores errantes!

lunes, 30 de julio de 2018

La Similla del Val

En esta entrada nos vamos a desplazar a la Serranía norte para mostrar un bello paraje subterráneo situado entre las poblaciones de Poyatos y Santa María del Val, aunque ya dentro del término de este último municipio. Volvemos al subsuelo de la Serranía, esta vez para explorar la llamada: Similla del Val.

Boca de entrada a la Similla del Val. A pesar del diminutivo 'similla' de su nombre, se trata de una cueva en toda regla, y no de una pequeña sima de desarrollo vertical como podría sugerir el topónimo.

Esta cavidad no es muy conocida (en Internet no se encuentra nada sobre ella) ni frecuentada (no es fácil encontrarla, aunque nosotros no tuvimos ningún problema), por lo que se haya en buen estado de conservación. Para evitar futuros deterioros en este bello paraje subterráneo, me limitaré a describir someramente la zona en la que se encuentra, sin entrar mucho en detalle sobre su localización exacta.

Estamos en la Muela del Rebollar, que se sitúa entre las poblaciones de Fuertescusa, Poyatos, Santa María del Val y Puente Vadillos; y entre los cauces del Río Cuervo (al norte) y el Río Escabas (al sur). El sendero circular PR-CU 95, llamado la Ruta de las Simas, (actualmente de baja temporal en la página: http://www.senderosdecuenca.org/index.php/es/) nos acerca a varias cavidades verticales de la zona de Santa María del Val, y entre ellas se encuentra ésta.

Después de aparcar el coche cerca de la carretera que une Poyatos y Santa María del Val, andamos unos 2 kilómetros por pistas de tierra bastante rotas hasta dar con las señalizaciones del PR-CU 95, tras lo cual encontramos la entrada a la cueva que no se ve hasta que no la tenemos justo delante, por estar oculta.

La boca de entrada forma una rampa descendente, por lo que esta cueva actúa como un colector donde se vierten las aguas de escorrentía, formando así un riachuelo subterráneo que recorre el suelo de esta cavidad y ha dado la forma a sus galerías. Cuando fuimos, a finales de mayo, aún había por todas partes bastante agua de la caída durante esta primavera.

Nada más entrar, bajamos andando sobre los derrubios que ha ido arrastrando el agua durante milenios hasta dar con un resalte en bajada. Para llegar a ese resalte nos adentramos en un corto laminador y desde ahí nos asomamos. Hay que bordear. Rodeamos unos bloques desprendidos del techo para bajar este resalte por la derecha y oímos un rumor de agua. Ahora nos encontramos bajo la galería de entrada, a un lado, desde donde sale de un pequeño manantial en la pared, el agua que forma el riachuelo. Éste corre en dirección al interior de la cueva.

Al lado del manantial hay una gran pila de piedra colocada para recoger el agua de una filtración que existe sobre ella. A la vuelta de la cueva pregunté a Padre Errante (que fue espeleólogo durante mucho tiempo y visitó en su momento esta cueva) por el origen de esa pila y me contó que su teoría es que esa pila fue colocada hace muchísimo tiempo por pastores de la zona para recoger y aprovechar el agua subterránea y apagar la sed en tiempos de sequía donde no se podía encontrar agua en otra parte. Me parece una teoría bastante válida, de modo que la daré por buena. Sobre la pila había también un 'vaso de cerámica' de los usados para recoger la resina de pino.

Hermano Errante junto a la pila que hay bajo la entrada a la cueva. 

A juzgar por la concreción existente en la base de la pila, ésta debe llevar 'plantada' en ese sitio muuuuuucho tiempo.

Detalle del interior de la pila de piedra con Hermano Errante asomado a ella.
Después de pararnos a observar este curioso abrevadero, nos dirigimos al interior de la cueva siguiendo el cauce del arroyo que nace aquí.

Nos encontramos ahora andando (a veces sobre grava, a veces sobre arena fina) por un amplio meandro subterráneo labrado por el arroyo.

Hermano Errante sentado a un lado del meandro para cambiar las pilas de su linterna frontal.

Meandro subterráneo bastante ancho y espacioso. El arroyo corría por la izquierda de la fotografía.
Aquí el avance era cómodo y sin ninguna dificultad gracias a la amplitud y altura de este meandro activo. De hecho, avanzamos por aquí tan rápidamente que nos pasamos de largo una oquedad que luego a la vuelta, con más calma, descubrimos e investigamos.

Hermano Errante junto a una colada en la galería principal de la Similla del Val.
En este recorrido inicial no vemos formaciones apenas... salvo por una colada que nos encontramos en la galería principal. Es raro que con tanta agua corriendo, y humedad, no haya espeleotemas por todas partes, pero más tarde fuimos conscientes del porqué de esta ausencia.

¿Y eso? No será un alien... ¿verdad?
Extraña formación ramificada en el techo de la sala principal.
Total, que seguimos adentrándonos por el amplio meandro hasta dar con el primer obstáculo. Un derrumbe.

Hay bloques que han caído del techo y han taponado la continuación. Eso parece en un principio... pero no. Encontramos dos pasos posibles: Hermano Errante sigue andando por el cauce del riachuelo subterráneo y se cuela agachándose, con el pecho a ras del agua, por una pequeña bóveda sifonante por la que continúa el pequeño curso de agua; mientras yo he descubierto una gatera ascendente a la izquierda del paso que ha tomado Hermano Errante y comienzo a arrastrarme por ahí para conectar con la continuación tras el derrumbe.

Aquí es donde me uní a Hermano Errante, que había pasado el derrumbe por otro lado a ras del agua. 
Yo preferí no mojar el mono y me arrastré por esta gatera, que luego usamos ambos, a la vuelta, para salir.

Aquí ya empezaba la acción. Mi hermano ya había salido por el otro lado y había venido a donde yo estaba reptando para pasar. Paso y me reúno con él.

Ahora estamos en un espacio entre dos caos de bloques. Vemos un tramos corto de riachuelo que a unos 8 o 10 metros se vuelve a sumir entre grandes bloques de piedra desprendidos del techo. Tenemos que buscar un paso estrecho que continúe por el otro lado y vuelva a reunirnos con el cauce activo del riachuelo. Hemos venido sin topografía, ya que no hemos podido encontrar ninguna de esta cueva y no sabemos muy bien si esto continúa o se acaba aquí. De todos modos, nos han comentado que esta cavidad tiene unos 700 u 800 metros de desarrollo, y no nos da la impresión de que hayamos recorrido tanta distancia... de modo que tiene que haber un paso para superar este caos de bloques.

Por aquí hay algunas pequeñas formaciones, pero el espacio es mucho más reducido que en el meandro por el que veníamos. Hay bloques de piedra desprendidos y apoyados unos en otros por todas partes. Hay que revisar cada hueco que existe entre todo este laberinto pétreo.

Hermano Errante repta por entre el caos de bloques intentando encontrar un paso por donde superar este obstáculo

Subimos, bajamos, pasamos reptando entre bloques, entre el hueco que deja la pared original de la cueva y los bloques desprendidos, volvemos sobre nuestros pasos, nos paramos. Hay arcilla resbaladiza por todas partes No sabemos por dónde continúa esto. Hurgamos por cada hueco que vemos, pero todos nos hacen volver a retroceder porque tras avanzar un poco, se cierran completamente. Seguimos estando casi convencidos de que éste aún no es el final de la cueva. Tenemos que encontrar un paso por aquí.

Nos metemos por todos los huecos por donde cabemos para intentar salir de este caos de bloques y continuar la cueva.

Nada. Tras un rato largo de duro arrastrarse entre recovecos, nos damos por vencidos. Ni por la parte alta del derrumbe, ni por su parte media, ni por su parte baja encontramos una gatera que salga por el otro lado. Éste sería el punto más alejado de la boca en nuestra exploración. No encontramos el modo de avanzar más. Iniciamos el recorrido de vuelta.

En el tramo que enlaza con la galería principal, antes de salir por la gatera por donde yo había entrado, descubrimos algunas formaciones en una pequeña sala.

Estalagmita y algunas pequeñas estalactitas en un bello rinconcito subterráneo.
Salimos de nuevo a la galería principal. Hemos escapado del caos de bloques, aunque sin lograr atravesarlo... vamos volviendo por la galería principal por donde no habíamos visto apenas formaciones, salvo alguna pequeña colada en un lateral, y poco más. La cueva es preciosa, pero faltan espeleotemas. Hacemos una parada. Hago una foto a Hermano Errante. Concretamente, le hago esta foto a Hermano Errante:
En esta colada donde casualmente nos hemos parado a hacer una foto, hay un hueco.
Hermano Errante lo ha visto. La curiosidad le puede. Tiene que asomarse.
No habíamos reparado en esto al pasar por aquí a la ida. Íbamos progresando hacia el fondo de la cueva sin pararnos mucho a mirar lo que nos rodeaba. Hermano Errante sube, se encaja entre las paredes de este agujero ascendente y al poco tiempo desaparece.

Hermano Errante ha visto por ahí un hueco. A ver que encuentra...

Oigo su voz surgir desde arriba. Me dice que suba. Me encaramo a la colada, encajo los hombros en el agujero, busco agarres para las manos, tanteo apoyos con los pies y subo.

Me encuentro con esto:

 Subo por el agujero y... ¡Hermano Errante ha descubierto un rincón repleto completamente de estalactitas!

Estamos en una galería colgada sobre la galería principal por la que corre el riachuelo. Sigue el mismo sentido y, aunque sus dimensiones son más modestas que la galería que tiene por debajo, se anda cómodamente por aquí. Es amplia y alta.

Estamos en una galería fósil. El río excavó en un principio su camino por aquí, y con el paso del tiempo y la erosión, se fue colando hasta formar la galería del nivel inferior. Aquí el techo no se derrumbó, y cuando el agua dejó de fluir por esta galería, se comenzaron a crear lenta y pacientemente las formaciones.

Cientos de estalactitas pequeñas, unas cuantas estalagmitas grandes y algunas columnas jalonan esta preciosa galería colgada encima de la principal.

"¡Yo también quiero una foto aquí!"
Es increíble la cantidad de estalactitas que hay en este rincón y lo apretadas que están unas con otras. Eso sí, muchas (la mayoría, de hecho) parece que están cortadas por la mitad.
Decidimos continuar por esta galería colgada, aunque no sabemos si en el otro extremo, ya cerca de la entrada, habrá una bajada o si por el contrario se cerrará y tendremos que dar la vuelta y bajar por el hueco por el que hemos subido aquí...

Ahora nos damos cuenta, las formaciones que no habíamos visto por el meandro que forma el riachuelo en la galería principal, debían de haber sido arrastradas en alguna crecida inusual del caudal hace ya tiempo; pero en esta galería superior, que es una galería fósil (sin curso de agua activo), se concentraban casi todas las concreciones de la cueva.

Tras flipar un rato con estas vistas, retomamos el camino hacia la salida, pero siguiendo esta galería colgada sobre la que atravesamos para entrar, hasta que llegamos a un punto en que esta galería se había derrumbado sobre la inferior, y ya se veía el primer laminador por el que nos habíamos asomado nada más entrar a la cueva. Pasamos hacia él, con cuidado, por una estrecha repisa que queda a nuestra derecha, colgada sobre un vacío de unos 4 o 5 metros, y volvemos a estar en el bajo laminador del principio de la cueva.

Salimos al exterior, no sin antes echar una última mirada al bello mundo subterráneo que ahora abandonamos, dejándolo tranquilo, oscuro y callado hasta que vuelvan a aparecer visitantes por aquellos lares, esperemos que, cargados del respeto y admiración que merecen estos rincones escondidos.

En definitiva, nos encantó esta cueva, aunque nos dejó con ganas de más... por ello: volveremos a visitarla más adelante ora vez. Seguro.