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miércoles, 23 de marzo de 2022

Cueva del Agua, en la Muela de Marojales (entre Vega del Codorno y Poyatos):

¡Bienvenid@s a esta nueva entrada!


Volvemos al subsuelo, esta vez, a una cueva bastante desconocida (buscando imágenes o alguna referencia, no encontré nada: ni topografía, ni imágenes), situada en una zona kárstica muy interesante de la provincia de Cuenca.

 

¿Os venís a  dar una vuelta por el Sur de la Muela de Marojales, y luego echar un vistazo a la Cueva del Agua?

 

Boca de entrada a la Cueva del Agua de la Muela de Marojales.

 

Vamos con los antecedentes, y el proceso de investigación que seguí antes de ir a la zona.

 

Ojeando mapas geológicos en busca de zonas kársticas para explorar intentando localizar nuevas cavidades, me di cuenta de que entre las poblaciones de Vega del Codorno y Poyatos, hay una meseta bastante plana llamada Muela de Marojales (se encuentra al Este de la pequeña población de Huerta de Marojales, pedanía de Cañizares).

 

El mapa geológico de esta zona es el 564 (Fuertescusa) y se puede descargar gratuitamente en la página del Instituto Geológico y Minero de España.

 

Mapa geológico de la zona de Fuertescusa, donde he marcado en rojo la zona de la Muela de Marojales


Lo que buscaba eran zonas cuyos materiales geológicos fuesen el nº 13 (amarillo claro) en la leyenda de dichos mapas, lo cual corresponde a 'Brechas dolomíticas de Cuenca'. Estos materiales son los mismos que se dan en la Muela de la Madera, una de las zonas de nuestra provincia donde más cuevas y simas podemos encontrar, dada la antigüedad y composición de las rocas.

 

Aquí os dejo el detalle de la zona de la Muela de Marojales la cual iba a explorar


Pues bien, una vez localizado el objetivo, seguí indagando un poco más; esta vez mirando mapas de la zona e imágenes por satélite.

 

En este mapa topográfico, sacado del visor Iberpix de IGN,
he marcado en rojo la Muela de Marojales


Como vemos esta 'muela' se encuentra situada entre los ríos Cuervo (al Este) y Escabas (al Sur), y está a una altitud media de unos 1500 metros. Todo esto, nos da un lugar magnífico para la formación de cavidades. ¿La razón? La altitud.

 

Resulta que, el agua que erosiona la roca caliza 'trabaja mejor', es decir, erosiona más cuanto más fría es. Por lo tanto, podemos deducir que el agua de deshielo hace que las cuevas se formen más fácilmente. Dado que estamos a 1500 metros de altitud, en esta zona deben caer nevadas copiosas en invierno, y el agua de esas nevadas hace que las grietas de la roca caliza se ensanchen más rápidamente y se formen así lapiaces, callejones, galerías, cuevas y simas.

 

Mapa topográfico de la zona. Ahí vemos que marcan la Cueva del Agua.
(Pulsar sobre la imagen para ampliar)


Mirando el mapa, me di cuenta de que ya aparece reflejada la existencia de una cavidad en esta zona. Es la 'Cueva del Agua', nombre que, por otra parte, tienen en común muchas otras cavidades (hay una Cueva del Agua en Palomera, la cual os mostré en esta entrada)

 

Ahora, había que asegurarse de que esa cueva estuviese ahí (hay muchas cuevas marcadas en los mapas que, una  vez en el sitio, es imposible localizar), y lo hice dando una vuelta a vista de pájaro por la zona mediante imágenes satélite y ortoimágenes.

 

Justo donde el mapa dice que está la cueva, no veía nada... pero, dando una vuelta por los alrededores, en el mapa aparece una dolina de grandes dimensiones. Resulta que, como la mayoría de las cuevas que salen en los mapas, ésta no estaba en el lugar donde el mapa nos dice, sino a unos 160 metros al Sureste.

 

Aquí os dejo un mapa topográfico indicando con un círculo en rojo el lugar real donde se encuentra la Cueva del Agua, a unos 160 metros al Sureste de donde se señala.
(Pulsar sobre la imagen para ampliar)


Ahora sí, pasamos a las imágenes por satélite y, descubrimos algo más...

 

Con el Comparador PNOA podemos ver ortoimágenes de la zona tomadas en diferentes años.
A la izquierda es como era la zona en 2006, y a la derecha vemos la vegetación quemada por el incendio de 2009.


Resulta que la zona se vio afectada por un incendio provocado en Poyatos en el año 2009, el cual arrasó 1870 hectáreas de monte de gran valor.

 

Pino quemado, testigo de la destrucción de este lugar en Julio de 2009


Por suerte se encontró al pirómano y se ha pasado 10 añitos a la sombra (pocos me parecen...) por los daños causados. Dejo por aquí un enlace a la noticia:

https://www.efe.com/efe/espana/sociedad/condenado-a-10-anos-de-carcel-el-autor-del-incendio-poyatos-cuenca-en-2009/10004-3087742

 

En otra imagen por satélite vemos claramente la boca de la cavidad y, al parecer, está inundada, a juzgar por el color azulado que se aprecia en la imagen de la derecha:

 

A la izquierda vemos la dolina donde se encuentra la boca de la cavidad en la última ortoimagen de 2018. A la derecha se ve la boca de la cavidad, con un brillo azulado de agua en 2009.


Pues bien, éste era el trabajo previo de documentación e investigación. Ahora, había que coger el coche y desplazarse hasta el lugar.

 

Mi idea era dejar el coche al Sur de la muela, donde comenzaba el quemado, y dar una vuelta por la zona a ver si encontraba alguna cavidad antes de ir en busca de la Cueva del Agua.

 

Para ello cogí la pista que va desde el alto que hay antes de llegar a la Vega del Codorno en dirección a Poyatos y Las Majadas. Unos 3 kilómetros más adelante, cogí el camino que sale a la derecha hacia el Refugio Las Vaquerizas, el cual pasé de largo hasta llegar a la Fuente de la Peguera, donde dejé el coche.

 

Una vez aquí me puse a 'patear' la zona mientras grababa algunos vídeos de esta parte Sur de la Muela de Marojales, que fue arrasada por el incendio mencionado más arriba:

 

Vídeo con unas cuantas tomas que grabé mientras 'pateaba' la zona quemada en 2009.


Lo que buscaba, era más o menos lo del siguiente vídeo... aunque, estas dolinas no tiraban o eran de reducidas dimensiones:

 

Callejones y lapiaces calizos. En busca de simas al fondo de las dolinas de la zona.

 

Calavera de ciervo encontrada en el fondo de una pequeña dolina.


También vi alguna pequeña cavidad, como la del siguiente vídeo:

 

Pequeña cueva por la zona.


Y ya, después de deambular durante un buen rato, me dirigí a echar un vistazo a la Cueva del Agua, aunque el GPS estaba algo 'gracioso' aquel día y me costó unas cuantas vueltas dar con la dolina donde ésta se encuentra...

 

Me voy acercando a la entrada. ¡Parece que es más grande de lo que me esperaba!


Boca de la Cueva del Agua desde el borde de la gran dolina donde se encuentra.

 

Panorámica de la entrada a esta cavidad.
 

Una vez localizada, me impresionaron las dimensiones de la primera sala a la que accedemos al entrar en la cavidad.

 

Imagen de la gran sala que, en época de fuertes lluvias, se inunda.

Yo levantando los brazos e intentando dar escala para que se aprecie la amplitud de esta sala.

Panorámica de la sala desde la boca de entrada.

 

Voy observando el lado izquierdo de la sala, donde vemos algunas coladas en las paredes y algún agujero de pequeñas dimensiones en el suelo.

En este vídeo se muestra la parte izquierda de la sala.


Al llegar al fondo veo que hay una galería que avanza un poco más. Me interno por ella, a ver si la cavidad continúa...

 

Adentrándome en la galería que aparece al fondo de la sala.


¡Sí, continúa! Como voy sin material (sólo llevo ropa de deporte y la linterna) creo que tendré que volver en un futuro para adentrarme por la gatera que se ve al final del vídeo anterior. Vaya, parece que esta vez me voy a dejar deberes sin hacer...

 

Salgo de esta zona y sigo recorriendo la pared derecha (según el sentido de entrada) para ver qué encuentro por allí:

 

Pequeñas gateras en la pared derecha de la sala. Habrá que meterse más adelante cuando vuelva con material de espeleo a darle otra vuelta...

 

Más adelante me sorprende un pequeño pozo, claramente excavado por personas. ¿Buscaban tesoros? A saber...

 


El caso es que, habían dejado restos de cerámica en una roca cercana al lugar donde habían excavado, tal y como se muestra en el vídeo anterior.

 

Hice alguna foto más:

 

Otra imagen desde la boca de entrada.

Imagen desde el centro de la sala hacia el exterior.


Y retomé el camino de vuelta al coche, andando otra vez por este paisaje arrasado hace años por el fuego, y que aún tardará mucho tiempo en recomponerse, a pesar de que ya se van viendo algunas pequeñas plantas y flores:

 

La vida se abre paso tras la destrucción causada por el ser humano.

'Alma errante' subido a uno de los tocones que quedan por la zona.


Tendré que volver más adelante con el mono, el casco y equipo de espeleo para  ver si la gatera final continúa. Esta cueva fue explorada hace muchísimo tiempo, como indicaba la inscripción del Grupo Onza (en el año 1975) y, puede que en todo este tiempo se haya abierto algún paso y la cueva tenga más desarrollo del que se encontraron los primeros exploradores...

 

Para terminar, os dejo el enlace a un vídeo que he subido a YouTube con todos los vídeos grabados durante mis andanzas por la zona Sur de esta 'Muela de Marojales'.

https://youtu.be/nR8ArRiXCj4

 

Aún no he terminado de explorar esta zona, de manera que volveré en un futuro para echar una ojeada a la zona Norte de esta muela. Ya os contaré por aquí si encuentro algo interesante.

 

¡Hasta la vista!

martes, 21 de septiembre de 2021

Sima de José Cebrián y Cueva de los Tocinos, cerca de los Callejones de Las Majadas:

¡Hola gente errante!

¿Os venís a comprobar la reciente equipación de la Sima José Cebrián, en Las Majadas? Os muestro una imagen desde el fondo del pozo, a ver si os convence el asunto...

Imagen desde el fondo del pozo de entrada de 37 metros de profundidad.

Os pongo en antecedentes: hace unas semanas, los compañeros del Club Diaclasa Villalba (donde estoy federado actualmente), llevaron a cabo la equipación de la Sima José Cebrián con anclajes químicos (en lugar de los viejos spit con se hallaba equipada por sus exploradores de la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum) con dos vías de bajada para poder permitir el descenso de dos personas al mismo tiempo, cada una por su cuerda.

Mi hermano y yo le teníamos echado el ojo a esta sima desde hace un tiempo, y aprovechamos tras los trabajos de Diaclasa Villalba para ir a ver cómo había quedado la instalación de anclajes que realizaron los compañeros. Ellos no pudieron probarla tras su equipación, ya que el compuesto químico con el que se fijan los anclajes a la roca tarda unos días en fraguar y endurecerse por completo. Por ello, nos ofrecimos como 'conejillos de indias' para ir a ver si el descenso por los lugares elegidos ha quedado bien, bajando limpiamente y evitando roces de las cuerdas en la roca. El resultado de la equipación ha sido brillante. Las dos vías de bajada están colocadas en lugares muy bien escogidos y con sus anclajes en perfecto estado. En los fraccionamientos tenemos apoyos, y es fácil y cómodo bajar.

Así, el pasado viernes día 17 de Septiembre, nos presentamos en Las Majadas: Hermano Errante, Moisés, Cristian y el menda que escribe estas líneas.

La Sima de José Cebrián se encuentra cercana a los conocidos 'Callejones de Las Majadas', y también tiene cerca de ella la Sima de las Cuatro y Media y la Cueva de los Tocinos, a la que también le echamos un vistazo este mismo día.

Localización de las cavidades de esta zona.
(Pulsar sobre la imagen para ver ampliada)

¿Por qué esta sima tiene nombre propio? Pues esto, tiene su historia... la cual me contó Padre Errante.

Ahí va: Cuando Padre Errante comenzó a hacer espeleo, no tenía (ni él, ni la mayoría de sus compañeros) edad para conducir, ni coche propio. Pues bien, durante la exploración sistemática de la Muela de la Madera en busca de cavidades que realizó la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum, en una de esas salidas les llevaba un taxista. Dicho taxista dejó en la zona de exploración a varios miembros de Lobetum y se fue a dar un paseo por su cuenta. Cuando los miembros de Lobetum regresaron al vehículo, el taxista les dijo que había encontrado una sima como las que ellos buscaban. Mostró la boca de entrada a los jóvenes espeleólogos que, tras explorarla y levantar su topografía decidieron, en homenaje a ese taxista que la había descubierto, ponerle su nombre: José Cebrián.

Topografía de la Sima de José Cebrián, sacada del libro 'Cavidades de Cuenca - I Muela de la Madera' editado por la A.E.C. Lobetum y publicado por la Diputación Provincial de Cuenca.


Esta sima desciende hasta los 39 metros de profundidad, y está situada al fondo de un callejón de roca caliza con mucha vegetación en su interior.

Una vez localizado el callejón donde está la cavidad, hay que pasar entre un denso tapiz de bujes para acceder a la cabecera de entrada. Hasta que no estamos casi en la boca, no vemos la cavidad. Cerca de la boca de entrada, se ve más o menos lo siguiente:

Aproximación a la Sima de José Cebrián

La aproximación cuenta con dos anclajes de seguridad para acercarnos a la vertical sin peligro.

Al llegar, vemos un agujero a la izquierda y un puente de roca a nuestra derecha, bajo el cual hay que pasar la cuerda de seguro para anclarla a una de las dos cabeceras trianguladas que existen para la bajada en esa pared a la derecha de la entrada.

Hermano Errante monta una vía de bajada y Moisés la otra. Cristian y yo bajaremos posteriormente, cada uno por una vía. Eso sí, dejamos distancia mientras van montando las cuerdas.

Acceso a la Sima de José Cebrián

Hermano Errante y Moisés bajan montando la cuerda.

Instalación de las cabeceras de las dos vías de acceso equipadas por el Club Diaclasa Villalba

En la línea que monta Moisés (y por la que también bajo yo) existen 4 fraccionamientos entre la cabecera y el fondo de la sima. Por la línea que monta Hermano Errante hay 3 fraccionamientos y se progresa un poco más rápido.

Dejamos que Hermano Errante y Moisés bajen hasta el fondo y se puedan apartar. Íbamos advertidos por los compañeros de Diaclasa Villalba de que, en el primer fraccionamiento hay una repisa con la roca algo descompuesta. Nos dijeron que, al realizar la equipación se rompió un gran trozo de la repisa y cayó al fondo de la sima (por suerte no había nadie por debajo), así que procuramos llevar mucho cuidado en este punto hasta que los que van por debajo se puedan alejar de la vertical para estar fuera del alcance de las piedras si alguna se desprendiese de la repisa donde estamos bajando Cristian y yo. Grabo un vídeo desde dicha repisa.

Repisa a unos 8 metros por debajo de la cabecera.


Seguimos bajando y superando fraccionamientos hasta llegar al fondo, a 37 metros de la boca de la cavidad. Mirando hacia arriba, se ve lo siguiente:

Vista desde el fondo del pozo.

Otra vista, con gotas de agua cayendo desde arriba como centellas...


También grabo algún vídeo desde aquí:

Vista desde el fondo del pozo. Cada vía baja por una pared diferente.

A la izquierda de la vía por la que he bajado hay una galería descendente que se corta a los 2 o 3 metros.

A la derecha, la cavidad continúa, pero el paso es demasiado estrecho para que una persona pueda acceder a nuevas salas. Aquí muere la cavidad, de momento.

Junto a este agujero por el que se cuela el agua de lluvia, y continúa su viaje, la concentración de oxígeno desciende ligeramente. Por suerte, no es un valor alarmante.

Continuación de la cavidad, ya impenetrable. 
El Club Diaclasa Villalba quiere realizar una desobstrucción para ver si se puede continuar y accede a nuevas galerías y salas.

Fotografía desde este punto.


Nos hacemos la foto de grupo en el fondo de la sima:

De izquierda a derecha: Moisés, Hermano Errante, yo mismo y Cristian.


Moisés sube hasta el último fraccionamiento de la línea que ha montado para dejar algo más de comba a la cuerda y que no se nos complique la salida. Aprovechamos para hacer alguna fotografía panorámica en vertical:

Panorámica vertical desde el fondo. Moisés retocando la comba del primer anclaje.

'La foto de la foto'.
Hermano Errante hizo esta panorámica vertical mientras yo, tumbado en el suelo, hacía la panorámica vertical anterior.


Moisés vuelve a bajar y nos disponemos a subir Cristian y yo, cada uno por la cuerda por la que ha bajado.

Mientras, Moisés nos hace las fotos que aparecen a continuación:

Cristian y yo nos anclamos a la cuerda para comenzar el ascenso. (Foto por Moisés Aguirre)

Vamos subiendo. Palmo a palmo. (Foto por Moisés Aguirre)

Ya hemos pasado el primer fraccionamiento en ascenso. (Foto por Moisés Aguirre)

Y seguimos para arriba... (Foto por Moisés Aguirre)


Subimos hasta haber pasado la repisa y, una vez superada, comienzan a subir Hermano Errante y Moisés mientras recogen las cuerdas.

¡Ya estamos fuera otra vez!


Una vez estamos todos arriba, volvemos al coche. Aún nos queda tiempo para ver algo más. Nos debatimos entre bajar a la cercana Sima de las Cuatro y Media o buscar la, también cercana, Cueva de los Tocinos. Nos decantamos por ésta última.

Topografía de la Cueva de los Tocinos, sacada del libro 'Cavidades de Cuenca - I Muela de la Madera' editado por la A.E.C. Lobetum y publicado por la Diputación Provincial de Cuenca.
Lo que sale en el lateral izquierdo es el callejón anexo a la cueva, cuyo trazado está a la izquierda.

Así pues, volvemos al coche, dejamos los aparatos de progresión vertical y las cuerdas (aquí no las vamos a necesitar) y avanzamos unos 200 metros por el camino hasta abandonarlo y meternos en el monte para encontrar, tapada por los bujes, la entrada a esta cueva de muy fácil acceso.

Entrada, escondida entre bujes, a la Cueva de los Tocinos.

Al entrar, encontramos con una galería de medianas dimensiones que tiene grietas en el techo por donde se cuela la luz exterior.

¡Vaya! ¡Si tiene iluminación natural y todo!

Tras entrar giro a la izquierda para tomar un par de fotos desde esta punta de la cavidad:

Cueva de los Tocinos desde uno de sus extremos.

Pequeña panorámica de la Cueva de los Tocinos.

También grabo este vídeo:


Y avanzamos a ver qué se esconde en el otro extremo de esta cavidad.

Recorriendo la Cueva de los Tocinos hacia su gatera final.

En este extremo hay una gatera que se va cerrando progresivamente.

Gatera final de esta cavidad.

También vemos como han salido un par de hongos entre las piedras de esta zona:

¡Hongos 'cueveros'! jajaja


Hacemos alguna foto más:

Una foto más antes de salir...


Y salimos por otra entrada diferente a la que hemos usado para pasar. Esta entrada nos deja en un callejón. Nada más salir, en el suelo me encuentro un €uro del año 1999 (¿llevará ahí tantos años?)

¡Anda, qué suerte! ¡Me he encontrado un €uro!


Tras esto, volvemos al coche y a Cuenca, a echarnos el par de cervezas que nos hemos ganado tras esta espeleo-salida.

He montado un vídeo con las tomas grabadas en estas dos cavidades de la Muela de la Madera. Lo podéis ver en el siguiente enlace: https://youtu.be/meOf-FiMkUo

Y, con esto me despido hasta la próxima.

¡Hasta pronto gente errante!

domingo, 23 de febrero de 2020

Simas Malditos 9 y Malditos 7: redescubriendo simas olvidadas

¡Hola de nuevo lectores errantes!

Os traigo... sí. Más de lo mismo. Ea... otra de simas.

Otra vez en la Muela de la Madera. Otra vez un día que amanecía con niebla. Vamos a redescubrir un par de simas que, hace un par de meses, fuimos a buscar para tener localizadas. Lo conseguimos y marcamos en el GPS la posición.

Tras nuestro trabajo previo, el día de autos nos reunimos con gente del club de espeleología con el que Hermano Errante y yo nos hemos federado este año: Club Diaclasa Villalba.

Tras repartir el material en un par de todoterreno, nos subimos de Villalba de la Sierra a la vecina población de Las Majadas y, pasándola de largo, avanzamos hacia la Muela de la Madera sobre caminos embarrados. Aparcamos. Descargamos el material. Vamos 7 personas a revisar dos simas que descubrió la Asociación Espeleológica Lobetum allá por los años 80. En concreto, dos de las simas marcadas con el nombre de "Malditos" y numeradas hasta la XII. 

Echar un ojo si queréis a esta entrada antigua sobre 'Malditos I', la primera de la saga: http://almaerrantedeestosmontes.blogspot.com/2019/10/sima-malditos-i-muela-de-la-madera.html

Va, a lo que vamos. Ahora toca ponerse el mono, luces, cámara... y, ¡acción!

Tras andar unos 200 metros desde el coche nos presentamos en la boca de la sima Malditos 7. Por lo que nos dice la topografía, tiene un pozo de casi 40 metros (más adelante os muestro la imagen de dicha topografía).

Somos muchos, y bajar todos en tropel es inviable. En ella se quedan Lupo, Sara y Rodri. Van a bajar y revisar la instalación.

Hermano Errante, Javi, Pacho y yo, vamos a hacer lo propio en el otro objetivo del día.

Seguimos camino durante unos 150 metros más y nos acercamos a la sima Malditos 9.

Es una dolina  con las copas secas de un par de pinos volcadas en ella. Se ve un agujero pegado a la roca entre esas ramas secas. Valoramos lo que hay.

Boca de entrada a la sima Malditos 9.

A simple vista, no vemos anclajes de cabecera, ni roca buena donde poder montar uno. Bajaremos de un anclaje natural, es decir, con la cuerda anclada a un pino. Monta Javi esta vez.

Bajamos anclados a un pino. Monta Javi, con un par de anti-roces.

La topografía nos marca una profundidad de 22,5 metros en la zona más baja de esta cavidad, contados desde la cabeza de la dolina. También parece ser que hay una sala. Aquí va la topografía de esta sima Malditos 9.

Topografía hecha por Lobetum y que aparece en el libro "Cavidades de Cuenca - I Muela de la Madera".

Una vez bajamos los 3 o 4 metros de dolina, nos adentramos en el agujero, que es amplio y poco profundo. Este agujero nos deposita en una pequeña rampa desde donde vemos una sala que va descendiendo en uno de sus extremos. Tiene unas dimensiones generosas.

Vista del pozo de entrada desde abajo y la sala.

Ya han bajado todos a la parte final de la sala. Bajo con cuidado sobre barro escurridizo y me encuentro esto:

Zona final de la sala, llena de arcilla y con vómito de algún animal.
No siempre se encuentran cosas bonitas bajo tierra...

Vómito de algún animal (¿una garduña, quizá?). Vaya... parece que esto no tiene mucho más...

Dejo aquí otro vídeo de la sala de esta sima Malditos 9:

Otra vista de la sala de la sima Malditos 9.

Alguna formación que había por allí...

Formaciones en la sala.

Y, vuelta para arriba... sube Hermano Errante primero. Mientras, seguimos curioseando rincones.

 Hermano Errante comienza el ascenso.

Hermano Errante comienza la subida desde la rampa que ocupa el centro de la sala.

Saliendo entre las maderas empotradas arrastradas por el agua.

Subo yo detrás, y grabo a Javi subiendo, ya desde arriba.

Javi saliendo.

Vale, pues ya hemos visto que la sima Malditos 9 no tenía mucho que admirar, y una vez estamos todos arriba, la dejamos instalada para cambiarnos con nuestros compañeros y bajar a la sima Malditos 7, donde ellos han estado curioseando.

Al llegar, vemos a Rodri en el anclaje de cabecera. Nos comenta un poco lo que nos vamos a encontrar. Tiene buena pinta.

Tras él sube Lupo, y detrás Sara. Lupo le deja un taladro a Hermano Errante para que, junto a Sara, instalen un anclaje más en cabecera; pues ellos han bajado de uno solo que dejaron instalado los compañeros de la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum al explorarla. También va hacia el coche en busca de una barra de acero. La bajaremos al fondo, ya que dice que la zona terminal tiene pinta de poderse desobstruir y vamos a intentarlo.

Nos enfrentamos a esto:
Topografía de la sima Malditos 7. Hecha por Asociación Espeleológica Conquense Lobetum.

Tras montar un spit, Sara sube para ir con Fran y Lupo a la Malditos 9, y: Pacho, Javi y yo bajamos tras Hermano Errante a ver esta sima.

Pacho bajando con la barra de acero a la cabecera de la sima Malditos 7.

Bajamos (que es lo fácil) en un rápel volado (sin tocar las paredes) desde la cabecera y, tras pasar por una ventana en mitad del pozo que Hermano Errante investigó y vio cegada,  nos encontramos el primer problema, ya en la base del pozo.

Imagen desde la base del pozo de acceso a la sima Malditos 7.

Estamos en un sitio circular, de unos 2 metros de diámetro, y el asunto continúa bajando unos 5 o 6 metros por una rampa de suelo con piedras incrustadas en barro. Hay instalados spits para bajar, pero esas piedras sobre las que andamos se sueltan y son peligrosas...

Baja Hermano Errante el primero limpiando la rampa.

Bajando a la zona terminal de esta sima para ver si había posibilidad de desobstrucción.

Mientras van bajando, vuelvo a ver algo extraño. A mitad de pozo me había parecido ver una colada con color morado. Abajo lo vuelvo a ver. Me extraño: "¿qué cojones es esto?"
Extraño tono, ¿verdad? ¿Qué será?¿Algún mineral que arrastra el agua?

Extraño color de la roca...¿a alguien se le ocurre por qué puede producirse esto?

Mientras, baja Pacho a la parte final junto con Hermano Errante. Javi baja también, pero yo me quedo en la base del pozo principal. Abajo es estrecho y no cabemos todos.

Javi baja a la parte final.

Javi bajando con mucho cuidadito la rampa final.

Yo, sigo grabando paredes con esa extraña coloración magenta. Unos días  después he hablado con un amigo que trabaja en la Universidad de Madrid (no sé en cual exactamente) y le he pasado las imágenes de esta coloración morada para que lo ponga en conocimiento del profesor de Geología e intentar averiguar a qué se debe esta extraña pigmentación en la roca. Espero poder comunicarlo por aquí en cuanto me digan algo.

Nada... yo sigo flipando con el color de estas paredes...

Una vez están los 3 abajo, les digo que me dispongo a subir el pozo para ir agilizando la salida.

Aquí empiezan los sustos.

Al colgarme de la cuerda, la parte que hay sobre el pozo de piedras sueltas está arrastrando por el suelo y, sin darme cuenta, se desprende una piedra que cae rodando hacia donde están desobstruyendo mis tres compañeros. La piedra golpea a Hermano Errante en la rodilla. Se lleva un susto de tres pares de cojones. Le duele mucho, pero puede andar. Sube hasta donde estoy yo, que después de lo ocurrido me he quedado congelado sin moverme. El grito de mi hermano al recibir el golpe me ha dejado asustado. ¿Se ha partido una pierna? ¿Vamos a tener que sacarlo de aquí? Mierda... justo hoy, que no se ha puesto las rodilleras...

Al rato sube los 5 metros de la rampa pedregosa y se reúne conmigo. Le duele mucho, pero puede subir. Comienza a ascender el pozo, mientras yo espero para que a mis compañeros que empiezan a subir de la parte final de esta sima, no les caigan más piedras. Sin querer, Hermano Errante deja caer otra piedra a Pacho, que anda por debajo (otra vez por el arrastre de la cuerda). Le golpea en el codo, pero por suerte, no le hace daño. Esta zona es muy peligrosa para tanta gente. Lo suyo es trabajar aquí con dos personas y mucho cuidado.

Pacho se reúne conmigo en la base del pozo. Hay una repisa bajo la que debemos ocultarnos mientras Hermano Errante sube. Y, menos mal que está ahí esa repisa... porque ya desde la boca de la sima, cae otra piedra a donde estamos. Cae limpia, sin tocar las paredes. La vemos estallar contra el suelo y partir en dos una piedra que había ahí. Te cae una de esas en la cabeza, aún con el casco, y no lo cuentas...

Una vez Hermano Errante está arriba y no hay peligro de caída de más piedras, subo yo. Mis compañeros que aún están abajo se ocultan en previsión de otra caída de piedras, pero subo sin incidentes y, una vez fuera les doy el 'libre' para que vayan subiendo.

Vaya sustos con las piedras... es, sin duda, lo más peligroso de la espeleo. Hay que tener mucho cuidado al ir con la saca colgando para que no arrastre ninguna piedra que pueda poner en peligro a quien hay debajo... pero muchas veces esto es imposible. Lo único que puedes hacer es, estar atento y, si alguna piedra se desprende hacia el fondo, hay que gritar lo más fuerte posible "¡PIEDRA!" para que quien haya debajo se oculte donde buenamente pueda.

Una vez subo, nos reunimos con los 3 compañeros que habían ido a explorar la sima Malditos 9. Intercambiamos opiniones con ellos y acompaño a Hermano Errante al coche para ponerle hielo en la rodilla mientras el resto sale y desmonta la instalación.

Misión cumplida. Ya hemos re-explorado las simas Malditos 9 y Malditos 7, las cuales no son apenas conocidas ni frecuentadas. La Malditos 7 tenía pinta de poderse desobstruir y continuar, pero, tras los sustos con las piedras en esa zona final, habrá que hacerlo con mucho cuidado...

Y, nada... hemos cumplido con la misión del día...

Aunque también queríamos aprovechar para ubicar la  sima Malditos 8 que se encuentra por la zona, nos damos por satisfechos con el trabajo realizado y, tras un piscolabis, volvemos a la ciudad. La sima Malditos 8 tendrá que esperar.

De izquierda a derecha: Rodri, yo, Hermano Errante, Sara, Lupo, Javi y, haciendo la foto, Pacho.
He montado un vídeo con las imágenes grabadas en estas dos desconocidas simas de la Muela de la Madera para subirlo a YouTube y darlas a conocer un poco. Éste es el enlace donde podéis verlo: https://youtu.be/eCKJEuWrEyc 

Y, poco más por hoy...

¡Hasta la próxima lectores errantes!