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martes, 30 de octubre de 2018

Chorrera del Gollizno y subida al Pico Peñalba (Valdemeca)

Voy a aprovechar que este fin de semana pasado estuve por la zona de nuevo para ampliar la entrada.

En abril estuve viendo un paraje de Valdemeca, pero no recopilé suficiente material para hacer una entrada del blog, ya que me parecía que le 'faltaba chicha'. Este domingo pasado volví a la zona para recorrer otros parajes, y con las fotos que hice esta vez, creo que ya puedo fundir las dos excursiones en una misma entrada que tenga más contenido. Aquí va. A ver qué os parece.

Aquí están las dos rutas que hice por la zona que queda al Norte de la población de Valdemeca.
La primera fue la que hay más abajo, por el Arroyo del Molino y de carácter lineal.
La segunda ruta fue la que hice este fin de semana pasado, subiendo al Pico Peñalba. Ésta ruta sí es circular. 
La primera parte de mis andanzas por la zona de Valdemeca transcurrió por un estrecho por el que discurre el Arroyo del Molino. Para acometer esta ruta aparqué el coche un poco antes del punto kilométrico 34 de la carretera que une Valdemeca con Cañete (3 kilómetros antes de llegar al pueblo desde el cruce que hay pasando Huélamo), y me dirigí hacia el estrecho de roca formado por el Arroyo del Molino. Antes de internarme en el estrecho hice una pequeña parada en la Fuente del Molino cuyo aspecto me sorprendió.

Curiosa la forma de esta Fuente del Molino, junto a los llanos que hay antes del estrecho por donde corre el arroyo.
 El día estaba frío, húmedo y con ganas de nevar.

Tras visitar esta fuente, el camino ancho que me había traído aquí se convertía en una senda estrecha que fluía en un principio por un margen del arroyo y luego cruzaba un pequeño puente de tablas y subía por la otra margen del arroyo. El arroyo llevaba caudal.

En esta ocasión estrenaba mi nueva mochila de ataque, que me regalaron poco antes, por mi cumpleaños.
Aquí el arroyo corría por mi derecha, encajonado entre las paredes del estrecho.

Panorámica del estrecho de roca al que me estaba acercando. No sabía lo que me iba a encontrar ahí...
Con la incertidumbre de no saber si por ese estrecho se podría pasar o si, por el contrario, habría algún obstáculo (como una cascada de agua, o si no se podría cruzar el arroyo) que me impediría avanzar más, seguí caminando.

Lo que encontré, no me defraudó. Se trataba de una coqueta cascada que formaba una bonita poza donde bien se podría uno dar un buen chapuzón, aunque en esta ocasión el tiempo no acompañaba...

Esta pequeña cascada viene nombrada en los carteles que hay por allí como: Chorrera del Gollizno.
Se debía cruzar al otro lado del arroyo para continuar por la senda, que subía junto a la cascada. Aquí tuve que hacer algunos malabares para conseguirlo sin mojarme... eso sí, ¡lo conseguí!

Chorrera del Gollizno desde la senda, que en este punto asciende por el otro lado del cauce para salvar esta cascada.
Según el diccionario de la RAE, 'gollizno' significa lo mismo que 'gollizo', y su acepción es: estrechura de un paraje. ¡Ya habéis aprendido una cosa nueva!

Quería ver lo que había más allá. Es un problemilla que tengo, y que a veces hace que me líe demasiado a andar. Ea... curiosidad, lo llaman. Cuando llego a un punto, suelo querer saber qué hay más allá de ese punto, y si me gusta lo que veo en el mapa, sigo avanzando... hasta que me doy cuenta de que me he alejado ya demasiado. Me ocurre a menudo.

Vídeo de la Chorrera del Gollizno desde la senda que sube paralela a ésta.

Como me gustó lo que el mapa me mostraba que había más allá, seguí avanzando.

Una vez pasado el estrecho el paisaje se abría. Aquí me di la vuelta para hacer una foto del estrecho por el que había venido.

Tras salir del estrecho, vi un farallón rocoso con un abrigo de roca debajo y decidí subir hasta allí para grabar un time lapse mientras descansaba un poco y me comía el bocata de la merienda.

Hasta el gran abrigo, que se ve debajo del imponente farallón rocoso, fue hasta donde subí a descansar un rato.
En esta zona aún quedaban restos del invierno. Incluso había 2 dedos de nieve en alguna umbría.
Aquí caían gotas del deshielo durante el día sobre una zarza y por la noche se congelaban otra vez.
El time lapse que grabé desde este punto, fue el siguiente:

Time lapse que grabé mientras descansaba, mirando hacia el estrecho por el que había venido.

Quería haber visitado otro paraje que hay por la zona y que me habían recomendado (Huerta de los Descalzos y la Casa del Cura), pero las horas de luz escaseaban y se acercaba nieve, por lo que desde aquí ya emprendí el camino de vuelta siguiendo la misma ruta por la que había venido.

Fotografía desde encima de la Chorrera del Gollizno.
Las nubes se iban cerrando y la temperatura bajaba. Debía darme prisa en volver al coche...


De nuevo en la Chorrera del Gollizno.
Comienza a caer nieve dura mientras admiro la Chorrera del Gollizno.


Panorámica desde un poco más abajo de la Chorrera. ¿Alguien ve un corazón en la imagen?
Tras ver que los copos que comenzaban a caer iban cogiendo fuerza, me di prisa en desandar el camino andado. Salí del estrecho, y ya en el llano que se abre en lo que es el valle de Valdemeca, me encontré con éste panorama:


A la izquierda, la claridad del atardecer, mientras por la parte de la derecha una nube descargaba nieve sobre el Pico Peñalba.
Ya llegando al coche, encontré también esto... que me cambió la cara y todo



Calavera de cabra encontrada en los llanos cerca de la carretera, en el valle de Valdemeca.
Y me metí en el coche mientras la niebla bajaba y la nevada se desataba, tras haber hecho el recorrido, corto pero entretenido, que se muestra en el siguiente mapa:


Trazado de la ruta lineal que hice hasta la base de la Muela de Valdemeca, pasando por la Chorrera del Gollizno.
Trazado corto y muy fácil de recorrer. Tengo que volver por allí a rodear la Muela de Valdemeca y ver un par de sitios...
Y ahora, vamos con la segunda parte de mis andanzas errantes por esta zona. Esto tuvo lugar el domingo pasado.

En esta ocasión, aprovechando que había nevado el día anterior, decidí subir al Pico Peñalba, de 1.780 metros de altitud (yo, cuando subo a los picos altos de Cuenca lo tengo que hacer con nieve, si no, no me vale). En esta salida quería aprovechar para ver Cabras Montesas luchando, ya que me habían comentado que con los primeros fríos del otoño entran en celo y comienzan las luchas entre machos... pero aquel día no vi nada más que un grupo de Ciervos jóvenes.

Así pues, salí de Cuenca muy temprano. Antes de ello tuve que descongelar el coche durante un buen rato ya que en esos momentos aún estaba cayendo la `primera helada de este otoño-invierno.

Con los primeros rayos del sol ya había llegado a el Embalse de la Toba y me detuve para hacer esta foto.

Amanecer en el Embalse de la Toba, de camino a Valdemeca.

Ya con el sol iluminando (que no calentando) aparqué junto a un estanque para recoger el agua que hay en la entrada del Barranco de Fuencaliente, situado entre los puntos kilométricos 39 y 40 de la carretera que une Cañete con Valdemeca, al final de ésta (antes de llegar al cruce viniendo desde Cañete, al poco de pasarlo si se va de Huélamo a Valdemeca). Al salir del coche una ráfaga de viento helado me envolvió. Iba a hacer mucho frío donde corriese el aire, de eso estaba seguro.

Aspecto del Barranco de Fuencaliente desde la carretera. Las preguntas eran ¿se cerrará con grandes paredes? ¿podré pasar?

Adentrándome en el barranco encontré esto, supongo que a modo de advertencia. Advertencia que, por otra parte, a mí no me arredró en absoluto.

Calavera colgada a modo de advertencia.
En esta primera parte el barranco era estrecho y las paredes estaban bastante juntas con altos peñascos que se erguían sobre mi cabeza, lo que me hizo temer un desprendimiento de rocas, ya que vi restos de desprendimientos recientes mientras avanzaba.

Me iba fijando en los roquedos que desde lo alto dominan el barranco, con al esperanza de ver alguna Cabra Montés deambulando por las alturas, pero con el frío que hacía y la pequeña nevada que había caído el día anterior supuse que estarían refugiadas en la espesura del fondo de los valles y barrancos de la zona. No vi ninguna, pero el asunto no pintaba mal. Según avanzaba vi que, en caso de cerrarse el barranco, tenía por el lado derecho una zona muy empinada pero que podría trepar para salir por el otro lado. Por suerte no hizo falta, ya que en un recodo del barranco éste se abre en un pequeño vallejo encajonado donde se puede andar ya muy cómodamente. Estaba en el llamado Rincón del Chopar.

La Escaleruela vista desde el Rincón del Chopar, un verde prado resguardado entre las montañas.
Hasta aquí había avanzado en dirección Este y ahora giraba para comenzar a caminar en dirección Sureste siguiendo el Arroyo de Fuencaliente, que estaba completamente seco.
Por aquí la vegetación alternaba Castaños con Robles y algún Arce. Este rincón estaba espectacular a esta hora y con estos tonos otoñales. Hice la siguiente panorámica para dar fe de ello.

Entre colores otoñales en el Rincón del Chopar.
Hasta aquí el camino había ido subiendo poco a poco, pero sin grandes pendientes. A partir de este punto sí que tocaba marcar el ritmo y comenzar a subir por el margen del arroyo seco. Conforme ganaba altura, aparecía más nieve depositada el día anterior por esta zona, y más Pinos que sustituían a la vegetación del fondo del valle.

Nieve en polvo que cayó el día anterior y durante la noche se congeló.

Por estar toda esta zona en el fondo del valle, y por la vegetación que había, no se colaba el viento y se podía estar, pero más arriba la cosa cambiaría y el gélido viento me obligaría a no parar ni un momento para evitar quedarme frío.

Un vistazo atrás, mientras asciendo, para ver la zona de donde venía. Impresionante el contraste del color del Arce de la imagen cubierto de nieve y con sus hojas de color rojo otoñal. Ampliar imagen para ver mejor.

Por esta zona me pareció oír dos golpes secos, como los que suenan cuando las Cabras o Ciervos chocan sus cuernos durante las luchas de la época de celo, pero al estar rodeado de vegetación no pude ver si se trataba de Cabras a lo lejos o de ramas de árboles que se quebraban...

Frágil equilibrio de la nieve en algunas zonas.

Ya estaba llegando casi a la llamada Dehesa de Cabañas.

Vídeo del final de la subida por el Barranco de Fuencaliente.

Ya divisaba el objetivo principal de mi ruta de aquel día: el Pico Peñalba.

Pico Peñalba, con 1780 metros sobre el nivel del mar.

Ahora debía rodear el paraje llamado Hoya del Puerco por la izquierda de la imagen anterior, en lugar de bajar y subir más adelante. Seguí la curva de nivel por la que iba, andando sobre veredas de animales por la llamada Majada de las Cabras. Desde aquí se veía el valle de Valdemeca, formado por el río del mismo nombre. Ahí abajo no había cuajado la nieve.

Ahí abajo está el valle de Valdemeca, cuatrocientos y pico metros por debajo de donde me encontraba al tomar la foto.

Dar este rodeo me llevaba más tiempo que atacar la pendiente directamente, pero el esfuerzo empleado era menor.

Panorámica desde la Majada de las Cabras. A mis pies la Hoya del Puerco desde donde se accede al Barranco de la Cerrada por su parte superior. En el centro-izquierda de la imagen está el Pico Peñalba.

Mi idea en el momento de planificar esta ruta era la de bajar por este Barranco de la Cerrada una vez hubiese coronado el Pico Peñalba, pero finalmente, una vez en la cima, decidí bajar por lo más directo, aunque también más escarpado... más adelante lo veremos.

Seguí pues, dando un rodeo hasta llegar al Collado de las Morqueras, antesala del tramo final hasta la cumbre.

Vídeo grabado desde el Collado de las Morqueras (a 1.723 metros), cerca ya de la cima.

Ya sólo quedaba el empujón final.

Por aquí el viento ya hacía que pararse a descansar no fuese una buena opción... de modo que continué sin pausa hasta la llegada a la cima, donde el viento y el frío eran aún más crudos y cortantes.

Llegada a la cima del Pico Peñalba.

La cara Noroeste está cubierta de Pinos, mientras que la cara que da al Sureste solo cuenta con algunos Quejigos dispersos y una vegetación muchísimo menos abundante. Ya había coronado mi objetivo, eso si, no pude disfrutarlo por mucho tiempo.El viento impedía permanecer en la cima, pero el rato que estuve aproveché para hacer estas fotos y vídeos (y para observar con los prismáticos a ver si veía alguna Cabra Montés por las llanuras que hay bajo el pico):

Vértice geodésico en la cumbre del Pico Peñalba. Fotografía tomada mirando hacia el Noroeste.
Por allí al fondo está el pueblo de Tragacete.

Vídeo panorámico desde la cima del Pico Peñalba.


Informe de situación: ¡¡Misión cumplida!!

Valle de Valdemeca desde el Pico Peñalba mirando en dirección Sur. Al fondo a la izquierda se oculta el pueblo.

Ahora lo peliagudo era bajar sin resbalar con la nieve que había en la ladera. Y no iba a ser fácil.

Como comenté anteriormente, mi idea era bajar por el Barranco de la Cerrada, que corta el Pico Peñalba por el Noroeste, pero desde la cima vi que en la ladera que baja por el flanco Sureste, a pesar de ser más empinada, no tenía mucha nieve... de modo que me decidí a bajar por ahí cual Cabra Montés. Esta zona se llama Solana del Cajigal, y esto de 'cajigal' viene dado por que así es como se llamaba antaño a las zonas donde crecen Quejigos (también llamados Robles Carrasqueños).

Por este flanco hay piedras sueltas, hay que asegurar bien cada paso. Bajar por sitios así es difícil, a la vez que muy cansado para las piernas.

Puntal del Pico Peñalba desde la Solana del Cajigal, por donde bajé como buenamente pude.
Aquí se ve un Quejigo con tonos rojizos cubierto por la nieve.

Tras abandonar la falda del pico, sólo había que recorrer los llanos que conforman el fondo de este valle hasta llegar a la carretera. Eso sí, aún me quedaban 3,5 kilómetros andando por el asfalto hasta el coche.

Pico Peñalba desde la carretera. Esta es su cara orientada al Suroeste. La cara por la que bajé (Sureste) es la más empinada.

Una vez aquí, aproveché para acercarme al Río Valdemeca, que iba muy crecido, tal y como muestra el siguiente vídeo:

Pequeño vídeo del Río Valdemeca, casi desbordado.

Ya sólo quedaba recorrer esos 3,5 kilómetros por la carretera hasta el lugar donde me esperaba aparcado el coche. Parece fácil decirlo, pero aquí, en el fondo del valle, donde no hay mucha vegetación, el viento se encajona y no dejaba de correr ni un momento, robándote calorías a un ritmo rapidísimo.

Total, que llegué al coche muy cansado (las piernas me iban temblando desde la bajada del Pico Peñalba, ya que la tensión que tenía que hacer con cada una al bajar por tan tremenda pendiente me había cargado muchísimo los cuádriceps y los gemelos) pero estaba muy contento.

Dejo el mapa de esta ruta por aquí:

Mapa de la ruta de este domingo pasado al Norte de la población de Valdemeca.
Al tiempo que escribo esto, creo que en la Serranía de Cuenca sigue nevando... lo cual dará pie a más aventuras errantes en la nieve, donde me muevo mucho más a gusto que a 40 grados. ¡A ver si tenemos buenas nevadas para salir al campo a inmortalizar bellas estampas! ¡Y subir cerros altos! jajaja

 Y... vale ya, que no quiero aburriros. ¡Hasta pronto Lectores Errantes!

martes, 7 de agosto de 2018

Recopilación de time lapse: Nubes errantes

En esta entrada quiero mostraros una selección de los mejores time lapse que he grabado desde que, en octubre de 2017, me diese por utilizar bastante a menudo esta técnica. Cada uno de estos vídeos se ha estado grabando durante un tiempo mínimo de 30 minutos, con un mini-trípode y el móvil.

Son, en total, 10 vídeos grabados en 9 localizaciones distintas (una de ellas se repite).
Tengo más time lapse, pero aquí he escogido los que mejor estaban, a mi parecer.

Para poder subir el vídeo en el blog he tenido que sacrificar un poco la calidad final de imagen (aquí se limita el peso de los vídeos a un máximo de 100 MB) pero creo que, a pesar de ello, se verá con calidad suficiente.

Para no dejar el vídeo aquí, sin más, debajo voy a poner un pequeño mapa mostrando la ubicación desde donde se grabó cada uno de los time lapse, por si alguien se anima a acercarse para ver el atardecer en alguno de estos lugares, y pondré también alguna anécdota de cuando los estaba grabando.

Pero, lo primero es lo primero. Aquí os dejo el vídeo completo. Dura 4 minutos 38 segundos, pero creo que merece la pena ocupar ese tiempo viéndolo de principio a fin. Os aseguro que no defraudará.

Ver a pantalla completa pulsando el cuadrado, abajo a la derecha.

La instrumental que acompaña a las imágenes es de Dansonn Beats y se llama "Pieces".


Vamos a ver desde donde se grabó cada vídeo. El vértice es el punto donde se colocó la cámara y las líneas indican, aproximadamente, el campo de visión que abarca cada toma:

Corte 1.- Comienzo del vídeo hasta minuto 0:28 - Amanecer grabado desde un lado de la carretera que va de Beteta a Carrascosa de la Sierra en el mes de octubre de 2017, a 0ºC. Recuerdo cómo los corzos emitían sus 'ladridos' alrededor, al estar en su época de celo. Las luces tenues que se ven al principio del vídeo son las del pueblo de Beteta, y también se ve alguna luz fugaz por la esquina inferior derecha de la imagen, fruto de algunos coches que subían a esas horas en dirección a Carrascosa (cazadores seguramente).
Pulsar la imagen para ampliar. Emplazamiento del vídeo nº 1.
Corte 2.- Minuto 0:29 hasta 0:59 - Éste time lapse fue grabado a medio día a orillas del Arroyo Almagrero. Ese día hice un trekking por la Sierra del Agua (al sureste del Puerto del Cubillo). Justo a la izquierda de la imagen, pero fuera de ella, hay 3 enormes bocas de la llamada Cueva de las Grajas (un espectacular abrigo de roca). Todo esto pertenece al término municipal de Huélamo, y se encuentra a las faldas del cerro de El Risco.
Emplazamiento del vídeo nº 2.

Corte 3.- Minuto 1:00 hasta 1:24 - Éste vídeo está grabado muy cerca del anterior. También a medio día, pero esta vez desde lo alto del cerro de El Risco, a 1815 metros sobre el nivel del mar. Aún había algo de nieve, aunque no tanta como en la ladera (ahí arriba se la había llevado casi toda el viento). Es duro grabar en las cimas, el azote constante del viento te acaba congelando por muy abrigado que vayas...
Emplazamiento del vídeo nº 3.

Corte 4.- Minuto 1:25 hasta 1:56 - Grabado desde un poco más abajo del Collado Bajo (el tercer pico más alto de la provincia con 1839 metros sobre el nivel del mar). Al comienzo de la subida lloviznaba, a mitad comenzó a nevar y cuando llegué a la cumbre nevaba bastante y no había buena visibilidad. A la bajada paré a entrar en calor en una pequeña caseta sin puerta que vi mientras subía, y aproveché cuando se abrió la niebla para grabar este time lapse (uno de mis favoritos).
Emplazamiento del vídeo nº 4.

Corte 5.- Minuto 1:57 hasta 2:16 - Otro time lapse de nubes. Este, grabado en el Mirador del Rodenal, durante una parada para comer mientras hacía el recorrido de la ruta Pr-Cu 42 cerca de Priego. A la izquierda se encuentra el Estrecho de Priego, donde se ubica una vía ferrata muy divertida en un entorno impresionante. Fijándose bien se ve alguno de los numerosos buitres que habitan las rocas de toda esa zona y que sobrevuelan esa zona a todas horas.
Emplazamiento del vídeo nº 5.

Corte 6.- Minuto 2:17 hasta 2:40 - En aquella ocasión quería subir a un municipio de Teruel para hacer una ruta de trekking, pero la intensa nevada de la noche anterior me lo impidió, pues el Puerto del Cubillo estaba cortado. No hay problema, me dije. Decidí entonces hacer un recorrido por la zona de la Herrería de los Chorros, y grabé este time lapse mientras pasaba sobre mí una nube que venía dejando nieve en los cerros circundantes. Me gusta bastante el resultado del vídeo y además recuerdo que en esta ocasión no pasé nada de frío. Lo duro y arriesgado fue bajar de allí por el lugar por donde lo hice...
Emplazamiento del vídeo nº 6.

Corte 7.- Minuto 2:41 hasta 3:00 - Me gusta mucho este sitio y está muy cerca de Cuenca, por lo que este emplazamiento repite (este vídeo y el último están grabados desde el mismo lugar). Además, llegué justo a tiempo para poner a grabar el time lapse antes de que pasase sobre mí (y sobre la ciudad) una nube que traía algo de nieve. Eso sí... en aquella ocasión pasé muchísimo frío a causa del viento.
Emplazamiento del vídeo nº 7.

Corte 8.- Minuto 3:01 hasta 3:26 - Este sitio también se encuentra muy cercano a Cuenca y, para mi gusto, éste es el time lapse más vistoso de todos los recogidos en ésta recopilación ya que se ve muy bien el espectacular cambio de tonos del cielo al atardecer. Además, éste es el sitio más cómodo de todos los que he recorrido grabando time lapses, ya que tras poner el móvil a grabar en su trípode, te puedes sentar en un banco a esperar a que anochezca viendo cómo las luces de la ciudad se van encendiendo poco a poco al fondo de la Hoz del Huécar.
Emplazamiento del vídeo nº 8.

Corte 9.- Minuto 3:27 hasta 4:04 - Éste atardecer se me hizo eterno. No sé... parecía que el sol no se quería ir. Está grabado también en las cercanías de Cuenca, pasado el cementerio, por los caminos del paraje de Casasola, junto a una casa abandonada que en los mapas aparece como: Casa de la Poveda.
Emplazamiento del vídeo nº 9.

Corte 10.- Minuto 4:05 hasta el final - Para grabar éste time lapse, volví a una ubicación que ya había utilizado, pero mi objetivo era quedarme grabando hasta que el cielo al completo se pusiese negro y la ciudad se iluminase a mis pies. También pasé bastante frío agazapado junto a un saliente de roca, que me protegía un poco del viento, mientras esperaba a que oscureciese por completo. El viento siempre me ha castigado en ese lugar, pero las vistas merecen el sacrificio.
Emplazamiento del vídeo nº 10.

Y, nada, con esto me despido hasta la próxima entrada... ¿De que será? ¿Otra cueva? ¿Trekking? ¿Descenso de cañones? ¿Un paraje desconocido? Bueno... tendréis que esperar un poco para saberlo...