miércoles, 10 de mayo de 2023

La Necrópolis visigoda de Uña: 8 sepulcros poco conocidos y bien conservados

 ¡Bienvenid@s a esta nueva entrada 'lectores errantes'!

 

Cambiamos de tercio. Dejamos a un lado los 'eremitorios' y hacemos una pausa en la 'exploración subterránea' para pasar a otro tema.

 

Próximamente, vamos a ver algunas entradas donde visitaremos lugares con sepulcros y restos de enterramientos de origen visigodo, de los cuales hay bastantes vestigios en nuestra provincia.

 

Tumbas excavadas en arenisca aprovechando un pequeño afloramiento de este tipo de roca.

Para comenzar, vamos a explicar brevemente las dos formas de enterramiento básicas que se llevaban a cabo en aquella época:

               

                - Tumbas en cista: son tumbas realizadas con losas de piedra. Se cavaba un agujero, se reforzaban las paredes y el suelo con dichas losas de piedra, se depositaba el cuerpo y después se tapaba con otra losa. Por el momento, no vamos a ver ninguno de estos enterramientos en las siguientes entradas (había uno en el término municipal de Fuentes donde se encontraron 17 tumbas de este tipo, pero tras realizar su estudio, se taparon para construir la carretera CM-220 que va a Almodóvar del Pinar).

 

Croquis de uno de los sepulcros con 'enterramiento en cista' de la necrópolis de la Dehesa de la Casa (Fuentes)


                - Tumbas excavadas en la roca: las necrópolis que he visitado hasta ahora por la provincia, y sobre las que van a tratar las siguientes entradas, presentan este tipo de sepulcros, donde se excavaba una forma antropomorfa en suelos de arenisca, y tras introducir el cuerpo, se tapaba con una losa. Estos sepulcros se reutilizaban, y podían llegar a albergar varios cuerpos en su interior.

Uno de los sepulcros de esta pequeña necrópolis visigoda

 
 

En estos enterramientos también se depositaba un pequeño ajuar junto a los cuerpos, consistente usualmente en pendientes de cuentas, algunas vasijas de cerámica, collares y, rara vez, algún arma.

 

Eso sí, hay que aclarar que estos estudios del mundo funerario de los visigodos son bastante recientes (comenzaron hace unos 50 años) y aún quedan muchos interrogantes sobre varios aspectos de la época, así como existe poca información y bibliografía sobre el tema.

 

Por ello, en esta entrada me voy a limitar a mostrar los sepulcros que hay en el lugar, sin desvelar su localización para preservar la buena conservación de este pequeño yacimiento poco explorado y conocido en las cercanía de la serrana población de Uña. Así pues, ¡vamos al lío!

 

El día anterior a mi visita a este lugar, estuve viendo tres tumbas visigodas en Arcos de la Sierra (no sé si subiré una entrada, ya que no tiene mucha 'chicha'...). Tras mostrarle las imágenes de ese lugar a Padre Errante, me comentó que había una necrópolis parecida a esa en el término municipal de Uña. Me marcó un punto en el mapa, y me dirigí hacia allí para ver qué me encontraba.

Conjunto de tumbas de esta necrópolis

Primer vistazo a esta necrópolis

 

Efectivamente, al llegar al lugar me topé con 7 tumbas.

Recuento de sepulcros

 

En un pequeño afloramiento de roca, habían aprovechado todo el espacio disponible para tallar las sepulturas en la blanda arenisca.

Conjunto de sepulcros

Aquí se aprecia la profundidad de estos sepulcros donde, en ocasiones, se enterraban a varios cuerpos.

Otro de los sepulcros, éste menos profundo.

Sepulcro con una capa de agua congelada en su fondo.

Otros dos sepulcros, bastante profundos también, y con hielo en su interior.

Vista general de esta necrópolis

Otra vista del lugar donde los sepulcros están más apiñados

 


No hay datos sobre esta necrópolis, pero se puede presumir que será de entre los siglos V y VIII. También observé, que la mayoría de las tumbas no presentaban la habitual disposición Este-Oeste sino que, intentando aprovechar todo el espacio disponible en el afloramiento de arenisca, habían excavado los sepulcros con alineaciones diferentes, como se aprecia en las tres siguientes imágenes:

Como vemos, este sepulcro tenía la cabeza orientada hacia el Noroeste y los pies al Sureste.

Éste otro presenta una orientación similar a el anterior.

En cambio, este sepulcro (el más grande del conjunto) presenta la típica orientación de este tipo de necrópolis: Este-Oeste
 

Después de este primer vistazo, di una vuelta por los alrededores para ver si encontraba algún sepulcro más, apartado del resto. No había más. Pero sí que vi esto por las inmediaciones:
Restos de un muro de refuerzo para un camino de herradura que debía pasar por aquí.

 

Tras este vistazo por los alrededores, vuelvo al lugar donde se hallan los sepulcros, y me encuentro con que hay uno, un poco apartado del resto, que no había visto antes:

Octava tumba de esta necrópolis, algo apartada del resto.

 

Dejando así la cuenta en 8 sepulcros en esta necrópolis.

Una última fotografía de esta desconocida y bien conservada necrópolis de Uña

 
 

A pesar de lo poco avanzada que está la arqueología en la relación hábitat funerario/hábitat de poblamiento, los arqueólogos creen que la presencia de una necrópolis o conjunto funerario es un factor determinante en la presunción de la existencia de un poblado, de un centro de explotación rural y/o un centro religioso en la zona. Sin embargo, no conseguí ubicar este lugar que debía estar ligado a la necrópolis, por los alrededores.

 

Tras conocer este curioso cementerio de hace siglos, me volví al pueblo para estar un rato observando las aves de la Laguna de Uña desde la caseta de observación de fauna colocada a tal efecto. Grabé algunas fochas, cormoranes y una garza real aproximando la cámara del móvil a unos pequeños prismáticos que suelo llevar conmigo. No se ve del todo nítido, pero se distinguen bien las especies:

Intentando grabar la fauna de la Laguna de Uña a través de unos prismáticos

 

Y, poco más por mi parte... como siempre, os dejo aquí el enlace al vídeo que he subido a YouTube con las tomas captadas en este lugar:

 

 

Y, me despido hasta la siguiente. No sin avisar de que, si 8 sepulcros os parecen pocos... en la siguiente entrada vais a flipar con la gran necrópolis que os voy a mostrar.

 

¡Hasta la próxima, gente!

lunes, 24 de abril de 2023

Día gélido en la Sima Z-6: otra más en la Serrezuela de Valsalobre

¡Bienvenid@s a esta nueva entrada, lectores errantes!

 

Vamos a cambiar de tercio, y vamos a volver a sumergirnos en las profundidades de la tierra, esta vez, en una de las simas de la Serrezuela de Valsalobre, al Norte de la provincia de Cuenca, donde ya hemos estado otras veces visitando:

               

                - Sima Juan Herranz I

                Sima la Raja

                - Sima Juan Herranz II

 

Así pues, el pasado 29 de Enero nos juntamos: Hermano Errante, Moisés, Antonio y yo para subir a la Serrezuela. Teníamos planeado descender los -96 metros hasta el fondo de la sima Z-6.

 


 

Al llegar, hacía un frío glacial (no recuerdo haber pasado tanto frío al ir de cuevas nunca) que complicaba el proceso de quitarse y ponerse capas para entrar a la cavidad. Además, el viento hacía que la sensación térmica fuese bastante inferior a los 0º centígrados.


Os muestro la localización de esta cavidad en la siguiente imagen:


Localización de la cavidad respecto a la población de Valsalobre.
La entrada a la sima aparece marcada con el rectángulo rojo.
(Pulsar sobre la imagen para ampliar)


Esta sima se encuentra re-equipada con tensores químicos desde el año 2011, equipación llevada a cabo por la Escuela Madrileña de Espelelología. En internet he encontrado esta topografía explicando la zona donde colocaron tensores químicos.


 


Una vez vestidos con los 'trajes de faena', nos apiñamos en la boca de acceso a la cavidad, helados de frío mientras Hermano Errante comienza a montar la instalación de los dos primeros pozos, uno de 11 metros, seguido de una rampa y otro pozo de 9 metros.

En la boca de acceso, deseando entrar para dejar de sentir el intenso frío que hacía en el exterior (incluso se ven manchas de nieve junto a la boca de la sima Z-6)
 


Nada más adentrarnos en la primera vertical la temperatura se hace mucho más agradable. En el exterior no se podía ni estar del frío...

 

Baja Hermano Errante, detrás de él va Moisés, luego voy yo y cerrando el grupo va Antonio.

 

Tras la cabecera, se bajan unos metros hasta encontrarse con un desviador, montado para buscar una tirada limpia que nos haga descender este primer pozo sin que la cuerda roce ninguna de las paredes.

 

Bajamos, y nos topamos con una salita en rampa, en la cual se abre el siguiente pozo, éste de 9 metros.

Hermano Errante aproximándose a la cabecera del 2º pozo.
 

Bajo y me reúno con Moisés:

Salita en rampa que da acceso al 2º pozo

 

Tras bajar este 2º pozo, se intercambian en el rol de instalar: Moisés adelanta a Hermano Errante para montar el pasamanos de acceso, y las dos últimas verticales que nos llevarán al fondo de la sima.

Esto es lo que encontramos tras descender el 2º pozo de esta cavidad


Hermano Errante en este primer pasamanos



Mientras siguen montando, Antonio se une a nosotros.


Éste pasamanos salva una grieta en el suelo, y busca el mejor lugar para bajar sin roces el siguiente pozo de 11 metros, que nos dejará en la cabecera del pozo de 60 metros por el que pretendemos bajar al final de esta cavidad.

 

Moi va montando bajo la mirada de Hermano Errante




Moisés baja el pozo de 11 metros y Hermano Errante le sigue mientras éste busca los anclajes para bajar la última vertical, la más larga de esta cavidad con 60 metros. Pero hay un problema...

 

No sé muy bien qué pasa por debajo, pero me parece que Moisés no encuentra la instalación para descender ese último pozo.

 

Posteriormente Moisés me dijo que sí que había encontrado la instalación, pero había tantos anclajes diferentes que no supo en cuales debería montar la línea, así que optó por pasarse a la otra vía de descenso por un pozo paralelo.

 

Así pues, Hermano Errante que ya ha descendido un tramo, va a tener que remontar de nuevo hasta donde estamos Antonio y yo esperando (al final del pasamanos) para que Moisés suba también este tramo e intente montar la vía de un pozo paralelo al de 60 metros, que cuenta con 48 metros de profundidad (aunque llega al mismo sitio, ya que en la base están conectados).

Aquí, esperando tranquilamente...

 

Hermano Errante vuelve a reunirse con Antonio y conmigo mientras Moisés monta la instalación de acceso al pozo paralelo al que pretendíamos descender.

Antonio nos hace esta foto a Hermano Errante y a mí mientras Moisés se busca el camino para bajar.

 

Antes de descender este último pozo hay que montar un pasamanos, más aéreo que el anterior, pero con 'buenos pies' para poder progresar hasta la cabecera de este abismo de 48 metros de profundidad.

Moisés progresando por debajo del pasamanos

 
Yo mismo bailando sobre el abismo

Pasando en oposición, con la espalda apoyada en la pared de detrás


Gestionando el último tramo del pasamanos antes de anclarme a la cabecera de este último pozo

Llegamos así al fondo de esta sima Z-6. Lo que nos encontramos al bajar la última tirada de cuerda es, más o menos, lo siguiente:


Mientras baja Antonio, me acerco a ver la zona terminal de esta cavidad. No hay gran cosa... salvo alguna pequeña formación y varias geodas de color azulado muy bien conservadas (aunque también hay alguna descolorida y 'podrida' por la alta humedad del lugar)

Zona final de esta sima Z-6

Geodas en el fondo de esta cavidad
  

Más geodas en esta zona

Otra geoda más... y Antonio que acaba de llegar al fondo cerrando el grupo.
 

Estamos 96 metros bajo la superficie, y aquí se acumula bastante humedad de los goteos de los pozos que hemos descendido.

Fondo encharcado del pozo de 48 metros por el que hemos bajado la última tirada
 

Damos una vuelta por aquí, nos asomamos al fondo del pozo de 60 por el que pretendíamos bajar pero no hemos podido...

 

Y, tras hacer unas fotos (éstas las hizo Moisés) nos preparamos para ir volviendo poco a poco a la superficie:

Geoda semi-descompuesta del fondo de la sima.

Formaciones creadas por el incesante goteo en este punto

Algunas pequeñas coladas y estalactitas

Geoda de cuarzo azulado al fondo de la sima.

Hermano Errante subiendo por el P48, ya hacia la superficie.

Sale Antonio el primero. Después salgo yo, y me hace esta foto emergiendo en pos del frío viento del exterior:

Yo, saliendo con cara de esfuerzo al exterior

 
 

Tras esto, salen Hermano Errante y Moisés, que va desmontando la instalación.

 

Os dejo por aquí la topografía de esta cavidad, sacada de la página del Espeleoclub Viana de Guadalajara:

Topografía de la Sima Z-6

 

Y os dejo por aquí también el enlace al vídeo que he subido a YouTube con las imágenes de nuestro paso por esta cavidad que, por otra parte, no tiene formaciones destacables ni nada demasiado interesante para ver...

 

https://youtu.be/oguOkZnoWUw

 

Y con esto, me despido hasta la siguiente entrada. ¡Hasta la vista 'gentes errantes'!

lunes, 10 de abril de 2023

Eremitorios de la Alcarria VII: eremitorios y necrópolis visigodas en Abia de la Obispalía

 Bienvenid@s a esta nueva entrada!

 

Con ésta, ya llevamos 7 entregas de la saga 'Eremitorios de la Alcarria', y no me cabe duda de que podría hacer otras 14 entradas más sobre el tema, a juzgar por la enorme cantidad de eremitorios que me he dejado por ver en la zona... pero por ahora, ya está bien.

 

En alguna historia futura aparecerá algún eremitorio curioso, pero de momento, con esta entrada vamos a dejar zanjado en tema de los 'eremitorios' durante un tiempo. Ahora vamos a centrarnos durante algunas de las siguientes aventuras en las necrópolis visigodas que he ido visitando por la provincia, y aquí ya dejamos una muestra de ello, dando una vuelta por los alrededores de Abia de la Obispalía.

 

Panorámica desde el interior de un gran eremitorio con varias estancias.

Pues bien, ¡vamos al lío!

 

Buscando información para entradas anteriores, había leído en varios sitios sobre la importancia de algunos hallazgos que habían tenido lugar en el término municipal de Abia de la Obispalía (Cuenca), lo que no conseguía era dar con la localización de los lugares de esos hallazgos (se encontraron 14 objetos de oro de la Edad del Bronce). Se lo comenté a Padre Errante, y él se informó por medio de una tercera persona que conoce bien el tema de los eremitorios y el mundo visigodo, de los lugares donde debía ir a mirar (aunque, donde yo estuve no era el lugar donde se encontraron las mencionadas 14 piezas de oro). Me marcó cuatro cerros en el mapa, cercanos a la población.

 

No voy a dar la localización exacta de lo que vamos a ver, ya que el lugar está bien conservado (no hay apenas 'firmas' de personajes que se hayan acercado por la zona) y me gustaría que siguiera así.

 

Una vez cerca del lugar, me dirijo hacia el primer punto que me marcó Padre Errante en el mapa.

 

Lo primero que voy a investigar es esto:

 

Primer promontorio de arenisca donde voy a echar un vistazo.

¿Qué me ha traído hasta aquí? Os lo cuento en el vídeo.

 

Primera parada. ¡A ver que nos encontramos!

Esto... no, no parece nada. Pero ahí arriba ya veo algo interesante

 

¿Y esto? ¿Será un eremitorio? A ver...

Va teniendo mejor pinta el asunto...
 

Vamos a fijarnos en los detalles:

¡Vaya, parece que tiene varias estancias!

 

El agujero que comunica con la entrada, dándole vueltas a posteriori, he pensado que podría ser la 'cama' del ermitaño que habitase el lugar. Es la estancia que se ve al final del siguiente vídeo:

También vemos 'columbarios' u 'hornacinas' en la roca
 

Según se entra al eremitorio, al fondo se ve también una puerta tallada en la roca que debía llevar a otra estancia, pero aquí el techo se ha derrumbado y lo poco que se puede ver es lo siguiente:

Estancia derruida por un derrumbe del techo

 

Hago una panorámica:

Panorámica de uno de los lados de este eremitorio desde el interior.
 

A la salida del eremitorio me doy cuenta de que hay una gran losa partida en tres, en el suelo, con un agujero tallado cerca de uno de sus extremos. ¿Será la 'tapa' de un sepulcro? ¿Qué uso podría tener esta gran losa?

¿Y esto?
  

Voy a seguir deambulando...

 

Lo de haberme encontrado este eremitorio era una sorpresa... ya que lo que venía a ver aquí era mayormente restos de enterramientos visigodos. Subo a la parte superior del eremitorio y...

¡Bingo! ¡Aquí empiezo a encontrar lo que venía a ver!

 

¡Ahí están!

 

Curiosamente, encima del eremitorio encuentro sepulcros. Parece haber uno, en principio, pero me fijo mejor y veo hasta tres en este lugar.

Sepulcros labrados en arenisca

 

Dos de los sepulcros está bien conservados, y el otro partido por la mitad al haberse rajado la roca sobre la que estaba tallado.

Este sepulcro está partido por la mitad al derrumbarse la losa de piedra en la que está tallado

 

Recapitulemos: aquí hay dos sepulcros grandes (de adulto) y uno más pequeño (de 1,20 m. aproximadamente de longitud).

Tercer sepulcro de la zona superior del eremitorio. Claramente más pequeño que los anteriores

 

Ahora, vamos a intentar profundizar un poco más en el tema de los enterramientos visigodos. Como sabemos, tras el abandono del Imperio Romano de Hispania, los visigodos (venidos de diferentes partes de Europa) llegan a la península, y comienzan a expandirse. Ya han adoptado la religión católica, y tras la llegada de San Donato de las costas del Norte de África hasta esta zona de la Alcarria, se fundó un monasterio y numerosos 'eremitas' o 'ermitaños' se concentraron en la zona para construir sus eremitorios y rendir culto a dios de una manera austera en contacto con la naturaleza.

 

Hasta la Edad del Bronce algunos enterramientos se solían hacer en urnas o vasijas (los 'campos de urnas') y en cuevas naturales, aunque parece ser que la mayoría de los cuerpos se incineraban, o se dejaban al aire libre para ser devueltos a la naturaleza en forma de alimento para los animales con los que convivían (se dice que los Íberos hacían esto, y que el alma del fallecido volaba con los buitres que se alimentaban de su carne).

 

Los romanos cambiaron estos hábitos. La creación de las necrópolis que vamos a visitar en las próximas entradas tienen lugar entre los siglos V y IX d.C., y se pueden catalogar en tres tipos:

 

            - Necrópolis postimperiales: inhumación en fosa simple. Siempre de carácter individual, con orientación Norte-Sur o Este-Oeste. Incluye ajuares funerarios en la mayoría de los casos. Van de la primera mitad del siglo V hasta el siglo VI.

 

            - Necrópolis visigodas: inhumación en fosa simple. Orientación Este-Oeste, con la cabeza al Oeste. Incluye ajuares funerarios, pero sin armas. Van del siglo VI al VIII.

 

            - Necrópolis hispanovisigodas: se caracterizan por que los elementos del ajuar difieren de los encontrados en las necrópolis visigodas, cuyos ajuares presentaba piezas con elaboraciones típicas del Centro de Europa (de donde vinieron gran parte de estos grupos tras la retirada del Imperio Romano).

 

También se pueden clasificar las necrópolis en función del modo de enterramiento en dos tipos:

 

            - Necrópolis comunitarias: asociadas a un asentamiento estable (veremos un buen ejemplo en una entrada futura)

 

            - Sepulturas aisladas o en pequeños grupos: no hay diferencia en el modelo constructivo respecto a las comunitarias, pero estarían asociadas a pequeñas granjas o aldeas.

 

Pues bien, con estas nociones, vamos a ver más sepulturas aisladas por esta zona. Como la siguiente, otra de pequeñas dimensiones.

Otro sepulcro pequeño en una roca separada del resto.

 

En la zona inferior del eremitorio, también veo algún resto de cerámica antigua:

 

Siguiendo las zonas donde se ve la roca arenisca desnuda, me alejo unos 50 metros del eremitorio y encuentro otro sepulcro de tamaño de adulto.

Al parecer hay tumbas diseminadas sin orden alguno

 

Más sepulcros diseminados. Encuentro otro más adelante:

 

Y algún resto de cerámica como el que hemos visto antes.

 

En el siguiente vídeo vuelvo al eremitorio para mostrar el siguiente cerro donde vamos a ver más sepulcros.

 

Antes de ir a ver la 2ª zona que me marcó Padre Errante, voy a echar un vistazo al otro eremitorio excavado junto al grande que hemos visto al principio.

No tengo muy claro si esto sería otro eremitorio, o el baño del eremitorio, o un almacén...

 

Vamos a hacer un nuevo recuento: hasta ahora hemos visto: 2 sepulcros grandes y 2 pequeños sobre el eremitorio; y otros 2 sepulcros grandes a unos 50 metros de éste. Llevamos 6.

 

¡Vamos a seguir a ver cuántos más vemos!

 

Ya en la 2ª zona, vemos otro sepulcro pequeño:

 

Ooooooootro sepulcro, esta vez grande:

 

¿Por qué estarán tan diseminados? A saber...

 

Bien, llevamos ya 8. Y ahora vamos a ver los mejor conservados.

Estos fueron los primeros sepulcros que vi al bajar del coche, y los dejé para mostrarlos más adelante porque los encontré muy bien conservados.

 

Como habéis visto en el vídeo, son 2 pequeños y uno más grande (me intenté meter dentro y debería de medir 1,7 metros de largo aproximadamente, y era muy estrecho. Yo no cabía ahí)

Tres sepulcros visigodos cercanos a Abia de la Obispalía

 

En total llevamos 11 sepulturas en esta zona.

 

Una cosa que gusta mucho de este lugar es, que no he visto 'vandalizados' con firmas estos vestigios de historia. Por ello no he querido dar a conocer el lugar exacto donde se desarrolla esta entrada, tratando de preservarlo. Así lo manifiesto en el siguiente vídeo:

 

 

Tras esta reflexión, y haber recorrido los 2 primeros puntos de los 4 que me marcó Padre Errante, me dirigí al tercer punto del mapa, pero por allí no encontré nada más que un eremitorio derruido que ni siquiera me paré a grabar.

 

Así pues, me fui hacia el 4º punto marcado en el mapa, a ver que había por allí. Lo primero que vi al aparcar fue esto:

Me acerco a la última zona a revisar según el consejo de Padre Errante

 

Al acercarme, veo que no puedo acceder para verlo más en detalle...

 

Ese resto de muro del final del vídeo me indica que aquí debió de haber algo. Subo a la parte superior para ver qué me encuentro

Vaya... pues no veo nada interesante en este último lugar...

 

Parece que por aquí ya no hay nada más... así, llegamos al final de esta entrada habiendo visto 3 nuevos eremitorios, y 11 sepulcros visigodos (6 de tamaño adulto, y 5 de tamaño infantil). Lo que no puedo es: precisar la época de estos vestigios; ya que no he encontrado ninguna información referente a este yacimiento.

 

Con esto nos acercamos al final de esta entrada, y dejamos aparcado por un tiempo el tema de los 'eremitorios de la Alcarria'. Os dejo el enlace al vídeo completo que he subido a YouTube enlazando todas las tomas que tenéis sueltas por aquí:

 

 

Y, para terminar, os dejo los enlaces a todas las entradas anteriores de esta serie, por si os perdisteis alguna y le queréis echar un vistazo:

 

- Eremitorios de la Alcarria I

- Eremitorios de la Alcarria II

- Eremitorios de la Alcarria III

- Eremitorios de la Alcarria IV

- Eremitorios de la Alcarria V

- Eremitorios de la Alcarria VI

 

¡Hasta la próxima 'lectores errantes'!