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jueves, 21 de diciembre de 2023

¿Sima de la Crin? Pues, va a ser que no...

 ¡Hola de nuevo, personas errantes!

 

He dejado esto parado un tiempo, pero no he dejado de rodar por la naturaleza, así que, intentaré volver a subir regularmente entradas a este blog. Serán, como siempre, entradas camperas. Entradas de majestuosos rincones naturales. Entradas de fauna y flora. Entradas de lugares poco conocidos. Entradas como la de hoy, de sitios con muy, muy pocos visitantes.

 

Volvemos al subsuelo de la Muela de la Madera, la gran muela kárstica situada entre las poblaciones de Uña y Las Majadas.

 

Y en la entrada de hoy, vamos a uno de esos últimos sitios de los que he hablado antes: los muy poco visitados. De hecho, es muy probable que en el sitio al que vamos a adentrarnos hayan estado menos personas que en la superficie de la Luna (la cual han pisado 12 personas hasta el momento). Un poco más abajo os explicaré el por qué...

 
¿Cuánta gente habrá estado alguna vez aquí? Ya os digo que menos de 10 personas seguro.
 
Tras el pequeño éxito que tuvimos hace 4 años, al volver a descender la Sima Malditos I, 30 años después de que se descubriese y 'sacarla del olvido' (ya que al año siguiente se publicó su topografía, características y acceso en la revista de la Federación Castellano-Manchega de Espeleología y Cañones, así como se realizó una re-instalación de anclajes por parte del Club Diaclasa Villalba para facilitar su acceso y darla a conocer a más aficionados a este deporte-ciencia que es la espeleo), hace un tiempo nos animamos a volver a 'sacar del baúl de los recuerdos' algunas simas de las que encontró la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum en los 'pateos sistemáticos' que dieron por la zona en los años 80 y 90, contabilizando más de 200 simas en esta muela kárstica conquense.
 

Padre Errante participó en esos 'pateos' y descendió a muchos de los 'bujeros' que encontraron en esa época. Pero también nos cuenta que, debido a la gran cantidad de simas y grietas que vieron, el trabajo de topografía y exploración fue acelerado. Más o menos sería algo así: van a un sector con varias simas marcadas. Se dividen en grupos y cada grupo (de 2 o 3 personas) se metía en una sima y echaba un vistazo. Si la sima tenía posibilidades de avanzar metros, la dejaban para explorarla más adelante con un buen grupo de gente. Si eran pozos de escaso desarrollo (como el que nos ocupa en esta entrada), se hacía un croquis rápido de la morfología de la cavidad, se medía aproximadamente las distancias y se salía para, quizá, no volver más. Todo esto con iluminación de carburo, con brújula, mapas (no había GPS) y echándole muchas horas, y muchos fines de semana.

 

Así pues, con el ánimo de volver a re-encontrar (y dar a conocer) lo que ya encontraron los compañeros de Lobetum, fuimos a dar una vuelta de reconocimiento por el siguiente sector de la Muela de la Madera.

Ahí aparece la Sima, pero... (pulsar sobre la imagen para ampliar)
 

En este mapa vemos marcada la Sima de la Crin, pero una vez llegas al lugar exacto donde está ubicada: no hay sima. Solo monte. Y lo mismo pasa con multitud de cuevas y simas marcadas en los mapas por el Instituto Geográfico Nacional. Quizá se deba a lo mencionado anteriormente: en los trabajos de exploración, en los años 80 se iba con mapa y brújula, con lo que estimar las coordenadas era más delicado que ahora.

 

Entonces, ¿qué podemos hacer? Volver a patear monte. Volver a buscar lo encontrado hace 40 años.

 

Y así nos plantamos en el lugar, 4 personas, una mañana para hacer una batida en busca de la Sima de la Crin.

 

Tan sólo encontramos una sima a unos 500 metros al Norte de donde sale marcada en el mapa. Una vez en su boca de acceso, por más que buscamos el crotal identificativo (una lámina de plástico naranja como la que colocan al ganado para marcarlo) que colocó Lobetum en las simas a las que descendió, no lo vimos por ninguna parte. Lo que sí vimos fue un 'spit' oxidado, que nos daba idea de que esa sima se había descendido con anterioridad por alguien. Al no encontrar más simas por los alrededores, supusimos que habíamos dado con la Sima de la Crin, y así la marcamos en nuestros GPS.

 

Un tiempo más tarde volvimos con material de instalación, cuerda, y todo el equipo para echarle un vistazo. Y la verdad es, que la topografía y la descripción de la Sala prometían bastante... pero no encontramos nada de eso.

Imagen de la publicación 'Cavidades de Cuenca - I Muela de la Madera' de A.E.C. Lobetum con la topografía de la sima a la que creíamos que íbamos a descender.

 

Sino, más bien esto:

Calavera con grandes colmillos al fondo de la sima.
 

Pero bueno, no adelantemos acontecimientos. Veníamos Moi, Hermano Errante y un servidor a descender esta sima. Luego os digo cuál puede ser (aproximadamente). Y como decía al principio, seguramente, ésta sea una de esas simas cuyo fondo ha pisado menos gente que la superficie lunar...

 

¡Al lío!

 

20 de Diciembre de 2023 - Al pasar por Villalba de la Sierra le pedimos a Lupo (fundador del Club Diaclasa Villalba al que pertenecemos actualmente) un taladro y unos tornillos Fixe autoroscantes, para montar una instalación temporal. Subimos a la Muela de la Madera. Plantamos mi coche a unos 50 metros de la boca de la sima. Nos ponemos los trajes de faena, y entramos en materia.

 

Moi ancla la cuerda a una sabina cercana a la boca de esta cavidad.

Aspecto del lugar donde nos estamos metiendo
 

Hermano Errante se ancla a esta cuerda, se aproxima a la abertura y se pone a taladrar un par de agujeros para insertar en ellos los 2 tornillos (y sus 2 chapas) de la cabecera que sostendrá nuestro peso.

Hermano Errante taladrando los agujeros para anclar la cuerda


Al principio el taladro no iba fino del todo... quizá por el frío
 

Ya está el primer agujero, ahora a por el segundo.

 
Pero en el segundo agujero ya ha entrado en calor
 

Una vez montada la cabecera, se va para abajo. Tarda un rato. Desde arriba, Moi y yo nos comunicamos a voces con él. Sigue bajando. Dice que se puede bajar de una sola tirada (desde la cabecera en la boca de la cavidad hasta el fondo sin tocar las paredes ni tener que montar fraccionamientos). Aun así monta un fraccionamiento un poco más abajo de la mitad del pozo, para intentar agilizar la salida de la cavidad (no debe haber dos espeleólogos en un mismo tramo de cuerda salvo para maniobras de rescate, así que cuanto más fraccionamientos haya, más personas pueden estar progresando al mismo tiempo por la cavidad). De todos modos, no sirve de nada.

 

Al llevar más de 30 años sin bajar nadie a este sitio (muestra de ello era la corrosión sufrida por el 'spit' que había en la entrada, y que, ni se nos ocurrió utilizar) las paredes han acumulado rocas que quedan incrustadas en el pozo, y se suelen producir peligrosos desprendimientos de piedras a cada mínimo roce en la pared. Por este motivo, hasta que Hermano Errante no llega al fondo de la sima y se puede apartar de la zona de caída de piedras, no vocea para darme el 'libre', que confirma que puedo comenzar a descender yo.

 

Me anclo a la cuerda, bajo hasta la cabecera, me anclo de ésta mientras cambio el descensor a la cuerda que sale de la cabecera hacia el fondo, y voy para abajo.

 

Antes de llegar a la mitad del descenso se ve una 'ventana', lo que viene a ser un hueco en una de las paredes del pozo, que da a otro pequeño pozo. Lo revisaremos a la subida.

 

Sigo bajando hasta el fraccionamiento que está más abajo de la mitad del pozo, y mi hermano me da la noticia:

     - "No estamos en la Sima de la Crin. Aquí no hay sala por ninguna parte."

 

Pues vaya...

 

Yo llevo el medidor de oxígeno, y tras pasar el fraccionamiento comienza a pitar. Mal rollo. Miro el indicador: 18,6%. No hay problema, pero el pitido constante del medidor es irritante...

 

Bajo hasta el fondo. Hay un montículo de piedras que han ido cayendo desde el exterior (llamado 'cono de derrubios'). Abajo hay un pequeño saliente de roca bajo el que Hermano Errante está refugiado de la caída de piedras. Me refugio junto a él y pego una voz a Moi para que pueda empezar a bajar.

 

Cae alguna piedra, pero estamos más o menos protegidos de los impactos. Aquí el medidor de oxígeno llega a bajar a 18,5%. Es por debajo de lo normal, pero no es peligroso.

 

Mientras, grabo:
 
Efectivamente, esto no se parece a la topografía que traíamos de la Sima de la Crin. Fail.
 
No hay sala. No hay formaciones.

 

Piedras, palos y huesos. Siempre hay de esas 3 cosas en el fondo de las simas de por aquí. No me preguntéis el por qué.

Y, otra cosa... ¡vaya colmillos tiene esa calavera, ¿no?!

Pues eso... restos de muerte por doquier
 
Una vez Moi pasa el fraccionamiento y llega a la base del pozo salimos de nuestro 'refugio anti-pedradas' y echamos un vistazo. Al otro lado de donde nos hemos refugiado hay una gatera. A simple vista parece que se cierra un poco más adelante, pero el intrépido Moi se adentra para comprobarlo. Le dejo el medidor de oxígeno, que en esa zona más estrecha desciende hasta un 18%.

Visto que la gatera no va a ninguna parte... solo queda volver a subir, algo desconcertados.
¿Qué sima es esta?
 
Efectivamente. No tira. Pues nada... ¡para arriba otra vez!

 

Dos se esconden bajo la repisa del fondo, uno sube. Luego uno se esconde, y el otro sube. Y el último, desmonta los anclajes de la instalación mientras va subiendo. Así, llegamos de nuevo al mundo exterior:

Foto que me hizo Hermano Errante a la salida.
 

Bueno, pues... ya estaría. Pero, ¿dónde hemos estado? En una sima, eso está claro...
 

Antes de guardar la cuerda, la medimos a 'brazadas' para saber aproximadamente la profundidad del pozo que hemos descendido. Unos 31 metros. No, no se corresponde con la Sima de la Crin.

 

Una vez en casa, consulto la publicación de la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum titulada: 'Cavidades de Cuenca - I Muela de la Madera' donde aparecen las cavidades más relevantes de la zona, y por la descripción y alguna topografía semejante (así como por la ubicación aproximada) creo que la sima a la que hemos descendido esta vez pertenece al grupo de las 'Gamma'.

 
Las 'Gamma' son 13 simas independientes, las cuales cuentan con unas características comunes: el sector de su ubicación y su morfología consistente en un solo pozo sin formaciones calizas destacables. Además, según la publicación las 'Simas Gamma' van desde unos pocos metros de profundidad, hasta los 42 de la más profunda de estas 13 simas bautizadas con el mismo nombre y números correlativos. ¿A cuál de ellas entramos? Pues, ni idea la verdad...

De todos modos, seguiremos intentando averiguarlo.

Para ir acabando, os dejo por aquí el enlace al vídeo que he subido a YouTube con los vídeos que conforman esta entrada: https://youtu.be/nls_Cf5w0Jg

 

Y, nada... ¡hasta la siguiente aventurer@s errantes!

lunes, 23 de mayo de 2022

Sima Juan Herranz II: hasta el 'Pozo del Lago' por la Vía Normal

¡Bienvenid@s una vez más a este blog! ¡Gracias por echarle un ojo a este trabajo desinteresado!
 
Hoy vamos con otra entrada subterránea.
 
En el lugar donde nos encontramos, hay multitud de simas con profundidades que sobrepasan los 100 metros, y por ello la 'Serrezuela de Valsalobre' es un lugar muy concurrido para hacer espeleología.
 
Ya estuvimos de visita en esta Serrezuela un par de veces antes. Primero en la Sima de la Raja y después en 'La Sala' de la Sima Juan Herranz I, muy cercana a ésta, que se podría decir que es su 'hermana mayor'. Ahora tocaba visitar a esa 'hermana mayor': la Sima Juan Herranz II.

Imagen desde la base del P68


En esta ocasión vamos a descender unos 120 metros, echar un vistazo al 'Pozo del Lago' y volver a la superficie, recorriendo una pequeña parte de la Sima de Juan Herranz II, la 'grande' de la Serrezuela de Valsalobre (de hecho, es la 2ª sima más profunda de la zona centro de España, llegando a -173 metros de profundidad en su parte final. El primer puesto en esta zona lo tiene la Sima SC-16, en Las Majadas).

Esta sima tiene una longitud de 1.453 metros, y se abre a 170 metros al Sur-Sureste de su 'hermana pequeña' la Juan Herranz I. En 1973 el Grupo Espeleológico Telefónica, de Madrid, la localizó y descendió. En 1976 el grupo GAEM levanta la primera topografía. Estos datos están recogidos en el gran libro de Carlos Puch: 'Grandes Cuevas y Simas de España' editado en 1998. De él os dejo la siguiente topografía (aunque al final de la entrada os pondré un par de topografías más actualizadas):

Topografía sacada del libro 'Grandes Cuevas y Simas de España' de Carlos Puch.
En esta topografía solo sale el primer pozo. Más tarde se forzaría el acceso a la zona superior de los dos pozos paralelos a éste: el Pozo Underground y Pozo del Lago, desde los bloques que hay a mitad de descenso del P68. También se tomaron nuevas medidas y se corrigieron algunos errores de ésta topografía (por ejemplo, el P8 de entrada es un P11)


Panel informativo junto a la entrada de la cavidad


Esta cavidad, en su zona 'horizontal' tiene un curso de agua constante, aunque con un caudal muy bajo. Tiene tres pozos alineados y conectados por dos pasos, de modo que se puede realizar una 'travesía' por toda la cavidad, entrando por unos pozos y saliendo por otros (además, este mismo año tuvo lugar una re-equipación de la cavidad para poder realizar la travesía). Os dejo un enlace donde podéis ver a fondo esta información, la localización y accesos a esta cavidad: https://www.clubviana.org/cuenca/

 

Boca de esta Sima Juan Herranz II

La travesía quizá la hagamos más adelante. Esta vez teníamos pensado echar un vistazo al 'Pozo del Lago' por la Vía Normal y, si íbamos bien de tiempo, recorrer un tramo de la galería terminal para hacernos una idea de lo que había por allí.

 

En esta ocasión estuvimos presentes: Moisés, Laura, Hermano Errante y un servidor.


 Primer vistazo a esta boca de entrada

Hermano Errante no venía 'muy fino' y Moi se encargó de ir montando la instalación.

 

Moi asegura la cuerda a un pino cercano y comienza la aproximación a la cabecera


Baja montando Moi, detrás va Laura, luego yo y Hermano Errante cerrando el grupo.


Mi hermano me hace esta foto a punto de comenzar mi descenso.

Anclado ya a la cabecera

 

Tras colgarnos de la cabecera, había que descender un primer pozo de 11 metros, que nos dejaba en un resalte de 3 metros en descenso. A nuestra izquierda quedaba una salita de techo alto y paredes estrechas. Me asomo a echar un vistazo, mientras Moi va montando la cabecera para bajar la primera tirada del pozo de 68 metros (esta tirada tiene unos 31 metros hasta una zona de bloques, en medio del pozo, donde se puede pisar suelo).

 

Zona tras descender el P11 de entrada y antes de empezar a bajar el P68


Baja Moi, le sigue Laura y, cuando voy bajando yo, Hermano Errante nos dice que no se encuentra bien, y que nos abandona. Se vuelve a la superficie. Seguimos los tres.

 

Descendemos estos 31 metros de pozo amplio tras pasar un desviador que hay unos 5 metros bajo la cabecera. El descensor se calienta con el rozamiento de la cuerda. Bajamos sin tocar la pared durante la mayor parte de esos 31 metros.

 

Bloques taponando parcialmente este gran pozo de 68 metros


Esta tirada nos deja colgados en una sala (en realidad es el mismo pozo por el que bajábamos, pero que en este punto se ve parcialmente bloqueado por grandes bloques de piedra) desde la cual parten las vías para hacer la travesía.

 

Otro vídeo grabado en esta zona


Tras superar 'la Croqueta' se puede descender por el 'Pozo Underground'. Pero, si se bordea ese pozo (montando un pasamanos), se puede acceder al 'Pozo del Lago' tras superar la 'Diaclasa Alicia'. A toda esa zona se llega accediendo por el agujero que se ve al comienzo del siguiente vídeo:

 


Pero, nosotros no íbamos a recorrer esas zonas, por el momento. Nosotros continuamos bajando por la Vía Normal, es decir, descendiendo la 2ª tirada de este gran pozo, esta vez con unos 37 metros de bajada, la cual nos deja en la base de este impresionante agujero subterráneo:

 

Vídeo desde la base del P68 tras descender la segunda tirada (de unos 37 metros)


Bajamos este tramo sin tocar las paredes hasta el fondo. Una tirada limpia, y ¡qué pasada!

 

La verdad es que, las dimensiones de este pozo acojonan... y, aunque las imágenes no hagan justicia a la grandeza de este sitio, os dejo un par de fotos por aquí:

 

¡Las dimensiones de este pozo son impresionantes!

La amplitud del pozo es espectacular.

Y dejo también por aquí alguna otra foto que me hizo Laura mientras yo grababa este lugar:

 

Yo, cazado grabando un vídeo desde la base del P68 



Pero, aún no hemos terminado de bajar. No, no, no...

 

Ahora hay que entrar por una 'ventana' en una de las paredes del pozo, y descender otros 14 metros asegurados por una cuerda instalada en fijo tras la última re-equipación.

 

Zona de acceso al resto de la cavidad. Está instalada con cuerdas fijas.


Bajamos una vertical, hacemos un péndulo para sortear un pozo que queda a nuestros pies, descendemos otro tramo vertical corto, antes del cual grabo el siguiente vídeo:

Atravesando la zona de cuerdas fijas.
 

Y acabamos en una salita con otro pozo, éste más estrecho a nuestros pies. A partir de aquí, ya no nos hace falta cuerda, aunque vamos a progresar con todos los cacharros puestos (arnés, puño, croll, descensor, etc).

 

Zona final de las verticales. A partir de aquí se puede progresar sin aparatos específicos.


Me adelanto yo para abrir camino por una gatera descendente, no muy estrecha.

 

Gatera que conecta la Vía Normal con la Vía del Pozo del Lago


Esta gatera nos deja en un corto laminador con bloques en el suelo.

 

Un poco más adelante se abre un poco, pero hay pasos a diferentes alturas y no tengo muy claro por dónde tirar...

 

"A ver... ¿por dónde tengo que continuar?"


Consulto la topografía, y subo por el paso superior, marcado con hitos de piedras y algún reflectante.

 

"Me parece que va a ser por aquí..."


Se oye agua. Estamos llegando al 'Pozo del Lago'.

 

¡Efectivamente! ¡Hemos llegado a la base del Pozo del Lago!


Sus aguas azul claro y las dimensiones del pozo (de 50 metros de profundidad y unos 15 de ancho) hacen de este rincón un lugar precioso e imponente.

 

Mientras progresábamos por el resto de la cavidad, no hemos visto muchos espeleotemas, pero en esta galería junto al 'Pozo del Lago' se ven varios, y os los muestro en el siguiente vídeo:

 

Algunos espeleotemas en la galería que conecta con la base del Pozo del Lago


También nos hacemos algunas fotos, como éstas que me hizo Moi:

 

Asomado a las cristalinas aguas del lago.



O éste par de fotos de grupo que hice con mi móvil:

 

De izquierda a derecha: Laura, Moi y yo.

Que conste que, el casco, me lo quité para alumbrar la foto, ¿eh?

 

Y, nos damos por satisfechos con haber llegado hasta aquí. Con Hermano Errante esperando afuera, nos preparamos para iniciar el camino de vuelta y dejamos la galería terminal para otra ocasión.

 

Moi aún nos hace alguna foto mientras abandonamos la galería junto al 'Pozo del Lago':

Revisando los rincones de esta galería junto al Pozo del Lago.

¡Media vuelta!

Salimos de la galería superior y nos dirigimos de nuevo hacia la gatera.


Volvemos hacia la salida. Voy yo el primero. Salgo avanzando rápido, en solitario, para evitar esperas a la hora de subir las tiradas largas del pozo de 68 metros, ya que no hay muchos fraccionamientos (hasta que uno no ha pasado un fraccionamiento, el siguiente no se puede colgar de la cuerda). Así, vuelvo a hacer el resalte, el péndulo, remonto el pozo de 14 metros instalado en fijo y me planto de nuevo en la base del P68.

 

Vuelvo a estar en la base del P68. Ahora toca subir un laaargo tramo de cuerda...


Al comenzar a subir, como hay una tirada larga de unos 37 metros de cuerda (lo normal es fraccionar cada 15-20 metros cuando el lugar lo permite), ésta comienza a 'chiclear'. Este 'chicleo' hace que la cuerda rebote y en cuanto dejas de tocar el suelo, se balancea. En ese balanceo vi que la cuerda rozaba un par de veces en la roca de la parte superior del pozo, donde la pared está a un metro y medio de la línea de bajada. Me acojoné un poco por si había alguna arista en esa zona que pudiese cortar la cuerda... 


Cuando dejé de balancearme seguí subiendo. Tras avisar a Laura, que estaba llegando a la base del pozo, de que intentase no balancearse al colgarse de la cuerda en los primeros metros, continué el ascenso. Al pasar por donde creía que había rozado la cuerda, vi que no había ningún 'roce malo' (es decir, que no había aristas cortantes) y que no había ningún daño en la cuerda. Con la cuerda bajando por su sitio no había más sustos.


De hecho, creo que a Moi y Laura no les rozó en ningún momento. Igual es que me colgué yo un poco 'a lo burro'...


Sigo subiendo tiradas, poco a poco, tramo a tramo. Al rato, ya me encuentro en la cabecera del P11 de entrada, de nuevo bajo la luz solar.

 

¡Ya estoy de vuelta a la luz del sol!


Hermano Errante me hace unas cuantas fotos mientras subo estos últimos metros:

 

Llegando a la cabecera del P11 de entrada.




Bailando sobre el abismo


¡Y, ya estoy fuera!

 

Detrás viene Laura y, un poco más tarde sube Moi, que viene "hasta los cojones" de la paliza de ir recogiendo cuerda y deshaciendo los fraccionamientos.

 

¡Misión cumplida! ¡Otra gran jornada de espeleo! ¡Yuhuuuu! jajaja


Hay que decir que, en casi todos los fraccionamientos (salvo en la cabecera de la última tirada del pozo de 68 metros) tenemos buenos pies y agarres para ayudarnos a cambiar de tramo de cuerda, por lo que la progresión en la parte vertical del tramo que recorrimos es fácil de superar, técnica y físicamente.

 

Para ir terminando, os dejo un enlace al vídeo que he subido a YouTube sobre nuestra visita a esta impresionante cavidad (a la que volveremos, seguro):

 

 

Y la topografía actualizada de la parte que recorrimos, sacada de la página del Club Viana (de la que os puse un enlace al principio de la entrada):


Topografía en alzado de la parte de la sima que recorrimos en esta ocasión
(Topografía sacada de la página del Club Viana)


Topografía en planta de esta parte de la cavidad.



Y, ahora sí, me despido hasta la siguiente aventura.

 

Me voy con el macuto a buscar un lugar para mostraros en la siguiente entrada... ¡ciao!

¡Hasta pronto lectores errantes!

lunes, 9 de mayo de 2022

Sima de la Hiedra (¿o MJ-13?): Muela de la Madera (Las Majadas)

¡Bienvenid@s de nuevo a este blog para aventurer@s!

 

Esta vez, no os voy a mentir, no sabemos muy bien dónde nos metimos...

 

¡A ver, no nos asustemos, ¿eh?! Pero, aquí hay algo de controversia.

 

Vamos primero a los hechos, os muestro la sima, y luego os explico esto que 'no sabemos dónde nos metimos'... ¿os parece?

 

Foto desde el fondo de la primera sala de esta sima, con un rayo de sol entrando por la boca.

 

Esto se desarrolla en la Muela de la Madera, junto al municipio de Las Majadas. Para llegar a esta sima, se puede ir:

 

               - Desde el camino que asciende tras coger los tres desvíos que nos salen a la derecha, partiendo de la carretera que lleva al camping de Las Majadas, poco antes de llegar a éste.

 

               - O desde la pista que parte desde 'Los Callejones' y bordea la muela hasta toparnos con el camino que he descrito anteriormente (a la izquierda).

 

Os dejo un mapa para que lo veáis mejor:

 

Marcada con un círculo rojo la entrada aproximada a esta sima.
(Pulsar sobre la imagen para ampliar)

Pues bien, 'Hermano Errante' y yo, nos habíamos desplazado para hacer la Sima de la Hiedra. Lupo (creador del Club Diaclasa Villalba) le había mostrado anteriormente la boca de acceso, y mi hermano había guardado el waypoint para 'echarle un ojo otro día'.

 

Lupo (Alberto, en realidad) le dio la descripción del interior, tras haberla descendido (y creo que, también, reequipado con spits nuevos). El caso es que, viendo la bibliografía existente al respecto, parece que hay algo de confusión. Pero, volveremos con eso al final.

 

Así que, nos plantamos allí con todo el material, un cálido día primaveral (el pasado 5 de Mayo). Al lío.

 

Localizamos la boca de la sima tras andar unos 400 metros desde donde habíamos dejado el coche (en todoterreno se puede llegar hasta la boca, pero íbamos con un turismo). Buscamos el 'crotal' (un pedazo de plástico con un número que indica qué cavidad es, según el inventario que realizó la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum en su libro 'Cavidades de Cuenca - I Muela de la Madera') pero no lo vimos por ninguna parte. De todas formas, contábamos con la descripción de Lupo, y nos metimos sabiendo más o menos lo que había.

 

Total, que Hermano Errante se puso a montar el tinglado (como siempre...).

 

Montando la cabecera para bajar el primer pozo.


Aseguró a un pino, bajó hasta el escalón de roca, puso las chapas de la cabecera, ancló la cuerda, bajó hasta el primer fraccionamiento, ancló la cuerda en él, y bajó esta primera vertical.

 

Le seguí.

 

Hago una parada en el descenso para grabar este vídeo.


Tras una corta vertical, llegamos a una sala con el techo bastante alto (de hecho, no debe de estar muy lejos de la superficie, es decir, que si te pones a picar junto a la entrada... igual abres otra boca que conecta con esta sala...).

 

La cuerda nos dejó en una plataforma inclinada de barro, llena de calaveras y, lamentablemente: basura.

 

Es increíble hasta donde llega la basura humana. Y una verdadera lástima.

 

Estábamos en un llamado 'cono de derrubios', formado por piedras que han ido cayendo durante el tiempo, con varias calaveras de animales a la vista, maderas encajadas y una pendiente que desciende hacia una sala con suelo de bloques. A la izquierda queda el otro pozo que debíamos descender para bajar a la zona más profunda de esta cavidad.

 

¡Que lástima que haya por ahí gente tan guarra, joder!


Mientras mi hermano iba montando la aproximación y la cabecera del siguiente pozo, yo me puse a deambular por esa primera sala:

Ahí arriba tenía que montar la chapa en el spit encajado en la roca, para poder bajar limpiamente hasta la siguiente sala.

¡'Hermano Errante' es un crack! (No sé que haría yo sin él...)

 

Una vuelta por esta primera sala de la cavidad.


Había un montón de calaveras (¡pero, muchas ¿eh?!), y algunas coladas, estalactitas y formaciones por las altas paredes. La sala tiene unos 14 o 15 metros de largo y unos 5 o 6 de ancho (así, a ojo).

 

Casi al fondo, a la derecha, se veía un agujero que parecía llevar a una sección inferior de esta cavidad. No se veía ningún spit (para anclar la cuerda y descender sin riesgo) así que, no nos metimos en esa zona sin saber a dónde llevaba.

 

La luz del sol penetraba como un poderoso rayo en esta sala. Grabé algún vídeo, e hice fotos de ello.

 

 

Foto hecha desde el final de esta primera sala hacia la boca de entrada.

Otra foto con la luz solar entrando en esta cavidad.

 

Mi hermano también me hizo algunas fotos mientras yo bajaba, aprovechando ese rayo de luz solar directa que se adentraba en las tinieblas.


Yo descendiendo este primer pozo.

Rayo de sol mientras yo bajaba.

Otra imagen desde debajo de esta primera vertical.

Otra imagen de esta cavidad. Aquí, abajo a la izquierda se puede ver una bolsa de basura envolviendo uno de los maderos que había. La gente es asquerosa, la verdad.
 


Una vez montada la cuerda para el descenso de esta segunda vertical, se fue para abajo.

 

Una vez me dio el 'libre' para que supiese que la cuerda estaba lista para mi descenso, me fui para abajo.

 

Este segundo descenso nos dejó sobre otro cono de derrubios y otra sala, bastante parecida a la anterior, pero con más coladas y espeleotemas en sus paredes.

 

Por desgracia, aquí, también había basura...    :(

 

Vídeo desde el fondo del segundo pozo, que acaba sobre un 'cono de derrubios'.


Tras descender el cono donde nos dejaba la cuerda, había una zona bastante llana, con algunas formaciones curiosas, y suelos calcificados, además de otros muchos huesos y cráneos de animales.

 

Cráneos, huesos, más cráneos, y... ¡algunas formaciones muy curiosas!


Algunas formaciones, eran espectaculares:

 

Curiosas formaciones parecidas a corales.

 

Formaciones semejantes a 'corales' en una repisa al final de la cavidad.

¡Una estalagmita con protuberancias!

Había visto formaciones parecidas, pero ninguna como ésta.

Estalactita formándose pacientemente.


Incluso había algunos huesos que, a juzgar por la capa de cal que se ha adueñado de ellos pegándolos a la roca, deben llevar en el punto final de esta cavidad muchos, muchos años.

 

Estos huesos ya forman parte de la cavidad, y se irán enterrando poco a poco en calcita.


Mi hermano me hizo una foto en esta zona final de esta sima:

 

Foto hecha por mi hermano desde el cono de derrubios hacia el final de la sala, donde me encontraba yo.

Y, poco más...

 

Comencé a subir hasta la primera sala, donde esperé a 'Hermano Errante'.

'Hermano Errante' ensacando la cuerda tras subir el primer pozo.


Y cuando llegó hasta mí, me puse a subir el pozo de salida, de unos 10-12 metros aproximadamente.

 

Lo esperé en la boca mientras subía desmontando las chapas, recuperando los mosquetones y ensacando la cuerda.

Mi hermano subiendo los últimos metros.

Y ensacando la cuerda...


Grabo unas tomas mientras termina de subir.
 


Nos hicimos el correspondiente selfie-cuevero:

 

Selfie post-misión.

¡Y, de vuelta al coche!

 

Ahora bien... ¿dónde estuvimos realmente?

 

Cuando Lupo le dijo a mi hermano dónde estaba la entrada a la cavidad, le comentó que no sabía muy bien si se trataba de la Sima de la Hiedra o de la Sima MJ-13, ya que no pudo encontrar tampoco el 'crotal' identificativo que colocó la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum.

 

Mi hermano guardó el waypoint con el nombre de 'Sima de la Hiedra MJ13'

 

Waypoint con la ubicación de la sima
(Pulsar sobre la imagen para ampliar)

 

Desde luego, consultando el libro 'Cavidades de Cuenca - I Muela de la Madera', las descripciones no lo dejan muy claro...

 

Descripción que aparece en el libro 'Cavidades de Cuenca - I Muela de la Madera' sobre la Sima MJ-13 (no concordaba con lo que vimos...)

Descripción, en la publicación mencionada anteriormente, de la Sima de la Hiedra. (Esta descripción concuerda más con lo que vimos)


Y, en cuanto a las topografías... la Sima que descendimos se parece muchísimo más a la topografía de la Sima MJ-13 que a la de la Sima de la Hiedra. Aunque, tampoco son muy exactas...

 

Topografía de la Sima MJ-13 sacada de la publicación 'Cavidades de Cuenca - I Muela de la Madera'. (Se parece mucho a lo que nos encontramos allí)

Topografía de la Sima de la Hiedra. (No concuerda con lo que había...)


¿Estuvimos en la Sima MJ-13? ¿O en la Sima de la Hiedra? ¿Ambas son la misma, y puede ser que hubiese algún error al editar el libro de donde hemos sacado la información (nos cuadra la topografía de una y la descripción de la otra...)?

 

Cuatro días después de aquella visita a esta cavidad, mi hermano habló con Enrique Valero (Presidente de la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum) y le preguntó por el nombre de la Sima. Éste le confirmó que la Sima MJ-13 y la Sima de la Hiedra son en realidad la misma y que, efectivamente, había un error en la publicación mencionada.

¡Misterio resuelto!

 

Os dejo por aquí un enlace al vídeo que he subido a YouTube con las imágenes de esta sima:

https://youtu.be/Gp1Nb3LE-eU

 

Y, ¡me despido hasta la próxima aventura!

 

¡Ciao errantes!