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martes, 17 de septiembre de 2019

Cueva de Royo Malo - Segunda parte: Sectores A, B y C


Ya subí una entrada de nuestra primera visita a esta cavidad. Pinchad aquí para verla.

Esa primera vez, recorrimos el Sector A, evitando únicamente los pasos de la 'Sala de la Purga' y de 'La Ratonera', teniendo que volver a salir rápidamente, ya que esta cueva es activa y cuando entramos en ella estaba lloviznando (con el peligro de inundación que ello conlleva).

Esta vez, en época de estiaje, hicimos ese mismo recorrido (junto a los compañeros Fidel y Aitor) hasta el sifón Es Alar, pero ampliamos nuestro conocimiento sobre esta cavidad recorriendo también parte del Sector B (lo hice yo en solitario, hasta el paso de 'Copacabana') y el Sector C (junto a Hermano Errante, hasta la 'Sala de la Cascada'). En total, 5 horas de paliza subterránea en una cueva de más de 3 kilómetros de recorrido, con pasos y complicaciones de todo tipo.

Topografía de la Cueva de Royo Malo, sacada de la página web de Grupo Espeleolóogico Viana.


Volvemos a la Cueva de Royo Malo, en Poyatos. Esta vez se han apuntado al plan Aitor y Fidel, miembros también del grupo de FotoespeleoQNK. Madrugamos para estar pronto en el área recreativa de la Fuente del Cayo, cercana a la cueva. Tras ponernos los 'trajes de faena' hacemos la aproximación a la boca de entrada por la senda que bordea el Barranco Malo (del cual la cueva, que en época de lluvias actúa como surgencia de aguas, coge el nombre: Arroyo del Barranco Malo = Royo Malo).

Avanzamos a buen ritmo por todos los pasos de la galería principal que, Hermano Errante y yo, ya recorrimos en la primera ocasión: 'Sifón temporal', 'Tubo de presión', 'Sala del barco', 'Lo peor', 'El descanso' y 'Sala de las dolinas', hasta llegar al fascinante 'Rincón de las excéntricas'. De él os dejo unos cuantos vídeos, que no llegan a hacer justicia a la belleza de lo que se contempla in situ:

De vuelta en el maravilloso Rincón de las Excéntricas.

No me canso de observar estas formaciones.

Otro más.

Es cierto que, a lo mejor, me pasé de grabar este rincón...
Lo que no sabía es que, en el Sector B iba a encontrar otro aún más adornado.




Tras pasar un rato alucinando y fotografiando estas formaciones, avanzamos hasta dar con la gatera colgada sobre la galería principal que da acceso al Sector B de esta laberíntica cavidad. Hermano Errante se había adelantado mientras observábamos las estalactitas excéntricas para asomarse a los pasos que evitamos la otra vez: 'Sala de la purga' y 'La ratonera', y ver si podíamos acceder por allí al sifón Es Alar. No lo vio claro, ya que hay un paso muy estrecho y bajo sobre agua, de los que te calan entero... y decidimos acceder a la zona del sifón por donde lo hicimos la primera vez.

Una vez en la bifurcación entre el sifón y el Sector B, nos dividimos. Hermano Errante acompaña a Fidel y Aitor hacia el sifón para hacer algunas fotos con la cámara de éste último. Yo, como ya había estado en esa zona, decidí internarme en solitario en el Sector B, para ver qué había por allí. Acordamos reencontrarnos en este punto pasados 40 minutos.

Este sector, en el que me internaba por primera vez, comienza con bloques desprendidos por el suelo. El recorrido gira a la derecha bruscamente y me interno en la 'Galería del aragonito'. Por aquí, a diferencia de la mayor parte de la cueva, se puede andar erguido. Hay estalactitas y estalagmitas muy blancas, ya que este sector es la zona fósil de esta cavidad (por donde el agua ya no corre desde hace mucho tiempo).

Comienzo a adentrarme en solitario por el Sector B, el que más se aleja de la boca de entrada.

El suelo sigue cubierto de bloques de piedra desprendidos del techo, pero además ahora hay un desfonde, que tengo que atravesar por encima.


Avanzo por el Sector B.

Sigo viendo formaciones curiosas y andando entre bloques por encima de la grieta.

Hay algunas formaciones curiosas también por este sector.


Bonitas y extrañas formaciones.

Estalactita con anillos provocados durante su formación.

 Ahora el suelo es de arena. He dejado atrás la 'Galería del Aragonito' y me estoy internando en 'Copacabana', donde el techo es bajo otra vez, y hay que arrastrarse sobre arena.

Formaciones endokársticas blancas y puras al comienzo de la zona conocida como 'Copacabana'.

Pero de pronto, cambia de nuevo la configuración de la cueva. Ahora me interno en un meandro alto y estrecho. Creía estar saliendo de 'Copacabana'...


'Copacabana' se ha convertido en un meandro. Esto no me lo esperaba...

Y, mientras avanzo creyendo estar cerca del siguiente paso ('Salón chino'), vuelve a cambiar el panorama. El suelo vuelve a ser de arena, como en 'Copacabana', y la galería vuelve a hacerse baja. Vaya... creo que, al girar en el meandro me he equivocado y he dejado el 'Salón chino' en el desvío a la derecha. Miro la topografía. Creo que he recorrido la mitad de este sector, que en total cuenta con 655 metros, lo cual ya está bien.


Lugar más alejado de la boca al que llegué.

De todas formas, ya llevo algo más de 20 minutos avanzando en solitario, y me he cansado de reptar sobre arena en esta parte de la cueva, así que decido emprender el camino de vuelta hasta el lugar de donde mis compañeros tienen que salir del sifón.

A la vuelta, antes de llegar al lugar de reencuentro, me meto en una sala junto a la que había pasado antes. Me encuentro este rincón espectacular:

Increíblemente espectacular este rincón. El más adornado de toda la cueva.

Ya de vuelta en el lugar acordado, veo que Fidel ya ha salido de la galería que conduce al sifón y espera a Hermano Errante y Aitor, que están llegando ya a nuestra altura, donde habían dejado casi todas las sacas para avanzar más rápido.

Veo volver al resto de miembros de su expedición al Sifón Es Alar.

Ya con todos juntos de nuevo, nos dirigimos hacia la salida. Volvemos al Sector A por un paso estrecho en suelo de arena que recordaba bien de la otra vez (ya que tuve un pequeño momento de agobio). Esta vez no hubo problemas.

Bah, estrecheces a mí... jajaja

Vamos desandando el camino y, mientras los demás pasan el delicado 'Laminador del parto', me fijo en que, entre un montón de trozos de madera podrida (a saber cómo llegó hasta allí...) crecen 2 hongos, muy pequeños, altos y curiosos:

Curiosos hongos que surgen la madera muerta.

Detalle de uno de los curiosos hongos sobre restos de madera.

Me voy adentrando en el 'Laminador del parto' mientras Aitor está aún peleándose con su parte más complicada:

Aitor en el 'Laminador del parto'.

Mi turno. Me quito el casco, ya que si no, la cabeza no pasa... y me arrastro mientras me auto-grabo este vídeo:

Mi paso por el 'Laminador del parto' grabado en primera persona.

Ya casi al final, le paso el móvil a Hermano Errante y me graba saliendo.

Tramo de salida del 'Laminador del parto'.

Seguimos avanzando hacia la salida. Puede parecer que ya hemos pasado lo complicado, pero lo que queda no es ningún camino de rosas... aún tenemos que atravesar una enrevesada gatera entre bloques al salir de la 'Sala de las Dolinas' y enfrentarnos a 'Lo peor' (nombre que da una idea de lo jodido que es avanzar por ese lugar) antes de ver la luz del sol.

Avanzamos, ya con bastante cansancio en todos los músculos, hasta llegar al 'sifón temporal' donde Fidel graba éste vídeo. Menos mal que teníamos algo guardado allí que nos daría el empujón final para salir de la cueva... jejeje (se ve al final del vídeo)



Bien. Estamos cerca de la boca de salida. Avanzamos hasta ella y, ya en el exterior nos disponemos a hacer un descanso para comer. Tras esto, Fidel y Aitor se vuelven para casa, pues tenían compromisos. Hermano Errante y yo, nos hemos quedado con ganas de más, a pesar de haber estado ya 4 horas moviéndonos por las entrañas de la Tierra y de notar todos los músculos fatigados.

Después de la pausa, nos adentramos en el Sector C, que parte a unos 25 metros de la boca, a la izquierda. Al principio el techo es bajo, el suelo de piedra y algunas estalactitas y estalagmitas de buen tamaño. Supuestamente este sector es el más acuático de la cavidad, pero nosotros lo encontramos con muy poca agua.

Nos adentramos en el Sector C.

Grabo éste vídeo antes de meternos en la zona conocida como 'El lavapiés' (que no sale nombrada en la topografía).


Pasamos por la 'Sala del derrumbre' ascendiendo por un caos de bloques y seguimos avanzando por galerías de techo bajo hacia la 'Sala de la cascada', viendo algunas curiosas formaciones por el camino.


Micro-gours. Son pequeños represamientos escalonados desarrollados sobre una pendiente por la que circula agua.

Seguimos avanzando. Pasamos 'La diaclasa' y 'El baño', donde no hay apenas agua. Este sector, que es el que más dudas nos suponía, al ser el más acuático (no mola mojarse en cuevas sin llevar neopreno. El riesgo de hipotermia es alto) se está dejando hacer. Estamos avanzando sin tener que evitar agua, que es lo que nos temíamos.

Pero yo, ya estoy molido. Ante otro paso más de techo bajo sobre un pequeño charco de agua decido parar. Hermano Errante se adentra y se encuentra con una cuerda montada en fijo para realizar una escalada de 8 metros. No llevamos arnés, ni croll, ni ningún aparato para ascender por este lugar. Yo, ni siquiera paso a esa sala. No estamos seguros de si es la de la cascada, ya que no cae agua... y decidimos que ya está bien por hoy.

Volvemos a la superficie, sumando una hora más de recorrido subterráneo a las 4 que habíamos realizado antes. Una buena paliza, vamos... pero hemos quedado muy contentos con esta vuelta a la Cueva de Royo Malo. La hemos recorrido en una gran parte de sus más de 3 kilómetros de pasos donde el físico se desgasta mucho. Estamos satisfechos.

Dejo por aquí una imagen de la topografía con el recorrido que hicimos en estas 5 horas, marcado sobre ella.

Topografía con los itinerarios que recorrimos en esta ocasión marcados y diferenciados con colores.
Pulsar la imagen para ver en detalle.

También, como vengo haciendo a menudo, he subido un nuevo vídeo a mi canal de YouTube para mostrar esta cavidad y nuestro nuevo paso por ella. Os dejo aquí el enlace: https://youtu.be/0FseNe5jswo 

Con el tiempo volveremos, casi seguro, ya que aunque se trate de una cueva de recorrido duro, siempre nos deja con buen sabor de boca. Y, aún hay un sector en el que no nos hemos adentrado...

¡Hasta la vista!

miércoles, 31 de julio de 2019

De foto-espeleo en la Sima del Bancal de la Nevera (Tragacete)


Seguimos ganando metros. Descendiendo cada vez un poco más abajo. Si en la última sima a la que bajamos (Sima del Tío Feliciano) se llegaba a una cota de 78 metros bajo la superficie, esta vez hemos sumado 20 metros más de descenso, hasta la cota -98 metros que es el punto más bajo de la sima del Bancal de la Nevera (también llamada Sima de Peña Hundida).


En esta ocasión formamos un grupo de 5 personas para llevar a cabo una sesión de espeleo-fotografía. Para esta misión estábamos: Edu (el cámara), Jorge, Javi, Hermano Errante y yo.

Nos desplazamos hasta el refugio de la Alconera en dos coches (un turismo y un todo-terreno), y allí dejamos aparcado el turismo para meter todo el material y apretarnos en el todo-terreno que nos acercaría hasta la boca de la sima. Desde el refugio de la Alconera parte el camino que debemos seguir durante unos 2 kilómetros, y que forma parte del GR-66, con lo cual está marcado con franjas roja y blanca. Este camino pasa por la boca de la sima y desciende hasta el pueblo de Tragacete, que está bastante cerca. Estamos al Norte de la Muela de la Madera, en las inmediaciones del Cerro de la Bandera, de 1.794 metros.

Una vez aparcado el todo-terreno, sacamos todo el material y preparamos el ataque a la sima.

Aprovecho para explicar una circunstancia que quizá no sea muy conocida y, sin embargo, puede dar un buen susto a alguien. En Cuenca, desde hace un par de años se vienen dando casos de disminución de oxígeno en algunas simas, sobre todo en época estival. Miembros del Grupo de espeleología conquense ARA, durante una jornada de tecnificación para sus nuevos integrantes, se dieron un susto en la Sima de las Palomas al bajar con un cursillista que, en la base del pozo comenzó a tener problemas de respiración, dado que era asmático. Salieron de la sima sin problemas y pidieron a la Federación Castellano Manchega de Espeleología y Cañones un medidor de oxígeno para registrar los valores de esa cavidad y de algunas otras. Se determinó que había una concentración de oxígeno menor de la que debería haber, a pesar de ser una sima de amplia boca y bien ventilada. A raíz de ahí se llevó el medidor a otras simas y cuevas de la provincia resultando que, algunas de ellas en época estival, pierden concentración de oxígeno y su aire se vuelve enrarecido y casi 'mortal'. Sin ir más lejos, Jorge (que nos acompañaba en esta salida) nos contó que este año, sólo 5 metros más abajo de la boca de la Sima de Tierra Muerta la concentración de oxígeno es muy baja; tanto como para dejarte KO en solo unos pocos minutos. Hay que tener cuidado con esto y, si al comenzar a descender a una sima nos falta el aire o notamos que no podemos respirar con normalidad, hay que salir rápidamente y dejar la actividad para otra época. Si queréis echar un vistazo al estudio en diferentes cavidades, os dejo aquí un enlace: https://www.fcme.org/mediciones-02-cavidades-provincia-cuenca-21-24-agosto-2017/

Menos mal que Jorge, que es un tipo precavido, se trajo un detector de oxígeno que compró por su cuenta, y que el primero que iba montando la instalación (que fue Hermano Errante) se lo enganchó entre sus aparatos para que, en caso de que el oxígeno bajase de una cifra prudente y el medidor comenzase a pitar, pudiera dar la alarma y abandonásemos todos la cavidad. Por suerte, esta sima tiene unos valores de oxígeno normales (entre un 19,1 y un 19,6%) en todo su recorrido y no hubo ningún problema. El medidor también controla temperatura y humedad. En este caso la temperatura oscilaba entre 9 y 10 grados centígrados, con una humedad superior al 90%. Fresquito que notamos durante las esperas para hacer las fotos...

Topografía de la Sima del Bancal de la Nevera (o Peña Hundida) realizada por la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum en 1.985. Ésta imagen es la re-edición hecha por el Grupo Espeleológico Viana y está sacada de su página web.

Vamos al lío. Ya, con el traje de faena puesto y todo el material cargado en las sacas, nos hacemos la foto de grupo:

De izquierda a derecha: Javi, Jorge, Edu, Hermano Errante y yo.

Y nos dirigimos al sendero que nos lleva a la boca de la sima. Hay que andar unos 200 metros por el GR-66 desde donde hemos dejado el todoterreno, ya que aquí se convierte en un sendero poco marcado.

Vídeo de la boca de esta sima mientras preparábamos el material para entrar.

Una vez en la boca, Hermano Errante se pone a montar la instalación.

Hermano Errante comenzando a montar mientras Edu va tirando ya alguna foto.

Boca de entrada vista desde otro lado.

Hermano Errante montando mientras Edu hace alguna foto. Lleva el medidor de oxígeno, por si acaso.

Una vez me da el libre, le sigo y comienzo mi descenso, luchando contra los miles de mosquitos que pululan por la boca de la sima. Después de pasar el primer fraccionamiento, doy el libre a Javi, que comienza a descender detrás de mí.

Vamos pasando fraccionamientos y bajando metros, hasta la repisa, a 50 metros de la boca, donde hay que montar un pasamanos de seguridad y anclar otra cuerda para bajar la última tirada de 19 metros hasta la base del pozo de entrada. Hago estas dos fotos a Hermano Errante mientras monta el último fraccionamiento:

Montando el anclaje para la última tirada de cuerda hasta el fondo del pozo de entrada.

Salida de la repisa a -50 metros.

Y aprovecho el descanso en la repisa para grabar este vídeo:



Vídeo grabado desde el pasamanos de la repisa, a -50 metros.


Desde aquí se baja en un rápel espectacular hasta la base del pozo de entrada, que es una rampa muy empinada donde los primeros exploradores de esta cavidad (la gente de la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum, a la que pertenezco) tuvieron que meter una motosierra, ya que estaba taponada por un montón de troncos de árboles que habían caído antaño a la sima. Aquí, durante unas Jornadas espeleológicas organizadas por Lobetum, hace años se encontró un tesoro. A ver, os lo explico. En esas jornadas, un miembro de Lobetum encontró en este punto un botón de oro. Extrañados, se pusieron a buscar más objetos brillantes encontrando semienterrado un trozo de tela con hilos de oro y plata. En el cercano pueblo de Tragacete, en años de la Guerra Civil, un vecino del pueblo 'robó' el manto de la Virgen que hay en la iglesia de dicha localidad, con la intención de salvarlo de posibles represalias por parte del bando rojo, y lo tiró a la sima más profunda de la zona. Ese fue el único dato que dicho vecino aportó antes de morir, y aquello quedó en el olvido durante muchos años. Pues bien, el botón y el trozo de tela que encontró la Asociación Espeleológica Lobetum en esa ocasión, era parte del manto desaparecido en la Guerra Civil. En un acto oficial hicieron entrega de su hallazgo al pueblo de Tragacete, a quien pertenece el tesoro.

Aquí grabé el siguiente vídeo de Javi mientras bajaba la última tirada de cuerda:

Vídeo desde la base del pozo de 69 metros de entrada, desde donde se ve la claridad de la boca.

Ya aquí, fue donde nos quedamos fríos los tres primeros que habíamos bajado (Hermano Errante, Javi y yo). A parte de estar incómodos, manteniendo el equilibrio sobre una empinada rampa de barro con piedras y troncos empotrados, al estar inactivo en un ambiente con tana humedad, te hielas muy rápido. Mientras, Edu y Jorge hacían algunas fotos arriba, lo cual lleva su tiempo... eso sí, merece la pena.

Os dejo una de esas fotos espectaculares que Edu se curró en la sesión.

Fotaza de Edu a Jorge mientras pasaba los primeros fraccionamientos.

Al rato ya estamos todos en la base del pozo, pero al bajar Edu, quiere hacer una foto desde este punto, por lo que Hermano Errante se ve obligado a trepar unos 10 metros de cuerda para colocarse como modelo, y los demás porteamos los flashes y permanecemos fuera de plano.

La foto que sale de este punto es espectacular también...

Foto realizada por Edu desde la base del pozo de entrada. De modelo, colgado en la cuerda, Hermano Errante.

Una vez hecha la foto, comenzamos a descender por la rampa. La base del pozo de acceso se encuentra a 69 metros bajo la boca, pero esta rampa desciende hasta los - 90 metros aproximadamente. Hay que tener cuidado con esta rampa, ya que resbala mucho. Conforme vamos bajando, vamos viendo las primeras formaciones calcáreas de esta cavidad.

Formas gibosas en la pared derecha al final de la rampa.

También se ve algún tronco empotrado, a unos 15 metros sobre nuestras cabezas, dando fe de que se trata de una cavidad susceptible de inundarse.

Formaciones al final de la rampa.

Avanzamos un poco más, hasta situarnos encima de un pozo con agua cristalina que es el punto más bajo de la cavidad. A este pozo no descenderemos. Es más, vamos a hacer lo contrario. Vamos a escalar.

Jorge en la parte final de la escalada de 20 metros para acceder a los lagos colgados.


En este punto las paredes se estrechan y, donde parece que termina la cueva, tenemos que realizar una trepada de unos 20 metros entre formaciones y troncos empotrados y calcificados. Jorge, que ya había estado anteriormente en esta cavidad, se ofrece a subir el primero y colocar una cuerda de seguro arriba. Si bien la cuerda no es necesaria, da bastante seguridad a la hora de trepar este tramo, donde una caída tonta podría causar un grave accidente.

Tras Jorge vamos subiendo uno a uno. Esta trepada te lleva a un par de lagos colgados. El primero es corto y se supera en oposición sin dificultades, ya que aquí las paredes se estrechan bastante. El segundo lago, tiene colocados 3 spits (agujeros con un taco metálico roscado en su interior) para montar un pasamanos, ya que las paredes están algo más alejadas. Jorge se encarga de esta tarea.

Tras él, paso yo y después me sigue Javi. Una vez pasado el lago sin mojarnos, Javi y yo nos quedamos escondidos tras un recodo mientras Edu hace algunas fotos a alguien en el pasamanos.

Este sería el punto más alejado de la boca de la sima al que llegamos, y allí las paredes eran 'coliflores' como las que se muestran en las dos siguientes fotos:

Detalle de la forma de las rocas en la parte final de la sima.

Todo este rincón de la parte final de la sima tenía esta textura.

En este punto había una trepada bastante expuesta y delicada que da acceso a una pequeña galería superior, pero ya estábamos contentos con haber llegado hasta aquí, y no nos arriesgamos a subir.

Tras esto, tocaba volver a hacer el pasamanos (que te pone bien fuerte si no quieres tocar agua), destrepar los 20 metros con cuidado, subir por la empinada rampa y enfrentarse a los 69 metros del pozo de entrada, subiendo palmo a palmo.

Sube Edu primero, le sigo yo, detrás sube Javi y desmontando suben Jorge y Hermano Errante. En total estuvimos cerca de 5 horas en la cavidad, aunque no descendimos al pozo ciego que hay paralelo a pozo principal, ya que la instalación es muy antigua.


Foto que me hizo Edu en el tramo final de la subida.
Pulsar sobre la imagen para ampliar y ver la gran cantidad de mosquitos que hay a la entrada de la sima.

Javi saliendo de la cavidad.
Y nada, ya tenemos otra sima más apuntada en la lista y otro mundo subterráneo impresionante para mostrar con fotografías.

De esta sima si hay vídeos en Youtube, pero como el blog no me deja subir vídeos de más de 100 megas, he subido el vídeo entero ahí. Lo podéis ver en el siguiente link: https://youtu.be/2R2fTTDXUrU

Y nada... ya estamos pensando en la siguiente. ¿Cuál será? Estén atent@s y en unos cuantos días lo sabrán. ¡Hasta la próxima!

jueves, 11 de julio de 2019

Tercer, y último asalto, a la Similla del Val (Santa María del Val)

Volvemos. Es lo que tocaba. Y, por mi parte, no me importa volver las veces que haga falta. Es un sitio impresionante del que no me canso. Hablo, de la Similla del Val, en las cercanías de Santa María del Val. Una cueva impresionante (aunque sus dimensiones no lleguen a ser muy grandes) con todo tipo de pasos, secciones y posibilidades. Además, es parte de un sistema hidrogeológico importante de nuestra provincia.

Dicen, que a la tercera va la vencida y, en este caso, no mienten. Tuvimos que adentrarnos en este mundo subterráneo tres veces hasta llegar al punto final de la cueva donde un derrumbe del techo creó una sala de dimensiones considerables, y desde la cual ya no se puede avanzar mucho más. Aclarar también que, esta cueva fue topografiada por la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum, a la que pertenecemos Hermano Errante y yo, pero para ir a visitarla, no les pedimos dicha topografía. Así, al adentrarte en un lugar del que no tienes ninguna referencia, te da la sensación de que lo estás explorando por primera vez (aunque no sea cierto) y todo te parece más impresionante que si te lo cuentan de antemano. Además, esta cavidad, al no ser muy frecuentada, se conserva bastante mejor que otras donde hay marcas y 'pintadas' por todas partes, es decir, es más pura.

En esta entrada no incluiré apenas fotos mías, ya que las mostré en su momento en esta entrada sobre nuestra primera visita a la Similla. De nuestra segunda visita sí que he incluido alguna foto, pero de los compañeros con los que acudimos aquella vez. En esta ocasión, he montado un vídeo de 10 minutos con todos los vídeos grabados en cada una de nuestras visitas y lo he subido a Youtube. Más abajo tenéis el enlace.

¿Vamos a lo que vamos? Bien. Voy a relatar un poco de cada una de nuestras visitas a este lugar espectacular.

En la primera visita, estábamos Hermano Errante y yo. Fuimos poco después de la última gran nevada que hubo por aquellos lares, y la aproximación a la boca de la cueva la hicimos campo a través, desde la carretera que une Poyatos con Santa María del Val, esquivando pinos volcados por todas partes. No nos costó mucho encontrarla, ya que íbamos recomendados por Padre Errante y nos dijo el punto exacto del mapa donde teníamos que buscar. Aunque la entrada está algo escondida, no nos costó dar con ella. Así pues, nos adentramos sin saber lo que nos íbamos a encontrar, y lo que encontramos nos gustó mucho.

Aquella vez corría un reguero de agua desde la zona que hay debajo de la boca de entrada. Siguiendo este reguero, tras pasar una zona un poco estrecha para llegar a él, el curso de agua ha excavado un pequeño arroyo subterráneo, que corre en dirección Norte por la galería principal que, sin ser tan grande, se parece bastante a la de la Cueva del Tío Manolo, en Uña. Seguimos pues dicho cauce, y nos encontramos con un par de pasos estrechos entre la pared de la galería principal y algún derrumbe ocasional del techo. Este tramo no tiene ninguna dificultad. Las cosas se ponen peor más adelante. Aquí se va andando sobre arena lavada, esquivando el curso de agua, saltándolo, o pasando por él (cubría un palmo, más o menos). Así, llegamos a la primera zona donde no sabíamos muy bien como seguir. Por el cauce, se adivinaba un paso bajo que te obligaba a pasar con el cuerpo muy cerca del agua. Hermano Errante se metió por ahí. Yo seguí un poco más adelante y vi una gatera colgada a poco menos de dos metros de altura, junto a la pared de la galería principal, y subí por ahí. Hermano Errante me esperaba ya en el otro lado tras pasar a ras del agua. Habíamos pasado el primer caos de bloques, que no es otra cosa que un derrumbe de la galería principal que dificulta la progresión. Una vez superado este caos, volvemos al curso de agua que veníamos siguiendo. Se vuelve a ensanchar la sección de la cueva.

Avanzamos más, hasta adentrarnos en otro caos de bloques. Éste, más complicado que el anterior, y colgado un poco por encima del nivel de la galería principal. Aquí, no vimos nada claro el paso, y nos adentramos en todos los resquicios que vimos, pero sin dar finalmente con el que nos hacía continuar. Nos habían dicho que la cueva tenía un desarrollo topografiado de unos 800 metros, y no nos daba la impresión de haber recorrido tanto trecho. Tras embarrarnos arrastrando por todo tipo de gateras y entre bloques empotrados, nos dimos por vencidos y emprendimos el camino de vuelta. Ya en la galería principal, Hermano Errante se fijó en un hueco del techo por donde podíamos trepar, y subimos a una galería fósil que corre por encima de la principal. Por ella llegamos de nuevo hasta la primera parte de la cueva, y salimos al exterior. Primera visita, concluida, y con ganas de más.

La segunda vez, volvimos con Aitor, Edu y Fidel, del grupo de Fotoespeleo QNK. En esta ocasión nos dedicamos a las fotos (esta vez contábamos con dos cámaras, y dos fotógrafos: Edu y Aitor), y no nos volvimos a adentrar en el caos de bloques para buscar la continuación. Os dejo alguna foto de esta sesión, así como alguna otra que hicimos con el móvil mientras avanzábamos y preparábamos el material:


Selfie de los miembros de Fotoespeleo QNK que acudimos a la cita.
De izquierda a derecha: Hermano Errante, Edu, Fidel, yo y Aitor.

Buscando lugares donde colocar flashes y demás. Foto realizada por Fidel (creo).

Hermano Errante junto al rincón plagado de estalactitas de la zona fósil de esta cavidad. Foto de Edu.

Fidel y Aitor preparados para hacer una foto a Edu. Foto por Edu.

Fotografía de Aitor a Edu mientra éste los fotografiaba a él y Fidel. Ésta foto y la anterior se hicieron casi al mismo tiempo.

Foto que me tiró Edu mientras reptaba por la galería fósil colgada sobre la galería principal.

Yo mismo saliendo de la gatera en ascenso que conduce a la galería fósil y su espectacular rincón plagado de espeleotemas.

En esta nueva visita, yo sí que me adentré en una gatera que salía de la zona fósil hacia un lateral de la dirección de la galería principal. Estaba investigada (había restos de que alguien se había arrastrado por allí) pero su corta sección me hizo desistir. Para otra visita, si volvemos, tengo pendiente echarle un ojo más detenidamente. Tras hacer las fotos, volvimos a la superficie.

Tras esto, dejamos un tiempo la Similla. Pero, unos meses después, en una reunión con el grupo Lobetum, preguntamos a su Presidente (Enrique Valero) por la continuación y nos dibujó un croquis en una servilleta donde explicaba cómo encontrar el paso que nosotros no habíamos podido hallar por ninguna parte.

Ya, con el 'mapa del tesoro', el día 20 de Junio de este mismo año, tras hacer el Barranco del Arroyo del Valle junto con Charly, volvimos a la Similla para ajustar las cuentas pendientes.

Pasamos rápidamente por la galería principal y los pasos que ya conocíamos. Una vez en el segundo caos de bloques, bajamos hasta el cauce del curso de agua (que en esta ocasión tenía agua embalsada, pero no corría) y Hermano Errante se adentró en un laminador, que desembocaba en una gatera estrecha, tras la cual había que empotrarse entre las paredes para ascender un tramo vertical de unos 2 metros y pico. Éste era el paso que buscábamos. Gracias a las indicaciones de Enrique Valero, habíamos dado por fin con la continuación de la cueva. Si bien es verdad que, este paso está muy próximo a la zona por donde discurre el agua, y si la primera vez no lo vimos fue porque el nivel del agua era mayor y el paso se encontraba sifonado (lleno de agua, vamos).

Pasamos por esta zona, donde tienes que convertirte en un auténtico 'tetris humano' para lograr encajarte, desencajarte y salir por arriba; y continuamos al otro lado del caos, por el cauce nuevamente. Aquí había una 'bandera' realmente larga y blanca (se muestra en el vídeo) descolgándose de la pared y algunas estalactitas finísimas en plena formación. Tras esto, un tercer caos de bloques obstruía el paso, pero tras una corta trepada y una gatera entre los bloques desembocamos en la sala final de esta cueva. Una sala casi circular, de unos 15 o 20 metros diámetro, donde había un par de gateras que investigamos, pero que se estrechaban mucho ya como para permitir el paso. Habíamos llegado a la zona final de esta cavidad.

La dirección principal de toda la cueva va hacia el Norte, y es de esperar que esté conectada con la Sima del Labio de la Tía Coja, y más adelante con el Sumidero del Embalsador (actualmente en exploración, y ya con un desarrollo superior a 6 kilómetros, lo que la convierten en la cavidad de mayor desarrollo de la provincia). De no ser por los derrumbes que cortan el paso, si se pudieran conectar la Similla, el Labio y el Embalsador, estaríamos hablando de un sistema de cavidades que alcanzaría varios kilómetros más de lo que actualmente se conocen, ya que estas tres cavidades vierten el agua que cae en toda la Muela del Rebollar hacia el Norte, en el Río Cuervo. Ojalá algún día se pueda encontrar o forzar la conexión entre estas cavidades. Sería un sistema kárstico increíble.

Y, hasta aquí la crónica... os dejo el enlace al vídeo que he subido a Youtube para que veáis cómo es realmente lo que he relatado aquí: https://youtu.be/4b-OinAiGbc

Y con esto, me despido hasta la siguiente entrada. ¡Hasta la próxima!

martes, 26 de marzo de 2019

Una de simas - Parte II: Sima SC 35 (en la Muela de la Madera, Las Majadas) con el equipo de Fotoespeleo QNK

De la sima SC 35 se podría decir que es una pequeña joya escondida, al menos a mi parecer. Me gustó más de lo que me esperaba, ya que había bastantes formaciones y pasos de todo tipo. Pero, vamos por el principio.

Esta sima fue encontrada por un grupo espeleológico madrileño, y re-topografiada posteriormente por los miembros del Grupo Espeleológico Conquense Lobetum durante la campaña de exploración sistemática de la Muela de la Madera (100 kilómetros cuadrados de “altiplano” entre Las Majadas, Uña, Huelamo y Tragacete), en busca de cuevas y simas que condujeran hacia la Cueva del Tío Manolo (que también habían encontrado y explorado tiempo antes). Toda la Muela de la Madera hace de zona de captación, plagada de sumideros donde las aguas de lluvia se filtran para buscar salida al Río Júcar bastante más abajo, en surgencias como la de la Fontarrona (junto al cauce del propio río), la de Fuencaliente (junto al embalse de la Toba) o la propia Cueva del Tío Manolo.

Cuando Lobetum (grupo espeleológico conquense con muchísimos años de andanzas subterráneas con el cual estamos federados Hermano Errante y yo actualmente) se puso a buscar en esta zona y se encontró con más de 200 simas (hay tantas que, Hermano Errante y yo tenemos las nuestras propias. Sí, Padre Errante le puso nuestros nombres a dos simas de las que encontraron. Las mía es la nº 184. La he buscado un par de veces, pero no he dado con ella… aún). Hicieron topografías y registraron en mapas, a la antigua usanza (con brújula) la ubicación de las bocas de entrada de cada una. Es difícil encontrar muchas de ellas, pero como Padre Errante fue miembro en activo del grupo durante mucho tiempo, y fue ésta una de las últimas cavidades a las que se metió, nos dijo el lugar por donde buscarla y nos fuimos de sesión de fotos a ella.

Sí, de fotos. Esto merece una explicación breve.

Unos cuantos aficionados a la espeleología de la provincia de Cuenca (contamos con miembros de La Mancha, de la capital y de la Serranía), nos hemos juntado con el fin de, a la vez que disfrutamos de nuestra afición, darla a conocer mediante fotografías con equipo semi-profesional a la gente que no se anima, o no se atreve, a pasar las penurias que a veces hay que pasar para llegar a estos sitios. Hasta ahora hemos dado a conocer los trabajos que hemos ido realizando (pues llevamos ya unas cuantas salidas) mediante redes sociales propias… pero, por fin, hemos creado una página web para ir recopilando todas las fotos que, con nuestra experiencia adquirida mediante el método de ensayo y error, hemos ido haciendo con mayor o menor tino. Juzguen ustedes visitando este link: https://fotoespeleo.es/ 

La verdad es que ganas no nos faltan, así que vamos a seguir dando guerra con este proyecto durante tiempo. Seguro.

Al lío.

Estamos al Noreste de la Muela de la Madera y esta vez nos hemos juntado seis personas para la sesión de espeleofoto. Estamos: Edu (el fotógrafo y ‘fundador’ del grupo Fotoespeleo QNK), Fidel (madrileño-manchego, y el mayor del grupo), Alberto (nuevo fichaje de Fotoespeleo QNK, madrileño dueño de la empresa Júcar Aventura), Manuel (gaditano y compañero de curro de Alberto), Hermano Errante y el que escribe. (aunque, no estamos colocados por este orden en la siguiente foto)


Foto de grupo de los miembros de Fotoespeleo QNK que nos juntamos para esta misión.

Ya con todo el equipo puesto y las sacas llenas con el material necesario, Hermano Errante se pone a montar la cabecera de entrada al irregular pozo de 19 metros que da acceso a esta joya escondida.


Hermano Errante asegurado a la cuerda para montar la cabecera del pozo de entrada.

Preparando la instalación para bajar este pozo de 19 metros.


No hay fraccionamientos en la bajada y tenemos que esperar a que baje hasta el fondo y dé el ‘libre’ al siguiente. Vamos, que se va un rato hasta que bajemos todos…

Yo decido dejar bajar a todos delante y hacerlo el último. Al poco de bajar, lo que se ve si miras arriba es esto:


Primeros metros del descenso. Foto cedida por el compañero Fidel.


Estamos entrando de nuevo en las entrañas de la tierra. De nuestra tierra.

Este pozo es producto de un ensanchamiento de diaclasas, y por tanto no es redondeado como sería por acción del agua, sino que tiene una forma discontinua, como con bordes según vas bajando por una grieta estrecha, pero larga.

Cuando bajo, no encuentro a nadie. Estoy en un cono de derrubios (una montaña de lo que cae de arriba, vamos) formado de barro. Hay un paso un poco bajo, pero corto. Lo franqueo y, sigo sin ver a nadie. Vaya… me han abandonado. Ahora la sala es un poco más grande, con algunos bloques del techo desprendidos por el suelo. Los sorteo y me encuentro un resalte en bajada donde ya oigo las voces de mis compañeros, que están montando un pasamanos auxiliar (ya hay uno montado en fijo, pero parece bastante precario) y haciendo las primeras fotos y vídeos. Bajo de un salto (que luego me enteré que había sobresaltado a Hermano Errante, al creerse que me había caído) y me acerco a una estrechez baja que me separa de ellos.

Entro por la estrechez, dejo mi saca, veo que no cabemos bien y me vuelvo a salir para grabar este vídeo:



Vídeo de las primeras zonas de esta sima SC 35.


El pasamanos que están montando, lo hacen ya que, tienes que pasar haciendo oposición en X (esto es, con una pierna y un brazo a un lado de la galería, y los otros al otro) por encima de un pozo de 13 metros donde cae el agua de esta sima, que es activa. El pozo, no es muy hondo, pero no lleva a ninguna parte y por eso montamos un el pasamanos auxiliar, en lugar de bajarlo…

De este punto os puedo mostrar la fotaza que se marcó Edu, el fotógrafo del grupo, con Alberto como modelo (para dar escala… porque posar, se nos da fatal a todos).


Alberto junto al P13 ciego, que evitamos mediante un pasamanos.

También pongo alguna de Fidel, donde se ve pasar a Edu por este mismo punto, cargado de sacas y material:



Edu progresando anclado al pasamanos.

¡Equilibrismo subterráneo!

Tras pasar el P13 (el pozo de 13 metros, en jerga espeleológica) estamos en la parte más amplia de la galería. Aquí ya hay formaciones curiosas, de las cuales dejo una muestra:


Vaya, ésta me salió movida...

Techo concrecionado.

Gota a gota. Así se forma todo esto. Con paciencia.

Columna que dificultaba el paso a la siguiente sección de la galería principal.

Edu reptando junto a la columna.

Macro de una pequeña estalactita

Aquí estuvimos un buen rato haciendo fotos, y como Hermano Errante se había ido hacia el fondo, me fui a buscarlo mientras grababa este par de vídeos del desarrollo de esta sima:


Avanzo hasta Hermano Errante grabando la galería principal.


Vídeo de la sala donde Hermano Errante se quedó a esperar al resto del grupo.

Tras esta escapada, volví con los compañeros que estaban en faena fotográfica, y grabé unas tomas de esa parte de la galería:


Vídeo de las concrecciones de la galería principal.


Edu luchando con un paso estrecho.

Tras lo cual avanzamos, ahora en grupo, hacia donde estaba Hermano Errante, y donde hicimos otra parada para hacer una foto que, yo no tengo aquí… pero, lo que sí tengo, es la foto que hice yo con mi móvil aprovechando la luz de los flashes de Edu:

Foto hecha con el móvil, aprovechando la luz de los flashes de Edu.

Por supuesto, la que hizo Edu quedó mejor, pero para verla tenéis que visitar nuestra página https://fotoespeleo.es/

Hacemos otra foto, esta vez acrobática, aunque no lo parezca…


La acrobacia de la foto reside en que, sobre el casco de Alberto estaba apoyado el flash, en equilibrio, para poder iluminar bien la estalactita que hay más próxima a él. Por otro lado, el flash que se ve por la ventana del fondo lo estaba sujetando yo.

Y seguimos un poco más. Ahora estamos en una galería estrecha, pero para mí la más bonita de toda la sima. El techo está plagado de espeleotemas, que ya había visto en fotos de Padre Errante en esta misma sima hechas hace 20 años, por lo menos. Ahora, por algún ‘ajuste’ de las masas de roca, hay una grieta horizontal perfectamente definida en una parte de la sección, que parte todos los espeleotemas, pero sin llegar a separarlos. En esta foto que me hizo Edu, se ve perfectamente en la columna que hay más cerca de la cámara:


Yo, 'posando' en la Galería Javier Molinero de esta sima SC 35. Observad la grieta que hay en la columna.
(Pulsar sobre la imagen para ampliar)


Aquí ya, dimos por finalizado el trabajo, y recogimos para emprender el camino de vuelta.

Hasta este punto llegamos en nuestra expedición.

Recogiendo el material de foto y guardándolo en botes estancos.

Decir que el desarrollo horizontal de esta sima es de unos 247 metros, topografiado por Lobetum. Aunque no llegamos a hacerla toda (nos quedamos a la altura de la Galería Javier Molinero) nos fuimos contentos con lo visto y con el resultado de las fotos.

A la salida vi un esqueleto de ardilla en una zona de la sima donde no era factible que estuviese… demasiado adentro, sin luz, no es fácil que entre un animal. Pensé que, la grieta con agua que se ve en uno de los vídeos que he puesto más arriba, da a la superficie por algún pequeño agujero… pero, a saber.

Esqueleto encontrado, más o menos, por la mitad del desarrollo de la cavidad. Parece de una ardilla. Raro, ¿no?

Para terminar, con algún vídeo de los que he puesto también aquí, y con otros que grabé, hice una mezcla para subir a Youtube, ya que al buscar información de esta sima, no se encuentra casi nada. Y lo poco que se encuentra, son vídeos con fotos… así que me decidí a subir uno para que los futuros visitantes a esta cavidad tengan una referencia de lo que se van a encontrar.


Por último, animaros una vez más a echar un vistazo de vez en cuando a la página de Fotoespeleo QNK donde iremos subiendo poco a poco crónicas e imágenes de este espectacular subsuelo sobre el que tantas veces pasamos sin ni siquiera darnos cuenta.

Dejo una imagen de la topografía que realizó el grupo espeleológico Lobetum, al que pertenezco, fechada el año de mi nacimiento.


Plano topográfico de la Sima SC 35 realizado por Lobetum, allá por el año 1.987.
Y con esto, me despido, en nombre también del Equipo de Fotoespeleo QNK, ¡hasta la próxima lectores errantes!


Amontonando el material tras la salida de la cavidad... Foto cedida por Fidel.

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