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lunes, 9 de mayo de 2022

Sima de la Hiedra (¿o MJ-13?): Muela de la Madera (Las Majadas)

¡Bienvenid@s de nuevo a este blog para aventurer@s!

 

Esta vez, no os voy a mentir, no sabemos muy bien dónde nos metimos...

 

¡A ver, no nos asustemos, ¿eh?! Pero, aquí hay algo de controversia.

 

Vamos primero a los hechos, os muestro la sima, y luego os explico esto que 'no sabemos dónde nos metimos'... ¿os parece?

 

Foto desde el fondo de la primera sala de esta sima, con un rayo de sol entrando por la boca.

 

Esto se desarrolla en la Muela de la Madera, junto al municipio de Las Majadas. Para llegar a esta sima, se puede ir:

 

               - Desde el camino que asciende tras coger los tres desvíos que nos salen a la derecha, partiendo de la carretera que lleva al camping de Las Majadas, poco antes de llegar a éste.

 

               - O desde la pista que parte desde 'Los Callejones' y bordea la muela hasta toparnos con el camino que he descrito anteriormente (a la izquierda).

 

Os dejo un mapa para que lo veáis mejor:

 

Marcada con un círculo rojo la entrada aproximada a esta sima.
(Pulsar sobre la imagen para ampliar)

Pues bien, 'Hermano Errante' y yo, nos habíamos desplazado para hacer la Sima de la Hiedra. Lupo (creador del Club Diaclasa Villalba) le había mostrado anteriormente la boca de acceso, y mi hermano había guardado el waypoint para 'echarle un ojo otro día'.

 

Lupo (Alberto, en realidad) le dio la descripción del interior, tras haberla descendido (y creo que, también, reequipado con spits nuevos). El caso es que, viendo la bibliografía existente al respecto, parece que hay algo de confusión. Pero, volveremos con eso al final.

 

Así que, nos plantamos allí con todo el material, un cálido día primaveral (el pasado 5 de Mayo). Al lío.

 

Localizamos la boca de la sima tras andar unos 400 metros desde donde habíamos dejado el coche (en todoterreno se puede llegar hasta la boca, pero íbamos con un turismo). Buscamos el 'crotal' (un pedazo de plástico con un número que indica qué cavidad es, según el inventario que realizó la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum en su libro 'Cavidades de Cuenca - I Muela de la Madera') pero no lo vimos por ninguna parte. De todas formas, contábamos con la descripción de Lupo, y nos metimos sabiendo más o menos lo que había.

 

Total, que Hermano Errante se puso a montar el tinglado (como siempre...).

 

Montando la cabecera para bajar el primer pozo.


Aseguró a un pino, bajó hasta el escalón de roca, puso las chapas de la cabecera, ancló la cuerda, bajó hasta el primer fraccionamiento, ancló la cuerda en él, y bajó esta primera vertical.

 

Le seguí.

 

Hago una parada en el descenso para grabar este vídeo.


Tras una corta vertical, llegamos a una sala con el techo bastante alto (de hecho, no debe de estar muy lejos de la superficie, es decir, que si te pones a picar junto a la entrada... igual abres otra boca que conecta con esta sala...).

 

La cuerda nos dejó en una plataforma inclinada de barro, llena de calaveras y, lamentablemente: basura.

 

Es increíble hasta donde llega la basura humana. Y una verdadera lástima.

 

Estábamos en un llamado 'cono de derrubios', formado por piedras que han ido cayendo durante el tiempo, con varias calaveras de animales a la vista, maderas encajadas y una pendiente que desciende hacia una sala con suelo de bloques. A la izquierda queda el otro pozo que debíamos descender para bajar a la zona más profunda de esta cavidad.

 

¡Que lástima que haya por ahí gente tan guarra, joder!


Mientras mi hermano iba montando la aproximación y la cabecera del siguiente pozo, yo me puse a deambular por esa primera sala:

Ahí arriba tenía que montar la chapa en el spit encajado en la roca, para poder bajar limpiamente hasta la siguiente sala.

¡'Hermano Errante' es un crack! (No sé que haría yo sin él...)

 

Una vuelta por esta primera sala de la cavidad.


Había un montón de calaveras (¡pero, muchas ¿eh?!), y algunas coladas, estalactitas y formaciones por las altas paredes. La sala tiene unos 14 o 15 metros de largo y unos 5 o 6 de ancho (así, a ojo).

 

Casi al fondo, a la derecha, se veía un agujero que parecía llevar a una sección inferior de esta cavidad. No se veía ningún spit (para anclar la cuerda y descender sin riesgo) así que, no nos metimos en esa zona sin saber a dónde llevaba.

 

La luz del sol penetraba como un poderoso rayo en esta sala. Grabé algún vídeo, e hice fotos de ello.

 

 

Foto hecha desde el final de esta primera sala hacia la boca de entrada.

Otra foto con la luz solar entrando en esta cavidad.

 

Mi hermano también me hizo algunas fotos mientras yo bajaba, aprovechando ese rayo de luz solar directa que se adentraba en las tinieblas.


Yo descendiendo este primer pozo.

Rayo de sol mientras yo bajaba.

Otra imagen desde debajo de esta primera vertical.

Otra imagen de esta cavidad. Aquí, abajo a la izquierda se puede ver una bolsa de basura envolviendo uno de los maderos que había. La gente es asquerosa, la verdad.
 


Una vez montada la cuerda para el descenso de esta segunda vertical, se fue para abajo.

 

Una vez me dio el 'libre' para que supiese que la cuerda estaba lista para mi descenso, me fui para abajo.

 

Este segundo descenso nos dejó sobre otro cono de derrubios y otra sala, bastante parecida a la anterior, pero con más coladas y espeleotemas en sus paredes.

 

Por desgracia, aquí, también había basura...    :(

 

Vídeo desde el fondo del segundo pozo, que acaba sobre un 'cono de derrubios'.


Tras descender el cono donde nos dejaba la cuerda, había una zona bastante llana, con algunas formaciones curiosas, y suelos calcificados, además de otros muchos huesos y cráneos de animales.

 

Cráneos, huesos, más cráneos, y... ¡algunas formaciones muy curiosas!


Algunas formaciones, eran espectaculares:

 

Curiosas formaciones parecidas a corales.

 

Formaciones semejantes a 'corales' en una repisa al final de la cavidad.

¡Una estalagmita con protuberancias!

Había visto formaciones parecidas, pero ninguna como ésta.

Estalactita formándose pacientemente.


Incluso había algunos huesos que, a juzgar por la capa de cal que se ha adueñado de ellos pegándolos a la roca, deben llevar en el punto final de esta cavidad muchos, muchos años.

 

Estos huesos ya forman parte de la cavidad, y se irán enterrando poco a poco en calcita.


Mi hermano me hizo una foto en esta zona final de esta sima:

 

Foto hecha por mi hermano desde el cono de derrubios hacia el final de la sala, donde me encontraba yo.

Y, poco más...

 

Comencé a subir hasta la primera sala, donde esperé a 'Hermano Errante'.

'Hermano Errante' ensacando la cuerda tras subir el primer pozo.


Y cuando llegó hasta mí, me puse a subir el pozo de salida, de unos 10-12 metros aproximadamente.

 

Lo esperé en la boca mientras subía desmontando las chapas, recuperando los mosquetones y ensacando la cuerda.

Mi hermano subiendo los últimos metros.

Y ensacando la cuerda...


Grabo unas tomas mientras termina de subir.
 


Nos hicimos el correspondiente selfie-cuevero:

 

Selfie post-misión.

¡Y, de vuelta al coche!

 

Ahora bien... ¿dónde estuvimos realmente?

 

Cuando Lupo le dijo a mi hermano dónde estaba la entrada a la cavidad, le comentó que no sabía muy bien si se trataba de la Sima de la Hiedra o de la Sima MJ-13, ya que no pudo encontrar tampoco el 'crotal' identificativo que colocó la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum.

 

Mi hermano guardó el waypoint con el nombre de 'Sima de la Hiedra MJ13'

 

Waypoint con la ubicación de la sima
(Pulsar sobre la imagen para ampliar)

 

Desde luego, consultando el libro 'Cavidades de Cuenca - I Muela de la Madera', las descripciones no lo dejan muy claro...

 

Descripción que aparece en el libro 'Cavidades de Cuenca - I Muela de la Madera' sobre la Sima MJ-13 (no concordaba con lo que vimos...)

Descripción, en la publicación mencionada anteriormente, de la Sima de la Hiedra. (Esta descripción concuerda más con lo que vimos)


Y, en cuanto a las topografías... la Sima que descendimos se parece muchísimo más a la topografía de la Sima MJ-13 que a la de la Sima de la Hiedra. Aunque, tampoco son muy exactas...

 

Topografía de la Sima MJ-13 sacada de la publicación 'Cavidades de Cuenca - I Muela de la Madera'. (Se parece mucho a lo que nos encontramos allí)

Topografía de la Sima de la Hiedra. (No concuerda con lo que había...)


¿Estuvimos en la Sima MJ-13? ¿O en la Sima de la Hiedra? ¿Ambas son la misma, y puede ser que hubiese algún error al editar el libro de donde hemos sacado la información (nos cuadra la topografía de una y la descripción de la otra...)?

 

Cuatro días después de aquella visita a esta cavidad, mi hermano habló con Enrique Valero (Presidente de la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum) y le preguntó por el nombre de la Sima. Éste le confirmó que la Sima MJ-13 y la Sima de la Hiedra son en realidad la misma y que, efectivamente, había un error en la publicación mencionada.

¡Misterio resuelto!

 

Os dejo por aquí un enlace al vídeo que he subido a YouTube con las imágenes de esta sima:

https://youtu.be/Gp1Nb3LE-eU

 

Y, ¡me despido hasta la próxima aventura!

 

¡Ciao errantes!

martes, 21 de septiembre de 2021

Sima de José Cebrián y Cueva de los Tocinos, cerca de los Callejones de Las Majadas:

¡Hola gente errante!

¿Os venís a comprobar la reciente equipación de la Sima José Cebrián, en Las Majadas? Os muestro una imagen desde el fondo del pozo, a ver si os convence el asunto...

Imagen desde el fondo del pozo de entrada de 37 metros de profundidad.

Os pongo en antecedentes: hace unas semanas, los compañeros del Club Diaclasa Villalba (donde estoy federado actualmente), llevaron a cabo la equipación de la Sima José Cebrián con anclajes químicos (en lugar de los viejos spit con se hallaba equipada por sus exploradores de la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum) con dos vías de bajada para poder permitir el descenso de dos personas al mismo tiempo, cada una por su cuerda.

Mi hermano y yo le teníamos echado el ojo a esta sima desde hace un tiempo, y aprovechamos tras los trabajos de Diaclasa Villalba para ir a ver cómo había quedado la instalación de anclajes que realizaron los compañeros. Ellos no pudieron probarla tras su equipación, ya que el compuesto químico con el que se fijan los anclajes a la roca tarda unos días en fraguar y endurecerse por completo. Por ello, nos ofrecimos como 'conejillos de indias' para ir a ver si el descenso por los lugares elegidos ha quedado bien, bajando limpiamente y evitando roces de las cuerdas en la roca. El resultado de la equipación ha sido brillante. Las dos vías de bajada están colocadas en lugares muy bien escogidos y con sus anclajes en perfecto estado. En los fraccionamientos tenemos apoyos, y es fácil y cómodo bajar.

Así, el pasado viernes día 17 de Septiembre, nos presentamos en Las Majadas: Hermano Errante, Moisés, Cristian y el menda que escribe estas líneas.

La Sima de José Cebrián se encuentra cercana a los conocidos 'Callejones de Las Majadas', y también tiene cerca de ella la Sima de las Cuatro y Media y la Cueva de los Tocinos, a la que también le echamos un vistazo este mismo día.

Localización de las cavidades de esta zona.
(Pulsar sobre la imagen para ver ampliada)

¿Por qué esta sima tiene nombre propio? Pues esto, tiene su historia... la cual me contó Padre Errante.

Ahí va: Cuando Padre Errante comenzó a hacer espeleo, no tenía (ni él, ni la mayoría de sus compañeros) edad para conducir, ni coche propio. Pues bien, durante la exploración sistemática de la Muela de la Madera en busca de cavidades que realizó la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum, en una de esas salidas les llevaba un taxista. Dicho taxista dejó en la zona de exploración a varios miembros de Lobetum y se fue a dar un paseo por su cuenta. Cuando los miembros de Lobetum regresaron al vehículo, el taxista les dijo que había encontrado una sima como las que ellos buscaban. Mostró la boca de entrada a los jóvenes espeleólogos que, tras explorarla y levantar su topografía decidieron, en homenaje a ese taxista que la había descubierto, ponerle su nombre: José Cebrián.

Topografía de la Sima de José Cebrián, sacada del libro 'Cavidades de Cuenca - I Muela de la Madera' editado por la A.E.C. Lobetum y publicado por la Diputación Provincial de Cuenca.


Esta sima desciende hasta los 39 metros de profundidad, y está situada al fondo de un callejón de roca caliza con mucha vegetación en su interior.

Una vez localizado el callejón donde está la cavidad, hay que pasar entre un denso tapiz de bujes para acceder a la cabecera de entrada. Hasta que no estamos casi en la boca, no vemos la cavidad. Cerca de la boca de entrada, se ve más o menos lo siguiente:

Aproximación a la Sima de José Cebrián

La aproximación cuenta con dos anclajes de seguridad para acercarnos a la vertical sin peligro.

Al llegar, vemos un agujero a la izquierda y un puente de roca a nuestra derecha, bajo el cual hay que pasar la cuerda de seguro para anclarla a una de las dos cabeceras trianguladas que existen para la bajada en esa pared a la derecha de la entrada.

Hermano Errante monta una vía de bajada y Moisés la otra. Cristian y yo bajaremos posteriormente, cada uno por una vía. Eso sí, dejamos distancia mientras van montando las cuerdas.

Acceso a la Sima de José Cebrián

Hermano Errante y Moisés bajan montando la cuerda.

Instalación de las cabeceras de las dos vías de acceso equipadas por el Club Diaclasa Villalba

En la línea que monta Moisés (y por la que también bajo yo) existen 4 fraccionamientos entre la cabecera y el fondo de la sima. Por la línea que monta Hermano Errante hay 3 fraccionamientos y se progresa un poco más rápido.

Dejamos que Hermano Errante y Moisés bajen hasta el fondo y se puedan apartar. Íbamos advertidos por los compañeros de Diaclasa Villalba de que, en el primer fraccionamiento hay una repisa con la roca algo descompuesta. Nos dijeron que, al realizar la equipación se rompió un gran trozo de la repisa y cayó al fondo de la sima (por suerte no había nadie por debajo), así que procuramos llevar mucho cuidado en este punto hasta que los que van por debajo se puedan alejar de la vertical para estar fuera del alcance de las piedras si alguna se desprendiese de la repisa donde estamos bajando Cristian y yo. Grabo un vídeo desde dicha repisa.

Repisa a unos 8 metros por debajo de la cabecera.


Seguimos bajando y superando fraccionamientos hasta llegar al fondo, a 37 metros de la boca de la cavidad. Mirando hacia arriba, se ve lo siguiente:

Vista desde el fondo del pozo.

Otra vista, con gotas de agua cayendo desde arriba como centellas...


También grabo algún vídeo desde aquí:

Vista desde el fondo del pozo. Cada vía baja por una pared diferente.

A la izquierda de la vía por la que he bajado hay una galería descendente que se corta a los 2 o 3 metros.

A la derecha, la cavidad continúa, pero el paso es demasiado estrecho para que una persona pueda acceder a nuevas salas. Aquí muere la cavidad, de momento.

Junto a este agujero por el que se cuela el agua de lluvia, y continúa su viaje, la concentración de oxígeno desciende ligeramente. Por suerte, no es un valor alarmante.

Continuación de la cavidad, ya impenetrable. 
El Club Diaclasa Villalba quiere realizar una desobstrucción para ver si se puede continuar y accede a nuevas galerías y salas.

Fotografía desde este punto.


Nos hacemos la foto de grupo en el fondo de la sima:

De izquierda a derecha: Moisés, Hermano Errante, yo mismo y Cristian.


Moisés sube hasta el último fraccionamiento de la línea que ha montado para dejar algo más de comba a la cuerda y que no se nos complique la salida. Aprovechamos para hacer alguna fotografía panorámica en vertical:

Panorámica vertical desde el fondo. Moisés retocando la comba del primer anclaje.

'La foto de la foto'.
Hermano Errante hizo esta panorámica vertical mientras yo, tumbado en el suelo, hacía la panorámica vertical anterior.


Moisés vuelve a bajar y nos disponemos a subir Cristian y yo, cada uno por la cuerda por la que ha bajado.

Mientras, Moisés nos hace las fotos que aparecen a continuación:

Cristian y yo nos anclamos a la cuerda para comenzar el ascenso. (Foto por Moisés Aguirre)

Vamos subiendo. Palmo a palmo. (Foto por Moisés Aguirre)

Ya hemos pasado el primer fraccionamiento en ascenso. (Foto por Moisés Aguirre)

Y seguimos para arriba... (Foto por Moisés Aguirre)


Subimos hasta haber pasado la repisa y, una vez superada, comienzan a subir Hermano Errante y Moisés mientras recogen las cuerdas.

¡Ya estamos fuera otra vez!


Una vez estamos todos arriba, volvemos al coche. Aún nos queda tiempo para ver algo más. Nos debatimos entre bajar a la cercana Sima de las Cuatro y Media o buscar la, también cercana, Cueva de los Tocinos. Nos decantamos por ésta última.

Topografía de la Cueva de los Tocinos, sacada del libro 'Cavidades de Cuenca - I Muela de la Madera' editado por la A.E.C. Lobetum y publicado por la Diputación Provincial de Cuenca.
Lo que sale en el lateral izquierdo es el callejón anexo a la cueva, cuyo trazado está a la izquierda.

Así pues, volvemos al coche, dejamos los aparatos de progresión vertical y las cuerdas (aquí no las vamos a necesitar) y avanzamos unos 200 metros por el camino hasta abandonarlo y meternos en el monte para encontrar, tapada por los bujes, la entrada a esta cueva de muy fácil acceso.

Entrada, escondida entre bujes, a la Cueva de los Tocinos.

Al entrar, encontramos con una galería de medianas dimensiones que tiene grietas en el techo por donde se cuela la luz exterior.

¡Vaya! ¡Si tiene iluminación natural y todo!

Tras entrar giro a la izquierda para tomar un par de fotos desde esta punta de la cavidad:

Cueva de los Tocinos desde uno de sus extremos.

Pequeña panorámica de la Cueva de los Tocinos.

También grabo este vídeo:


Y avanzamos a ver qué se esconde en el otro extremo de esta cavidad.

Recorriendo la Cueva de los Tocinos hacia su gatera final.

En este extremo hay una gatera que se va cerrando progresivamente.

Gatera final de esta cavidad.

También vemos como han salido un par de hongos entre las piedras de esta zona:

¡Hongos 'cueveros'! jajaja


Hacemos alguna foto más:

Una foto más antes de salir...


Y salimos por otra entrada diferente a la que hemos usado para pasar. Esta entrada nos deja en un callejón. Nada más salir, en el suelo me encuentro un €uro del año 1999 (¿llevará ahí tantos años?)

¡Anda, qué suerte! ¡Me he encontrado un €uro!


Tras esto, volvemos al coche y a Cuenca, a echarnos el par de cervezas que nos hemos ganado tras esta espeleo-salida.

He montado un vídeo con las tomas grabadas en estas dos cavidades de la Muela de la Madera. Lo podéis ver en el siguiente enlace: https://youtu.be/meOf-FiMkUo

Y, con esto me despido hasta la próxima.

¡Hasta pronto gente errante!

sábado, 17 de abril de 2021

La 'estresante' Cueva del Alto de la Peña, en Las Majadas

¡Hola de nuevo lectores errantes!

Tras una breve parada, volvemos a errar. Esta vez (cómo no... jeje) por los subterráneos de la Muela de la Madera. Concretamente vamos a meternos (yo, por tercera vez) en la Cueva del Alto de la Peña, la más cercana a la población de Las Majadas.

La cavidad es más bien complicada, aunque no es muy peligrosa. Al principio, "se deja hacer", pero su sección y angostura van en aumento conforme se avanza, haciendo de la progresión un esfuerzo que hay que saber dosificar. Para gente de cierta envergadura, no es bonita... desde luego. Tiene algunos pasos delicados.

Como he dicho, es mi tercera vez en ella.

Los antecedentes son:

- Me metí por primera vez con Hermano Errante, el día que más niebla densa he visto en toda mi vida. El caso es que, tras unos 80 metros de cavidad, tiramos por un conducto del nivel superior que se estrechaba y retorcía por un paso por el que era imposible que nosotros entrásemos. Nos dimos la vuelta en ese punto.

- La segunda vez, fue hace no mucho. Con un par de colegas (o 3) más. Esa vez, Juanito encontró en el nivel inferior el paso que libraba el conducto estrecho con el que nos encontramos la otra vez. A la salida nos encontramos con 3 ejemplares de Meta Menardi (de la que no se había visto, o documentado, por aquí antes).

- La  tercera vez... es la que cuento en estas líneas.

Llegamos con mi nueva 'Bestia Errante' a las inmediaciones de la cueva. En esta ocasión voy con Juanito, con quien también estuve en las Cuevas de sal de Minglanilla. 

'Bestia Errante', mi nueva montura. Nuevos caminos nos esperan... jejejeje

Nos ponemos el equipo. Localizamos la entrada, ¡y al lío!

La entrada hacia la cavidad se realiza por la grieta de un lapiaz, en dirección Oeste. Se gira en dirección Sur al poco de meternos en el 'callejón' que forma el lapiaz. Este tramo se ve así:

Grieta en el lapiaz, por la que se accede a la cueva.

Y entrando por el fondo de la grieta llegamos hasta la boca de la cavidad.

Acceso a la Cueva del Alto de la Peña.

Boca de entrada a la cavidad.

Aquí ya dejamos de ver la luz del sol. La entrada es una gatera ancha, seguida de un laminador.

Boca de entrada.


Laminador que nos encontramos al poco de pasar por la gatera inicial.

Seguido esto de otra incómoda gatera (ésta más estrecha, con bordes a media altura) que gira a la derecha.

Gatera incómoda en esta zona inicial de la cavidad.


Tras esta zona algo incómoda, llegamos a una galería amplia, donde más adelante se vuelve a girar levemente a la izquierda:

Vídeo de esta zona de la cavidad.

Avanzamos.

La galería, al principio alta, vuelve a bajar al pasar por un par de gours secos.

Juanito pasando por los Gours.


Paso por los Gours.


Después volvemos a estar en un tramo amplio, y adornado con esta curiosa colada.

Colada en la pared de esta galería.

Se ven grietas en el techo que indican que la fisura original por la que corría el agua al principio está en un nivel superior, que ahora se encuentra casi bloqueado por las coladas y formaciones calizas que allí se han formado.

Por aquí, me fijé también en esto:

Parece fósiles... pero también podrían ser espeleotemas...


Parecen un par de fósiles, de conchas. Pero no sé muy bien si son eso, o una formación rota...

Y, algún mosquito que había llegado hasta allí, y sobre el que se había condensado la humedad ambiental.

Mosquito repleto de gotas de agua.

Un poco más adelante ya se ven más claramente los dos niveles que la galería presenta, de sección baja. La superior es una gatera, y la inferior un laminador. Ambas incómodas, pero aún fáciles.

¿Por arriba, o por abajo?

Entramos por el nivel inferior, pero más adelante, nos colamos por una de las grietas que comunican ambas alturas, y accedemos al nivel superior para pasar por una gatera con forma de meandro, ya que el nivel inferior parece ser algo más angosto.

Hay algunas formaciones invadiendo el nivel inferior, como ésta:

Pequeñas formaciones que se cuelan en el nivel inferior de esta zona de la cueva.


Por aquí vemos a Juanito sorteando esta zona.

Zona incómoda, pero fácil de pasar. A partir de aquí, se comienza a complicar la cosa. En la primera visita con Hermano Errante, llegamos hasta un poco más adelante.

Tras avanzar unos 6 o 7 metros, bajamos de nuevo al nivel inferior, donde nos arrastraremos sobre arcilla pegajosa en un paso estrecho, que nos deja en una zona en forma de gatera. Éste era el paso que nos permite continuar, y que Hermano Errante y yo no vimos la primera vez. O, quizá estaba lleno de agua, no lo recuerdo bien...

Paso sobre arcilla pegajosa. A partir de aquí, todo es nuevo para nosotros.

Después del estrecho con el suelo de arcilla, la cosa sigue siendo estrecha...

Un poco más adelante se hace algo más cómodo hasta abrirse de nuevo tras arrastrarnos junto a una colada que está invadiendo la zona de paso.

Vídeo de este tramo, que creo que se corresponde con la topografía a la llegada a la Sala de los Bloques.

Vemos geodas incrustadas en la pared izquierda, al llegar a 'La Sala de los Bloques'.

Un par de geodas incrustadas, y con su cuarzo interior descolorido.


Avanzamos un poco más, y toca volver arrastrarse, ahora sobre un suelo de roca con algo de agua.

Gatera sobre suelo 'acuoso'...

Sigue habiendo vías (o pasos) superiores, pero nos parecen más estrechos y decidimos seguir por el nivel inferior. Pasamos una primera marmita para encontrarnos con que la sección aquí se convierte en un meandro, con dos palmos de agua en el fondo. Toda esta zona de la cueva se ha formado a expensas de diaclasas, por lo que las paredes son estrechas y el techo alto.

Voy de primero, me asomo y... creo que por ahí no quepo.

Galería estrecha, labrada a expensas de una diaclasa y con el fondo lleno de agua.


Dejo pasar a Juan. Él, que es más pequeño y liviano que yo... así que, 'culebrea' por la zona superior. Se cuela entre dos estalactitas y una columna. A él le cuesta un poco... así que, efectivamente, por ahí yo creo que no quepo (luego, según Juan, si no es por ahí... por la zona inferior sí que no entro ni de coña).

Juanito 'culebreando' entre espeleotemas por la gatera superior.


Baja al nivel inferior, y también se cuela por donde yo estoy seguro de que no quepo (aunque lo he visto desde cierta distancia).

Es flipante ver a este hombre moverse por los estrechos, ¡quién pudiera!

Yo, la verdad, es que estoy un poco cansado, y decido quedarme en el meandro. Le digo que avance un poco más si quiere.

Mientras tanto, hago un par de fotos:

En este punto me he quedado. Mi envergadura, creo que me impide continuar...

Retrocedo un poco, hasta el lugar donde habíamos dejado la saca, a esperar a que Juanito vuelva de investigar lo que hay más adelante.


Juanito avanza. Le oigo a lo lejos. Grabo:

Pues nada... hasta aquí he llegado.

Apago mi luz. Escucho. Se oyen ecos de sus movimientos arrastrándose unos 20 o 30 metros más allá. Ya no se ve su luz.

Al rato, vuelve. Creo que ha llegado casi hasta el curso activo. Hay un 'riachuelo' en la parte final de la cueva, y Juan se ha dado la vuelta al oir el agua, y sabiendo que cuando entramos en ella, había llovido un poco.

Así pues, llega de nuevo hasta donde yo me había quedado:

Juanito vuelve de echar un vistazo en solitario a la continuación.


           Juanito vuelve por la gatera del nivel superior hasta donde me he quedado esperando.


Tras comentar lo que hay más adelante, nos damos media vuelta.

Pasamos por los mismos sitios, pero aun así la cosa siempre cambia. Es lo que me fascina de las cuevas... aunque pases 10 veces por el mismo sitio de la misma cueva, acabas descubriendo formas o pequeños detalles, de los que antes no te habías dado cuenta y ves las cosas de otra manera. Todo depende de la luz, y de su colocación. Y aquí, cambia constantemente (con nuestro movimiento) de sitio.

Así, mientras volvemos, me fijo en esto:

Vida subterránea. No sé muy bien si son tallos u hongos...


Tallos, u hongos. No lo sé muy bien... pero, en todo caso, es vida abriéndose paso en un lugar que no da ninguna facilidad para ello. Es admirable.

También, y como decía al principio, en otra ocasión vimos varios ejemplares de Meta Menardi (Araña de Cueva Europea), que por lo que tengo entendido no se habían visto por aquí. Dejo por aquí un vídeo y un par de fotos de esos ejemplares:

Meta Menardi, seguramente macho y hembra.




Y, bueno... volvimos a la salida con buen sabor de boca por haber avanzado un poco más, pero con el resquemor de no haber llegado hasta el final.

De vuelta en la boca de entrada a la cavidad.


Como decía: "Al principio se deja hacer, pero luego se va haciendo jodida y acaba con tu ánimo".

Fotografía panorámica del laminador que hay cerca de la entrada.

Estuvimos un par de horas arrastrándonos, pero esta cavidad se hace pesada. Al menos para un tipo de 1,79 como mido yo... pero, volveré a intentarlo.

Volvemos al exterior contentos, y nos retratamos junto a la 'Bestia Errante'.

Selfie junto a la 'Bestia Errante'.


Y, para ir acabando, os dejo la imagen de la topografía de esta cavidad, con el recorrido aproximado que realizamos sobre sus 340 metros de longitud, según marcan las medidas que realizó la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum:

Topografía realizada por la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum en 1985.
Ésta topografía está publicada en el libro "Cavidades de Cuenca I - La Muela de la Madera".

También aprovecho, y os dejo un enlace al vídeo completo de esta expedición reciente a la Cueva del Alto de la Peña que he subido a YouTube.


https://youtu.be/lTm159QVIE4


Y, nada más por mi parte hasta el momento.

Ando liado con algunos asuntillos, pero espero encontrar tiempo para ser un poco más constante con esto. Además, espero que 'Bestia Errante' me lo facilite...

P.D. ¡Ah, por cierto!

Hace poco llegué a 20.000 visitas, en menos de 3 años de andadura. Y, desde aquí, quiero dar muchas gracias a tod@s l@s que os habéis dado una vuelta por este blog para conocer sitios únicos por los que estoy encantado de deambular y mostraros.

¡Hasta la siguiente mis querid@s lectores errantes!