domingo, 3 de mayo de 2020

Animalejos y plantas III - Durante la cuarentena

¿Dar una vuelta por la naturaleza exuberante que muestra esta primavera, sin salir de casa? ¡Aquí tenéis la oportunidad!

Ya sé que lo que queréis es salir de casa, y verlo con vuestros propios ojos, pero... hasta que el Gobierno no diga que podemos hacerlo, quizá os tengáis que conformar con esto (y con los paseos de una hora que ahora nos dejan dar).

Aquí andamos, con una nueva entrada en la que os traigo imágenes y vídeos de los animalejos y plantas que pululan por ahí mientras la población humana está pasando ésta primavera de cuarentena en sus casas.

Ésta vez no he tenido que tirar de imágenes de archivo. Es la ventaja de tener una finca cercana a la ciudad… ya que he pasado allí unos cuántos días haciendo cosas de hortelanos (cortar madera para la lumbre y quitar las malas hierbas, sobre todo) y he aprovechado también para hacer unas cuantas fotos a la fauna y flora que esos días me iba encontrando por este precioso tramo de la Hoz del Río Huécar.

Dejo por aquí una foto desde mi finca (en realidad, finca de la familia Alcalde), entorno donde encontré todos los animales que aparecen en la presente entrada. El sitio más bonito de toda Cuenca capital, sin duda:

Vistas primaverales desde la finca de la familia Alcalde, en la Hoz del Huécar.
Una breve aclaración: bien es cierto que desde pequeño me gustaban los libros de animales y tragarme todos los documentales que echan en La 2, pero también es cierto que no soy biólogo ni botánico, y he identificado estas especies consultando libros que tengo por casa, e internet. Es posible que, por desconocimiento, no haya identificado correctamente alguno de los ejemplares que aquí aparecen. Si es así y alguien identifica algún error, me gustaría que lo pusiese en ‘Comentarios’, para así poder subsanarlo y no dar lugar a falsas informaciones.

Bien, empezamos.

Voy a estructurar esta entrada de la siguiente manera: primero os mostraré los animales con los que me he encontrado, empezando por los mamíferos, después iremos con los reptiles y luego a los insectos. Para terminar, iremos con las plantas y flores.

Mamíferos, he visto varios diferentes estos días. He visto Corzos (una pareja) tanto en el talud que hay bajo el Parador de Turismo de Cuenca, como bajando del Hocino de Federico Muelas. He visto un Zorro (creo que era un zorro, pero no lo tengo claro del todo porque era de noche y al alumbrarle salió corriendo), he visto una Garduña (que vive desde hace años cerca de la cuesta de acceso a las Casas Colgadas) paseando tranquilamente por el Puente de San Pablo bajo la luz de la anterior luna llena, pero sobre todo, los mamíferos que más he visto han sido Erizos. ¡Hay un montón! Por las noches me acercaba a un comedero donde alguien alimenta a los Gatos de la zona, y siempre había algún Erizo Común (Erinaceus Europeanus) allí apropiándose de la comida de los pobres gatos…
Erizo Común adulto sorprendido in fraganti.

Éste se pensaba que no lo iba a descubrir... jajaja

Dejo por aquí unos cuantos encuentros nocturnos con estos pequeños animalejos tan glotones.

Erizos comunes (Erinaceus Europeanus) gorroneando comida a los gatos por la noche.

Estos simpáticos animalejos se alimentan, sobre todo, de insectos. Pero también es fácil que, cuando se les echa de comer en un mismo sitio, vayan asiduamente allí a alimentarse. Cuentan con un sentido de la vista poco desarrollado dado que son sobre todo de hábitos nocturnos, pero en cambio, disponen de un olfato y un oído privilegiados.

Los he visto de todos los tamaños: jóvenes y adultos. Los adultos pueden vivir hasta 7 años en la naturaleza. Por la noche son fácilmente identificables al oírlos olisquear a gran volumen todo a su alrededor… aunque también, a veces, hacen un sonido parecido al de un pájaro piando al detectar algún peligro.

A pesar de ser inofensivos, sí que hay que tener cuidado con los parásitos que albergan, ya que suelen ser portadores de gran cantidad de pulgas y otros pequeños insectos que producen picaduras.

En invierno, se hacen una madriguera e hibernan hasta que vuelve el calor y el buen tiempo.

Vamos que, a juzgar por todos los que he visto estos días, parece que éste es el Año de los Erizos en la Hoz del Huécar…

Os dejo por aquí un enlace con algo más de información sobre estos graciosos animalejos: https://static.malaga.es/malaga/subidas/archivos/5/0/arc_306305.pdf

Los reptiles ya van saliendo de su período de hibernación a tomar el sol y calentar su sangre fría. Ya he visto por ahí alguna lagartija:

Lagartija Colilarga tomando el sol para mantener su metabolismo.

Se trata de una Lagartija Colilarga (Psammodromus Algirus) propia de los países Mediterráneos. La cola de estas lagartijas llega a ser dos veces más larga que su cuerpo, de ahí su nombre. Se distingue de la Lagartija Ibérica (Podarcis Hispánica) en la forma de las escamas de su piel. 

Por aquí hay un enlace con más información sobre esta especie: http://www.vertebradosibericos.org/reptiles/psaalg.html 
En cuanto a insectos, pues como es lógico en plena primavera, hay un montón. Por todas partes. Aquí van unos cuántos:
Gran Pavón Nocturno. Aún tiene el borde de las alas ligeramente arrugado.
Debía de haber saludo hace poco del capullo dentro del cual pasan de estado larvario a estado adulto. 

Por la noche seguía en el mismo sitio, con las alas ya menos arrugadas y con las antenas desplegadas.

Gran Pavón Nocturno grabado mientras se terminaban de secar sus recién estrenadas alas de etapa adulta.

En primer lugar tenemos al Pavón Nocturno (Saturnia Pyri).

Estamos ante el insecto más grande de los que podemos encontrar por Europa, con hasta 16 centímetros de envergadura. Son lepidópteros de hábitos nocturnos. Tras pasar por el estado larvario (siendo una gran oruga de colores vivos) se meten en una crisálida de la que salen en primavera ya convertidas en grandes mariposas nocturnas. Sus colores, y las manchas circulares que poseen, tienen la misión de asustar a los depredadores, dado su parecido con la cara de una rapaz nocturna (como un mochuelo o un pequeño búho). Éstas mariposas en su estado adulto no se alimentan ya que viven, entre 72 horas y una semana, con la única misión de aparearse y perpetuar la especie, tras lo cual, mueren.

Dejo por aquí un enlace para saber más sobre este insecto: https://www.faunaiberica.org/gran-pavon

Oruga cuya especie no pude identificar.
En la imagen anterior tenemos otro insecto en fase larvaria (oruga) aunque en este caso, no he logrado identificar a qué especie pertenece… si alguien lo sabe, que lo ponga en comentarios y salimos todos de dudas.

Oruga luchando por su vida contra unas tenaces Hormigas que se la quieren llevar a su guarida.

En el vídeo anterior vemos a otra oruga. Ésta va a tener difícil pasar de ser una larva a la siguiente fase… las hormigas la habían atrapado y le estaban haciendo la vida imposible…

Chinche Roja (Corizus Hyoscyami)
En la foto anterior vemos una Chinche Roja o Chinche del Beleño (Corizus Hyoscyami) tomando el sol sobre un tallo. Estos bichos, tan numerosos en todas partes, se alimentan de la savia de los tallos de muchos tipos de plantas. Son capaces también de alimentarse de savia de plantas venenosas (como el mencionado Beleño) y de sintetizar sus alcaloides, conservando la toxicidad de éstos en su cuerpo. Por ello advierten a sus posibles depredadores con colores vivos, que dicen algo así como: “Cuidado colega. Tengo veneno dentro”. Éste insecto se puede confundir fácilmente con el Pyrrhocoris apterus.

Hay más info sobre este pequeño insecto por aquí: http://animalandia.educa.madrid.org/ficha.php?id=3594

Estos días en la finca también cayó algún chubasco, haciendo que caracoles y babosas salieran de sus escondites. Aquí hay algunos ejemplos:

Caracol común (Helix Aspersa) Vs. Babosa
Hay dos tipos de caracoles en la Hoz del Huécar. El más numeroso es el de la imagen siguiente:

Caracol Común de jardín. Pero... no es la única especie que hay aquí.
Se trata del Caracol Común de jardín (Helix Aspersa) que viene a ser el caracol más conocido y abundante. Es originario de Europa, hermafrodita, ovíparo y posee una concha calcárea enrollada en espiral. A pesar de su legendaria lentitud, por lo visto es una de las especies de caracoles más rápidas, pudiendo avanzar hasta 50 metros por hora.

Por aquí hay algo más de información sobre esta especie: https://es.wikipedia.org/wiki/Helix_aspersa

Pero también tenemos otra especie de caracol…

Otro tipo de caracol. Éste es llamado comúnmente 'Cabrilla'.
Se trata de la llamada Cabrilla (Otala Punctata) y, quizá sea por la orientación sur de la ladera… pero en mi finca solo se encuentran en la cuesta que hay bajo el Archivo Histórico de Cuenca. Se trata de una especie endémica del Mediterráneo Occidental. Junto al Caracol común de jardín, es el caracol grande más frecuente en el Levante español. Puede haber confusión con Otala Lactea y con Iberus Gualtieranus Alonensis. Yo mismo no tengo muy claro si al que le hice la foto es el Otala Punctata...

Más información de ésta otra especie de caracol: https://lacasadelcaracolblog.wordpress.com/2017/03/20/otala-punctata/

Añado también ésta Caracola que... se las trae:


Caracola. Salen por la noche y, a pesar de su aspecto... ¡cuidado!
Se trata de la comúnmente conocida como Caracola (nombre científico Rumina Decollata) y a pesar de su aspecto, es omnívora y una gran cazadora de Caracoles Comunes como los que hemos visto más arriba. Igual se alimenta de caracoles y otros insectos, que de vegetales, ya sean verdes o en descomposición. Éste dato lo desconocía hasta hoy. Y vosotr@s, ¿lo sabíais?

En algunos lugares lo llaman Caracol Degollado, ya que (como le ocurre al de la foto) con el paso del tiempo pierden la parte final puntiaguda de su concha, y se queda como cortada.

Hay más información sobre esta caracola-comecaracoles por aquí: https://desinsectador.com/2013/05/09/caracol-degollado-rumina-decollata-gastropoda-subulinidae/

También hice la siguiente foto a un insecto que es común en mi finca. Me parece que pertenece al género cetonia. Éste ejemplar se encontraba sobre una flor de manzano:

Escarabajo del género cetonia sobre una flor de manzano.
El género cetonia cuenta con 31 especies, pero no he podido determinar la especie concreta a la que pertenece este espécimen. Eso sí, suelo verlos todos los años por la finca. Son habituales.

Aquí hay una imagen más y un pequeño vídeo con otra de estas cetonias.


Otra cetonia, esta vez sobre una Margarita.
Aquí está el ejemplar anterior, 'jugando' con la comida.

Otro, que he visto por la finca a menudo es éste escarabajo:


Escarabajo de las hojas
En la imagen anterior vemos un Escarabajo de las Hojas (Chrysolina Bankii), el cual es un insecto polífago que se alimenta de diversas plantas como la salvia o la menta. Su caparazón tiene un brillo metálico y son de pequeño tamaño.

Por aquí podéis conocer un poco más de esta especie: https://miblogdebichos.wordpress.com/coleopteros/chrysomelidae-2/chrysolina-chrysolina-bankii-fabricius-1775/

Y, vamos ahora con el último insecto. Uno que, suele caer mal a casi todo el mundo, cosa que no comprendo… porque se dedica a librarnos de gran parte de otros insectos más molestos, tales como: mosquitos, moscas, tábanos, avispas, etc. Será que la peli "Aracnfobia" introdujo miedos en el subconsciente colectivo y por eso casi todo el mundo las teme y odia. Como pasó también con los tiburones después de la peli de Steven Spielberg...

Araña doméstica

Se trata de una Araña doméstica (Tegenaria Doméstica). Muy común en casas ubicadas en el campo. Construyen telarañas en forma de sábana, normalmente en las esquinas de habitaciones. Son de hábitos nocturnos. Lo malo de esta araña es su tamaño (unos 2 centímetros el cuerpo, al que hay que sumarle la longitud de las patas), el cual suele asustar a los humanos que acaban aplastándola al considerarla una amenaza. Nada más lejos de la realidad, ya que, como dije más arriba: se alimenta de insectos que pueden ser más perjudiciales como mosquitos y otros insectos que pican a los humanos (y que pueden transmitir enfermedades).

Dejo por aquí más información sobre esta mini-tarántula: https://guadarramistas.com/2014/06/09/tegenaria-arana-domestica/

Son todos los que están… pero no están todos los que son. He visto estos días también numerosos pájaros, tales como: Petirojos, Lavanderas, Palomas (a punta pala), Grajos, Urracas, Golondrinas, Mirlos y una Oropéndola de un vivo color amarillo. Pero éstos son más difíciles de fotografiar con el móvil. Así como los murciélagos que cada anochecer vuelan rápidamente en trayectorias erráticas cazando insectos voladores. Además, este año he visto una cantidad inusual de Mariquitas de siete puntos (Coccinella Septempunctata) pero no le hice fotos a ninguna porque son muy comunes y las hay en todas partes.

Como colofón, dejo por aquí un vídeo corto mezclando algunos vídeos de esta entrada con música:

Vídeo mezclando varios vídeos de los mostrados anteriormente.

Bueno, y ya hemos acabado con los ‘animalejos’. Vamos ahora con la flora primaveral.

Empezaré con un hongo y un liquen. 

El siguiente, me pareció bastante curioso (vamos con el hongo):

Pergamino Peludo sobre musgo y madera muerta.
Su nombre común es Pergamino Peludo (el científico es algo más complicado: Stereum Hirsutum). Se trata de un hongo que crece sobre madera muerta.

Os dejo por aquí un enlace para saber algo más sobre este extraño hongo, el cual yo no había visto anteriormente que recuerde… https://www.fungipedia.org/hongos/stereum-hirsutum.html

Liquen amarillo sobre la rama de una Noguera joven.
Y aquí tenemos al liquen amarillo (Xanthoria Parietina), sobre las ramas de una joven noguera.  Se trata de un liquen foliáceo. Por lo visto, es un liquen muy sensible a la contaminación ambiental por lo que un estudio de su abundancia y crecimiento en una zona concreta pueden aportar datos sobre las variaciones en la contaminación de dicho lugar.

Por aquí tenéis algo más de información: https://tierracharra.blogspot.com/2011/02/liquen-amarillo.html

Y, ahora sí. Vamos con las flores, y luego con las plantas:


Explosión primaveral en la Hoz del Huécar.


Otro vídeo mostrando las pequeñas flores que iban apareciendo por doquier.

Tras estas muestras de la explosión primaveral, vamos a acercarnos un poco más a unas cuantas flores de las que había por ahí estos días:

Lilas floreciendo tras un chubasco.
Aquí tenemos un racimo de flores de Lila común (Syringa Vulgaris). Al parecer este gran arbusto (o árbol pequeño) es familia de los Olivos y proviene del Este de Europa. Es una planta ornamental muy común que se suele plantar por el dulce aroma de sus flores. En la finca tenemos varios arbustos como éste.

Tenéis algo más de información por aquí: http://fichas.infojardin.com/arbustos/syringa-vulgaris-lilo-lila.htm

Cala Japonesa a punto de mostrar su inflorescencia.
Cala Japonesa con la inflorescencia ya abierta.
Aquí tenemos dos imágenes de inflorescencias de Cala Japonesa (Arum Italicum), las cuales no sé si las plantó ahí Padre Errante, o si han salido por su cuenta y riesgo. Las inflorescencias son el paso previo a los frutos. El tallo blanquecino que se ve en el centro de la flor en la segunda imagen luego se convierte en un racimo de bolitas que acaban tomando un color rojo intenso.
Son plantas vivaces, perennes, herbáceas y rizomatosas. Es frecuente desde Europa hasta Asia Central y tiene varios usos medicinales para curar catarros, bronquitis, faringitis y homeopatía. Eso sí, hay que tener mucho cuidado y conocerla bien antes de usarla, ya que sus frutos contienen componentes tóxicos.

Podéis aprender algo más de ella en este enlace: http://www.plantasyhongos.es/herbarium/htm/Arum_italicum.htm


Almorta de Monte. Es de pequeño tamaño pero con un color muy vivaz.
En la imagen anterior tenemos a la Almorta de Monte (Lathyrus Cicera) que pertenece a la familia de las fabáceas. Es una hierba perenne que habita Europa y Asia. Es de pequeño tamaño.

Hay más información sobre la Almorta de Monte por aquí: https://www.floravascular.com/index.php?spp=Lathyrus%20cicera

Planta de la Plata vista desde arriba. Desde aquí no se aprecian las 'bolsas' que, al secarse, le dan el nombre.
La planta anterior es una Lunaria (Lunaria Annua) también llamada: Monedas del Papa y Planta de la Plata, debido a las pequeñas ‘bolsas’ donde guarda las semillas al secarse la planta. Se trata de una planta anual perteneciente a la familia de las Brasicáceas. Es originaria del sur de Europa y puede crecer hasta los 140 centímetros de altura.

Quince días después de la foto anterior, le he vuelto a hacer otra. Aquí ya ha perdido sus flores y han crecido las 'bolsas' que protegen las semillas.


Lunaria sin flores pero con las 'bolsas' protectoras de sus semillas.
Hay más info sobre ella en este enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/Lunaria_annua

Flor de Lirio Común tras la lluvia.
Aquí tenemos un Lirio Común (Iris Germánica) en plena floración. Es una planta bulbosa muy común en jardines. Es originaria de Alemania, como así lo indica su nombre científico. Tiene un ritmo de crecimiento bastante rápido y se adapta bien tanto a zonas con mucho sol como a zonas en semi-penumbra (aunque en éstas últimas no produce flores, o lo hace muy escasamente).

Hay algo más de ésta planta por aquí: https://www.jardineriaon.com/iris-germanica.html

Lirio Blanco tras la lluvia.

Flor del Lirio Blanco vista desde arriba después de la lluvia.
Aquí tenemos al hermano del anterior. En este caso Lirio Blanco (Iris Orientalis). Son plantas rizomatosas y bulbosas. Toleran bastante bien el frío y se extienden por Europa, Asia, América y África.


Vamos ahora con algunas flores que tienen algo más que valor ornamental. De estas flores, en verano, aparecerán frutos muy dulces y sanos.

Flores de fresa. Fresa fresa. De las de verdad. No de esas que vende Mercadona y no saben a nada...
Empezamos con flores de Fresa (de la familia Fragaria). En el tallo que hay más a la izquierda de la imagen anterior ya se aprecia una pequeña fresa creciendo. Las fresas de mi finca no serán tan grandes como las que se venden en las grandes superficies… pero saben realmente a fresa, al contrario que las insulsas y gigantescas fresas que vienen de los invernaderos de Almería…

Hay algo más de info por aquí: https://es.wikipedia.org/wiki/Fragaria

Flores de peral. En concreto, peras de roma.
Existen 30 especies de Perales. No sé exactamente de cuáles tenemos en la finca (creo que hay dos o tres distintas) pero creo recordar que las de la foto son ‘Peras de invierno’, también conocidas como Peras de  Roma. El Peral Europeo (Pyrus communis) es una especie de árbol frutal de la familia de las rosáceas. 

Podéis encontrar más datos en este enlace https://huertadelcorneja.com/peras-de-roma/

Todas estas flores, más adelante serán ricas cerezas. Unas me las comeré yo, y otras se las comerán los pájaros.
Más flores. Y muy parecidas a las anteriores… pero que dan frutos muy diferentes. En este caso estamos viendo las flores que en un futuro serán Cerezas o Guindas (Prunus Cerasus). Es un tipo de cerezo nativo de Europa, también conocido como Cerezo Dulce. Desde luego sus frutos sí que lo están, y en verano cuando van estando maduros, me meto buenos atracones de cerezas…

Si queréis saber más sobre los cerezos, por aquí hay curiosidades y datos: https://es.wikipedia.org/wiki/Prunus_cerasus

Y, para ir terminando, vamos ahora con otras plantas y arbustos, éstos sin flor (al menos en el momento de hacerles la foto).

¿Conocéis la planta a la que pertenecen estas hojas? ¿No? Quizá deberíais... para evitar sustos, más que nada, porque se trata de una planta bastante común y fácil de encontrar; y porque además es bastante venenosa.
Las Adelfas (Nerium Oleander) son arbustos altos (de hasta 6 metros) perennifolios (es decir, cuyas hojas no caen en invierno). Las adelfas sí que echan flores, pero cuando hice esta foto aún no habían salido. La adelfa es una planta muy venenosa con acciones muy potentes sobre el corazón. En España, la venta al público para uso particular está prohibida por dicha toxicidad. Se dice que durante la Guerra de Independencia Española (cuando las tropas napoleónicas se adueñaron del territorio español entre 1808 y 1814) los campesinos daban de comer a los soldados franceses trozos de carne que cocinaban ensartados en ramas de adelfas para que, al comerlos, los soldados enfermasen y quedasen incapacitados.

Hay más información sobre esta planta tóxica por aquí: https://es.wikipedia.org/wiki/Nerium_oleander

Tallos jóvenes de Enebro Común. Al fondo (difuminado) se ve un fruto maduro, llamado 'enebrina'.
Aquí tenemos un tallo de Enebro Común (Juniperus Communis) el cual es una especie de arbusto leñoso con amplia distribución por Norteamérica, Europa y Asia. Sus hojas son agujas y sus pequeños frutos, denominados ‘enebrinas’, se usan habitualmente para aromatizar la Ginebra. Al parecer, las bayas que produce éste árbol actúan como fuerte desinfectante de las vías urinarias, así como otros usos medicinales.

Podéis saber algo más de este arbusto visitando el siguiente enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/Juniperus_communis

Espiguilla reteniendo gotas de una lluvia reciente en sus hojas.

Espiguilla tras la lluvia.
Llamada comúnmente Espiguilla (Poa Pratensis), se trata de una especie de gramínea presente en toda Europa, el norte de Asia y el norte de África. Forma un césped denso, con una altura que alcanza los 60 centímetros. En la primavera temprana la planta permanece ‘acostada’ pero hacia el final de la primavera, y principios del verano, sus tallos ya crecen erguidos y verticales. Se propagan a través de semillas.


Tréboles tras la lluvia. Se ven algunas flores rosadas que, en el momento de la foto, aún no estaban abiertas del todo.
Pertenece a la familia Trifolium, que cuenta con 250 especies. Éste es el trébol típico, el cual crece en prados de Europa, Asia, África y América. El de la imagen anterior es el típico ‘shamrock’ símbolo de Irlanda. Se dice que la probabilidad de encontrar uno de cuatro hojas es de 1 entre 10.000. ¡Suerte! (nunca he encontrado uno de cuatro hojas entre los tréboles de la foto, que llevan ahí desde que tengo memoria. He buscado muchas veces, pero nada oye...)

Hoy mismo, me he dado cuenta de algo... os dejo otras dos fotos, hechas unos 15 días después de la anterior:


Aquí las hojas ya no están a la misma altura, como en la foto anterior. Además, ya ha abierto sus flores.

Ésta foto está hecha el mismo día que la anterior; pero una hora y pico después. ¿Y las flores?
Pues bien, como se aprecia en la comparativa de las dos últimas imágenes, tomadas el mismo día a los mismos tréboles, las flores se esconden. Mientras el sol está en lo alto las flores se mantienen abiertas para que las abejas y demás insectos voladores puedan realizar la polinización pero, una vez que se marcha la luz del día las flores se cierran para resguardarse durante la noche. ¿Sabíais esto? Yo me he enterado hoy mismo, al observar éstos tréboles a diferentes horas...

Además de hacer esto con las flores, también lo hacen los tallos. En invierno, todas las hojas están apretadas haciendo una 'bola' de tréboles, pero en primavera y verano se separan unas hojas de otras para dejar pasar el aire y refrigerarse. ¡Estas plantas se mueven mucho!

Podéis saber más de él visitando este enlace: https://www.flores.ninja/trebol/

Trébol Blanco tras la lluvia.
Aquí tenemos otro tipo de trébol, también perteneciente a la familia Trifolium. En este caso se trata del Trébol Blanco (Trifolium Repens), el cual es nativo de Europa, norte de África y Asia Occidental. Es una planta rastrera, ya que alcanza únicamente una altura de 10 centímetros. Es exigente a la luz y bastante sensible a la sequía. Al igual que el anterior, hay ocasiones especiales en los que alguno tiene 4 hojas, en vez de tres.

Hay más información de ésta subespecie aquí: https://es.wikipedia.org/wiki/Trifolium_repens

Ortiga Mayor con sus frutos ya maduros.
Aquí tenemos a la Ortiga Mayor (Urtica Dioica), también llamada Ortiga Verde. Como ya sabréis, son plantas urticantes. Un roce con sus hojas o tallo, y tendremos escozor y una reacción alérgica al instante. Esto se debe al ácido fórmico que contienen los pelillos que la cubren. No obstante, se trata de una planta con múltiples usos medicinales, e incluso culinarios (en el norte se hacen tortillas de ortigas, las cuales no he tenido ocasión de probar aún). Nutricionalmente posee una gran cantidad de vitaminas, proteínas y sales minerales.

No sé si lo conocéis, pero yo le he comprobado y funciona… existe un truco para coger sus hojas sin que nos inyecten el veneno. Este truco es sencillo: la planta nos pica al rozar sus ‘pelillos’ urticantes pero, si la agarramos decididamente (de golpe) no suele producir su molesto escozor. Probad a cogerla rápidamente entre los dedos índice y pulgar y, si lo hacéis bien, no os tiene por qué picar. Yo lo he hecho varias veces y funcionaba, aunque llevo ya tiempo sin volver a intentarlo...

Hay más información sobre esta planta por aquí: https://es.wikipedia.org/wiki/Urtica_dioica

Y, por último, un fenómeno curioso. Este año, en el terreno que hay pegado al Río Huécar, donde se desbordó a finales del año pasado (la próxima entrada tratará de ese episodio de inundaciones), están creciendo un montón de castaños...


Castaño creciendo sobre arena arrastrada por el Río Huécar en la última inundación.
Están creciendo bastantes, y hemos trasplantado algunos a otra zona de la finca para que, cuando crezcan, nos den buena sombra. Se trata, creo, del Castaño (Castanea Sativa) aunque, como aún es pequeño no tengo del todo claro a cual de las especies de castaño pertenece... el caso es que, Castaño, es. Seguro. Vamos que, cuando lo sacas de la tierra, aún tiene la castaña de la que sale el tallo... así que, ahí no hay duda.

¡Y, con esto ya casi hemos acabado!

Dejo por aquí un vídeo con algunas imágenes de esta entrada, mezcladas con música:

Vídeo con muchas de las imágenes de plantas que han aparecido, aderezadas con música.

Espero haberos descubierto con esta entrada algún dato que no conocieseis y que os sea útil para poder identificar algunas de las plantas e insectos que pululan por la naturaleza en primavera.

Ya se está acabando el confinamiento, y cuando lo haga, aún será buen momento para salir al monte y detenerse a observar con más atención todos los elementos del medio que nos rodea, ya sean plantas o animales. Respetemos la fauna y flora. Es trabajo y responsabilidad de tod@s.

¡Hasta la próxima!

miércoles, 22 de abril de 2020

Agradable paseo a orillas del Río Vencherque

¡Hola de nuevo errantes confinad@s!


Espero que lo llevéis bien en estos días turbios que nos ha tocado vivir.

Vamos al lío. Hoy vuelvo a tirar de archivo, con una ruta por unos parajes de una belleza y frescura destacables. Estuve allí, junto a Hermano Errante, en Agosto del pasado año.

¿El lugar? Villar del Humo. Eso sí, esta vez no fuimos a ver las pinturas rupestres, donde ya estuve yo en solitario un tiempo antes. Os lo conté aquí: http://almaerrantedeestosmontes.blogspot.com/2019/01/ruta-de-las-pinturas-rupestres-de.html

Esta vez bajamos por el Barranco del Haya hasta la orilla del río Cabriel. Después, nos acercamos al pueblo, para pasear por un sitio al que le tenía echado el ojo, el Río Vencherque.

No tengo muchas imágenes de esta ruta… pero con lo poco que tengo voy a intentar mostraros parte de esta zona.

¿Os venís?

Comienzo del tramo superior (dirección noreste) de la senda SL-CU 07

Vamos con los hechos. La idea era dar una vuelta por las inmediaciones de Villar del Humo, pero no teníamos claro dónde ir. Hermano Errante conducía y yo miraba de vez en cuando el mapa, para ver si había algo interesante que ver. Antes de llegar a la población de Villar del Humo, vi un barranco en el mapa que desembocaba en el Río Cabriel y le dije a Hermano Errante que parase y bajásemos a echar un vistazo.

Aparcó en una zona que se vio afectada por el gran incendio de San Martín de Boniches del año 1994 (creo que aún mantiene el récord de ser el mayor incendio forestal acaecido en Castilla La Mancha desde que se tienen registros). Toda esa zona ahora está poblada de matorral bajo, pero casi ningún árbol en muchos, muchos metros cuadrados a la redonda.

Total, que nos dio por bajar por un barranco seco (en los mapas llamado Barranco del Haya) hasta el río Cabriel, y volver más tarde por la carretera. Unos cuántos kilómetros de ruta, pero que nos dejó con ganas de más…

Ruta descendiendo por el Barranco del Haya hacia el Río Cabriel.
(Pulsar sobre la imagen para ampliar)

Por eso, tras volver al coche, decidimos acercarnos a la población de Villar del Humo para recorrer el sendero del Río Vencherque, del que había visto algo en internet.

El Río Vencherque nace en el cercano término municipal de San Martín de Boniches y tras recorrer unos 15 kilómetros, desemboca en el Río Cabriel. Os dejo aquí un mapa donde he resaltado el recorrido del río en azul para verlo algo mejor:

Recorrido total del Río Vencherque desde su nacimiento al norte de la Ermita de la Virgen del Remedio hasta su desembocadura en el Río Cabriel, unos 15 kilómetros más abajo.
(Pulsar sobre la imagen para ampliar)

Ahora vamos a hacer un recorrido por la verde y tranquila orilla del Río (o, arroyo) Vencherque, acondicionado para todos los públicos allá en el año 2013. La Diputación Provincial invirtió 266.088,50 € en este acondicionamiento, y el resultado es excelente. Aquí podéis ver el ‘antes y el después’ de los trabajos realizados en el tramo Suroeste: https://www.dipucuenca.es/documents/12423/ab2adad4-82d6-4cab-93fe-36adf61aab74

Las dos partes de este sendero SL-CU 07 que recorrimos. En rojo la parte noreste, de unos 2,7 kilómetros.
En verde la parte suroeste, de unos 3,4 kilómetros completando la circular (cosa que no hicimos).
Pulsar sobre la imagen para ver ampliada. 

Este bello recorrido se divide en dos tramos. Nosotros aparcamos el coche junto a una pequeña rotonda a la entrada del pueblo y nos disponemos a recorrer el primer tramo, hacia el Noreste. Este tramo consta de 2,7 kilómetros, y transcurre por la margen derecha (según e sentido de las aguas) de este pequeño río. Vamos río arriba.

Este paseo está a la sombra de grandes chopos y otros árboles, que le confieren un microclima fresco. Vamos avanzando entre pequeños huertos y restos de construcciones antiguas, ya derruidas, hasta un merendero donde nos detenemos a comer algo.

Tras la pausa, volvemos sobre nuestros pasos y montamos en el coche, con la intención de volver a Cuenca. Pero, justo al salir del pueblo, veo un rincón que tiene muy buena pinta, y le digo a Hermano Errante que hagamos una parada para echar una ojeada. Un acierto, ya que ésta es la parte más chula del recorrido.

Aquí comienza el segundo tramo de la senda que recorre parte del Río Vencherque, esta vez en dirección Suroeste, que consta de 3,4 kilómetros y avanza directamente por una pasarela de madera sobre el cauce, dentro de un cañón por donde las aguas fluyen encajadas.

Al principio del recorrido hay un molino con muchas ruedas de piedra enormes apoyadas junto a su pared, llamado el Molino de la Hoz. Esta vez avanzamos aguas abajo del río hasta un lugar donde el camino de tablas se convierte en un sendero de tierra. Hay multitud de rincones mágicos donde sólo se oye el rumor del agua siguiendo su camino. Un lugar altamente recomendable para un paseo tranquilo a la sombra.

Los únicos vídeos que grabé los he mezclado en uno solo, pero el blog no me permite subirlo porque ocupa más de 100 Mb… así que, para poder verlo tenéis que pinchar en el siguiente enlace:



Como en esta entrada he andado corto de material propio, os dejo por aquí el enlace a los datos de este sendero acondicionado, nombrado como sendero SL-CU 07: http://www.senderosdecuenca.org/index.php/es/registro-senderos-cuenca/24-senderos-locales/209-slcu07

Y por aquí un enlace más para que podáis ver otras imágenes de este tranquilo y bello lugar: http://de-cima-a-cima.blogspot.com/2017/05/desfiladero-del-rio-vencherque.html

Y, nada más por esta vez.

A ver si nos dejan salir pronto y volver a errar por los montes, que yo ya estoy que me subo por las paredes…

¡Hasta la próxima, lectores errantes!

domingo, 5 de abril de 2020

Sima la Raja (Villanueva de Alcorón): a falta de unos metros... falta oxígeno

¡Hola de nuevo lectores errantes!

No tenía pensado subir una entrada de esta expedición que hicimos el 12 de Octubre del pasado año... pero, dadas las circunstancias: 

          a.-) aprovecho para entretenerme un rato en crearla, y 
          b.-) de paso espero que os entretengáis un rato en leerla (aunque ésta será corta).

Pues bien, el día de autos (12-10-2019) nos plantamos en Villanueva de Alcorón: Javi, Hermano Erante y yo.


Nos ponemos todo el equipo, nos cargamos los macutos al hombro y deambulamos por los bosques de Mormejar, también conocida como Serrezuela de Valsalobre dentro del Parque Natural del Alto Tajo.


Pasamos junto a la boca de la Sima Diana, cerca de la cual habíamos dejado el coche, y hacemos una caminata, campo a través hasta la boca de la Sima la Raja, que es la que teníamos pensado descender esta vez.



Boca de la Sima la Raja, en Villanueva de Alcorón (Guadalajara)

Ésta sima fue elegida en 2018 por la Federación Castellano Manchega de Espeleología y Cañones para ser equipada como segunda sima escuela de la Serrezuela de Valsalobre, ya que con el buen tiempo la primera sima escuela de la zona (Sima Juan Herranz I) se suele llenar de visitantes que bajan a admirar su bella sala.

Por ello, fue re-equipada recientemente, contando con dos vías paralelas de descenso.

El nombre de esta sima describe muy bien lo que es: una gran raja formada a expensas de una fractura en la roca caliza.

Hermano Errante monta a un árbol, y desciende por la rampa de entrada hasta la cabecera donde anclará la cuerda para descender el primer pozo de 45 metros.


Hermano Errante montando la cabecera asegurado a un pino.
Una vez montada la cabecera, continúa su descenso montando los fraccionamientos. Voy yo el siguiente. Monto el descensor en la cuerda, el shunt (elemento de seguridad anti-caídas), y me voy para abajo detrás de él. Por encima me sigue Javi.

Paso la cabecera, después un desviador (más rápido de pasar que un fraccionamiento), después un fraccionamiento, luego otro, luego otro... así hasta que llegamos a la base del pozo de 45 metros.

Aquí hay un paso estrecho, pero sin complicaciones, y una zona de descanso donde pisamos tierra de nuevo. Ahora, hay que internarse por ese paso estrecho y montar la cabecera del pozo de 20 metros que nos llevará al fondo de esta sima, a 90 metros bajo la superficie.

Yo ando esperando anclado a un fraccionamiento, con Javi a su vez esperando por encima de mí. Hermano Errante está montando el siguiente pozo cuando algo empieza a pitar insistentemente.

- ¡Joder! ¡Que susto me ha dado el cacharro! - grita Hermano Errante.

- ¿Qué pasa? ¿Cuánto oxígeno marca? -le contesto yo, un poco más arriba.

- Aquí, 18. Voy a bajar un poco más a ver... -me responde.

Mal rollo. Menos mal que Jorge (del Grupo conquense ARA) nos ha prestado el medidor de oxígeno en esta ocasión.

Hermano Errante baja un poco más, dice que le quedan unos 10 metros para pisar el fondo, pero la maquinita no deja de pitar. No es cuestión de arriesgar. Da media vuelta con el medidor de oxígeno marcando una concentración del 17,8%. Por debajo de 18% ya empieza a ser peligroso.

No queda otro remedio... media vuelta. Javi comienza a subir. Nosotros le seguimos.

Sabíamos que las algunas cavidades presentan valores bajos de oxígeno durante el estiaje, y por ello habíamos pedido a Jorge el medidor (os dejo aquí el enlace al artículo de la Revista Calar 2020 donde se habla de este fenómeno: https://www.fcme.org/cavidades-con-aire-enrarecido/ ). 

Lo malo es que, en el mes de Octubre, se supone que ya debería haber acabado el estiaje... ¿no?

Pues nada... a nosotros se nos ha jodido en esta ocasión bajar a -90 metros. O, quizá no...

Subo aquí el vídeo de nuestra breve incursión a la Sima la Raja:


Vídeo con las imágenes que grabé durante esta incursión fallida.

Dejo por aquí también la imagen de la topografía de esta cavidad, editada por el Grupo Espeleológico Viana:


Topografía en planta y perfil de esta Sima la Raja.

Y bueno... como nos habíamos quedado con ganas de más y estábamos cerca de la Sima de Alcorón, decidimos realizar una visita turística a esta cavidad de grandes dimensiones, y que baja tan profundo como la Sima la Raja.

Así pues, comemos algo en las mesas de la entrada, cogemos el medidor de oxígeno (más por curiosidad que por otra cosa, ya que no creemos que en esta sima haya descendido), las luces y para abajo.

Ésta sima es turística, y está acondicionada con una escalera que nos lleva hasta la parte más baja de la sala, aunque no es la parte más baja de la sima...

En este lugar siempre hay gente. Nos cruzamos con multitud de visitantes durante nuestro descenso.


Fotografía desde la zona baja de la gran sala que forma la parte turística de esta cavidad.

Aquí abajo, hay un pilón con agua. 

Paramos a echar un vistazo ya que sabemos que este no es el punto final de ésta sima. Sabemos que hay un hueco por el que la sima baja un poco más, hasta los 88 metros de profundidad, y queremos echar un vistazo (pero sin bajar, ya que hemos dejado las cuerdas en el coche).

No tenemos la topografía a mano, así que no sabemos bien por dónde es. Nos asomamos a un par de grietas, comprobamos el porcentaje de oxígeno que marca el medidor (19,8% creo recordar) y volvemos a la superficie.

Dejo por aquí el vídeo de las imágenes que tomé en esta Sima de Alcorón:


Sima turística de Alcorón.

También dejo por aquí la topografía de esta cavidad, realizada hace ya años por los compañeros de la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum:

Topografía de la Sima de Alcorón.
Y, cómo no, he subido un vídeo a YouTube con lo que grabé en vídeo de las peripecias aquí contadas. Lo podéis ver completo en el siguiente enlace:


Para terminar, vamos con un pequeño homenaje.

Una vez arriba, un hombre nos ve con el medidor y entabla conversación con nosotros. Es espeleólogo también (aunque su aspecto no vaya muy acorde, ya que es un hombre muy grande y corpulento). Intercambiamos conversaciones sobre cuevas, oxígeno y demás y, al decirle que Hermano Errante y yo estábamos afiliados con la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum nos da recuerdos para Valero, Cañada y Padre Errante, a los cuales conoce desde hace tiempo, gracias a la pasión por las cuevas. Nos choca que este hombre venga desde Daimiel (Ciudad Real) hasta aquí a hacer espeleo. Una paliza de viaje cada vez que quiere meterse en una cueva. Eso demuestra su dedicación. Nos quedamos con su nombre para transmitirle el saludo a Padre Errante: se llama Emilio. Padre Errante nos habla muy bien de él. Guarda buenos recuerdos.

Unos meses después (hace unos días), sale el número digital de la Revista Calar, dedicada a la Espeleología de Castilla la Mancha. En uno de los primeros artículos de dicha publicación se habla de los logros y la gran afabilidad de Emilio Núñez de Arenas, bombero de Valdepeñas (Ciudad Real) que al parecer falleció recientemente. Su foto me suena. Es el mismo Emilio que conocimos aquél día. Uno de los creadores del Grupo Espeleológico de Ciudad Real "Huesos". Vaya...

Valga este artículo como pequeño homenaje a ese afable pionero de la espeleología castellano manchega con el que cruzamos unas cuantas palabras un día 12 de Octubre de 2019 al salir de la Sima de Alcorón, tras no haber podido descender la Sima la Raja. Poco después falleció. Descansa en paz, Emilio.

Para acceder a la Revista Calar 2020, tenéis aquí el enlace de descargahttps://www.fcme.org/revista-calar/

Por cierto, la imagen de la portada es de Edu, compañero de Fotoespeleo QNK que ganó el concurso de fotografía de 2019 de la revista. Estuvimos allí cuando la hizo: Sima del Bancal de la Nevera.

Y, por mi parte, nada más.

¡Saludos y a cuidarse mucho, lectores errantes! ¡Nos vemos en el monte!

¡Hasta la próxima!

lunes, 16 de marzo de 2020

Cuevas en sal: Cueva del Hundido y Sumidero del Castelar (La Pesquera)


¡Hola lectores errantes!

Hoy vamos con otra de cuevas sí... pero esta vez, diferentes. Bastante diferentes.

Hace unos días, tras ponerme a revisar publicaciones antiguas de espeleo, descubrí algo que desconocía: en Cuenca tenemos cuevas formadas en sal.

No todas las cuevas son en piedra caliza. Las hay: en hielo (bajo glaciares), en conglomerado (como la Cova Cuberes en Lérida), en arenisca, en granito (como A Cova Da Trapa en Pontevedra), en yeso (como el karst de Sorbas en Almería), en cuarzo (son bastante raras. Hay algunas en Brasil) y en sal; que es a las que nos vamos a adentrar en esta ocasión.

La información provenía de una publicación espeleológica del año 1994: la revista Antrum nº 1, editada originalmente en papel por el grupo espeleológico madrileño GAEM; aunque está también por la red en pdf. 

Dejo aquí el enlace a dicha publicación, por si queréis ojearla: http://www.espeleogaem.org/formacion/antrum/pdf/antrum_01.pdf

El artículo dedicado, a partir de la página 41 de esa revista, a la Cueva del Hundido comienza: "Los karst en sal gema son tremendamente raros. En España contamos sólo con dos, uno en Cardona muy conocido y explorado y el otro entre Minglanilla y la Pesquera (Cuenca)".

En el artículo se habla del Sumidero del Castelar, explorado por el S.I.S de Tarrasa en 1973, que tenía una longitud de unos 100 metros y acababa en un sifón de agua tremendamente salada.

Además, el sumidero natural conecta con dos secciones de una antigua galería excavada a mano por los romanos para la extracción de sal y cuyo acceso se encuentra obstruido por derrumbes.

En 1990, los miembros del grupo GAEM de Madrid volvieron para ver si podían bucear el sifón, y descubrieron al lado de la boca del Sumidero, la Cueva del Hundido una torca que se había abierto en el fondo del barranco. Volvieron dos años después y vieron que había doblado su tamaño y daba acceso a una cavidad. Al investigarla, descubrieron y topografiaron 210 metros de galerías excavadas en sal, con pasos inundados y formaciones curiosas. En su momento esta cavidad era la 2ª de España en cuanto a desarrollo en sal. Ahora, ya ha sido superada...

Pues bien, con estos antecedentes, ¿cómo no iba a querer ir cuanto antes?

Así pues, esta vez acompañado de Antonio y de Juan, nos plantamos allí para adentrarnos en una montaña de sal. A ver qué encontramos...

Rambla de la Sima, donde se encuentran las bocas a estas cavidades.

Reconocemos el terreno antes de ponernos los trastos y... ¡sorpresa! Veníamos con la idea de que había dos cuevas, pero ya en el lugar nos encontramos con tres. ¡Toma ya!

Volvemos al coche, nos ataviamos para la exploración subterránea y bajamos de nuevo al barranco ciego (es un barranco donde se sume el agua, sin salida del riachuelo hacia ningún valle) donde se abren las bocas de las tres cavidades, con la del Sumidero del Castelar un poco alejada de las otras dos.

Decidimos explorarlas desde el fondo del barranco hacia el coche, dejando el Sumidero del Castelar para lo último. No obstante, en esta crónica voy a narrarlo al contrario de cómo sucedieron los hechos, para mantener la tensión hasta el final, ya que la primera cueva que visitamos (que no conocíamos de nada) fue la que más desarrollo nos dejó avanzar y la más curiosa.

Pues bien. Ya llenos de barro tras haber pasado por las dos cuevas anteriores, bajamos al Sumidero del Castelar. Una enorme boca de entrada en el fondo de una rambla con forma de embudo nos da la bienvenida. Este sumidero tiene que tragar agua a mansalva, a juzgar por sus dimensiones. ¡Vamos para adentro!

La boca en rampa se ve cegada por derrumbes en su lado izquierdo. Al lado derecho, el agua ha excavado la sal y deja un resquicio por el que bajar: una rampa empinada y con material suelto alrededor. Bajamos los 3 y, echamos un vistazo. Se estrecha aún más y parece que la rampa se hace más pronunciada. Vamos llenos de barro y, decidimos que no vamos a probar con este Sumidero del Castelar por el momento. Con las que hemos visto antes, nos damos por satisfechos.

Boca del Sumidero del Castelar.


Antes del sumidero, hemos pasado por la Cueva del Hundido (o no... al final de la crónica hay una nota al respecto), la cual era la misión principal de este viaje a Minglanilla. Mientras mis compañeros cambian pilas en el exterior, me adentro. Esta es otra dolina en embudo con un corte en la pared de sal que da acceso a la cueva.
Boca de la que creemos que es la 'Cueva del Hundido'.

Hay una rampa que baja y a la derecha se ve la bóveda de una sala alta, a la que se accede subiendo una rampa bastante empinada.

La galería que desciende, y que al parecer era el acceso principal al resto de la cueva, se ha hundido impidiendo el paso por ese lado. Subo entonces la rampa que hay a la derecha. Estoy en una sala bastante amplia, pero parece que no se ve la continuación por ninguna parte...

Ahí dejo un vídeo de esta sala, y alguna foto de sus formaciones:

Entrada y sala de esta cueva.

Estalactita de sal.

Estalactitas excéntricas de sal en el techo de la sala.

Entran mis compañeros y suben a la sala.

Formaciones de esta Cueva del Hundido.

Retiramos unas cuantas piedras que taponan lo que parece ser una continuación. Se mete Juan a investigar y al salir nos dice que caber, cabemos; pero que se pone muy vertical, y no hemos traído cuerdas. Por mi parte me adentro un poco en otra gatera que parece estar sobre la galería de acceso colapsada y veo que más adelante se cierra. Me dedico entonces a grabar lo que hay por aquí:

'Nubes de sal' y gatera parcialmente desobstruida.

La Cueva del Hundido se niega a mostrarnos sus secretos. Aunque, sabiendo que la sal se disuelve muy rápido, y conociendo ya su ubicación, volveremos en un futuro para ver si las aguas han logrado desobstruir la entrada y nos permiten progresar más.

A la salida Antonio se fija en algo. Hay una telaraña, y parece ser que la araña que la tejió 'se ha salado por completo'. Dejo por aquí un vídeo y una imagen, aunque no se enfoca bien del todo por el pequeño tamaño de la araña...

'Araña curada en sal'.


Araña atrapada por la sal.

De aquí, vamos al Sumidero, y nos encontramos lo relatado más arriba.

Pero veníamos ya contentos. ¿Por qué? Porque en la primera cueva a la que nos metimos (y que no esperábamos encontrar) nos dejó recorrer un buen tramo de galerías formadas en sal, muy curiosas.

Aquí una imagen de las dos bocas de entrada a esta nueva cavidad.

Bocas de entrada a esta 'cavidad desconocida'. Abajo a la izquierda Antonio.

Esta cueva no tiene nombre (que yo sepa). No sale en las crónicas que había leído. ¡Vaya suerte! ¡Quizá exploremos algo nuevo!

Bocas de acceso a esta cavidad.

Me adentro yo el primero, pero pronto me detengo. Vaya... esto no va a ser fácil.

Comienzo a adentrarme pero...

Fango. Mucho fango. O incluso arenas movedizas, más bien... ya me lo advirtió Padre Errante, que en su momento estuvo en estas cuevas (bueno, en las dos anteriores. Ya que ésta en la que nos encontramos ahora se debe haber abierto más recientemente).

Mis compañeros se me adelantan mientras grabo la boca de acceso de  esta cueva.

Antonio y Juan van al ataque de esta cueva.

Se adelanta Antonio, que baja arrastrando por una rampa de lodo. Le sigue Juan y por último bajo yo, pensando en lo interesante y penoso que va a ser deslizarse por aquí cuesta arriba con tanto lodo a la salida...

Galería de entrada.

Ya estamos en una galería con las paredes de sal. El suelo es más compacto aquí. Menos mal... porque si llega a tener toda la cueva tanto lodo como la entrada habría sido un auténtico palizón avanzar por ella. El mono ya pesa el triple con todo el lodo que se nos ha quedado pegado a él.

Los primeros metros avanzan en dirección norte, para luego hacer un par de eses y girar bruscamente hacia la derecha (hacia el Este más o menos), que es la dirección donde están la Cueva del Hundido y el Sumidero del Castelar. Puede que estén conectadas, pero habrá que volver en época de estiaje y revisar todos los rincones...

Vamos encontrando estalactitas de sal y minúsculas formaciones saladas cubriendo el suelo:

Avanzando por el meandro inicial de este sumidero.

Estalactitas de sal que crecen sobre paja y ramas arrastradas por el agua hasta aquí.

Advierto a mis compañeros que van delante de que vayan atentos a huellas o señales que delaten si ha entrado alguien antes. Si no hay nada, es posible que estemos descubriendo una nueva cavidad.

Mientras seguimos avanzando por un meandro con las capas de sedimentos muy marcadas. El agua ha tallado en cada una de sus incursiones las entrañas de sal gema de esta montaña.

 Seguimos avanzando.

Diferentes grados de erosión sobre diferentes alturas de la capa de sal que cubre toda esta galería.

Un poco más adelante encontramos señales. No somos los primeros en entrar aquí. Vaya...

Huellas. No somos los primeros en adentrarnos en esta cueva, al parecer...

El meandro que veníamos siguiendo desemboca en una gran sala, con su parte central de techo bajo.
Parte de la gran sala de esta cavidad, con techo bajo en algunas zonas.
Entramos en la sala.

Por el centro hay mucho fango y avanzamos pegados a la pared, bordeando la gran sala, donde el fango está algo más endurecido y no te hundes tanto. El suelo está cubierto de microcristales de sal, que deben desaparecer cada vez que esta cavidad entra en carga, es decir, cuando empieza a entrar un río de agua de lluvia por ella e inunda su interior.

Cristales de sal cubriendo el suelo de la sala (se me fue la pinza y grabé en vertical. Sorry)

Llegamos al extremo de la sala, y la cueva continúa por una gatera de techo bajo. Con buen criterio, Antonio decide que no nos metamos ahí. En este vídeo se muestra el porqué:

'Lodo líquido atrapa-personas' en la galería que continúa en un extremo de la sala, y montaña de sal.

La gatera pinta bien, pero cualquiera se mete en ese cenagal... la dejaremos para otra ocasión.

Seguimos bordeando la sala, que se ha formado a base de sucesivos derrumbes del techo que han dejado en esta parte una montaña de sal y bloques de sal caídos.

Aquí hay otra vista de esta gran sala de sal:

Otra vista de esta sala.

Avanzamos un poco más por el borde de la sala. Juan se adelanta y, con cuidado de no quedarse atrapado, cruza la sala en su parte final para asomarse a una galería que sale en dirección a la entrada, paralela a la galería por donde hemos llegado a la sala. Nos dice que no tira, y nos damos la vuelta.

Antes de salir de la sala hacia la galería que nos conducir de nuevo al exterior, me fijo en una diaclasa estrecha que puede conducir en dirección a la Cueva del Hundido. Yo no me meto, pero Juan y Antonio se ven con ganas de reptar por sitios estrechos y se meten a echar un ojo:

Los compis explorando una diaclasa.

Parece ser que no tira. Nos damos por satisfechos por ahora, y volvemos por la galería de entrada, en dirección a la salida.

Nos volvemos a arrastrar por la fangosa rampa de entrada, luchando para no quedar atrapados por esas pegajosas arenas movedizas y salimos al exterior, a ver la Cueva del Hundido y el Sumidero del Castelar, los cuales no se portaron tan bien con nosotros como esta 'cueva desconocida' que parece formar parte del mismo sistema.
Antonio saliendo como puede del lodo de la entrada.

Pensándolo ahora en frío, ¡me podría haber llevado una cinta de lomo y haberla dejado curando en la sal de la sala, para volver a por ella más adelante ¿no?! jejeje

Volveremos sin duda. Creo que aún se pueden descubrir más cosas en estas cuevas de sal, si no acaban colapsando como había ocurrido en la entrada del Sumidero del Castelar...

Paraje en el que se encuentran las cuevas, visto desde donde dejamos el coche.

Os dejo por aquí la topografía de la Cueva del Hundido, sacada de la Revista Antrum nº 1 del grupo espeleológico madrileño GAEM, para que le echéis un vistazo:

Topografía extraída del nº 1 de la revista espeleológica Antrum.

La verdad es que, mirando la topografía y comparándola con lo que nos encontramos nosotros, bien es posible que, la que durante toda la crónica he tratado como 'Cueva del Hundido', no sea tal, sino otra dolina nueva, como la cueva desconocida que también visitamos. Además, en la crónica de la revista Antrum se dice que el sumidero dista unos 100 metros de la cueva, y nosotros nos encontramos con que están mucho más cerca, quizá a unos 40 metros como mucho. Lo dicho, habrá que volver en otra ocasión y mirar todo con más detenimiento.

Por último, os dejo el enlace a un vídeo que he subido a YouTube sobre nuestra visita a este curioso karst en sal gema situado entre las poblaciones de Minglanilla y La Pesquera (Cuenca):


Y con esto me despido, lectores errantes. ¡Hasta la vista!