martes, 21 de septiembre de 2021

Sima de José Cebrián y Cueva de los Tocinos, cerca de los Callejones de Las Majadas:

¡Hola gente errante!

¿Os venís a comprobar la reciente equipación de la Sima José Cebrián, en Las Majadas? Os muestro una imagen desde el fondo del pozo, a ver si os convence el asunto...

Imagen desde el fondo del pozo de entrada de 37 metros de profundidad.

Os pongo en antecedentes: hace unas semanas, los compañeros del Club Diaclasa Villalba (donde estoy federado actualmente), llevaron a cabo la equipación de la Sima José Cebrián con anclajes químicos (en lugar de los viejos spit con se hallaba equipada por sus exploradores de la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum) con dos vías de bajada para poder permitir el descenso de dos personas al mismo tiempo, cada una por su cuerda.

Mi hermano y yo le teníamos echado el ojo a esta sima desde hace un tiempo, y aprovechamos tras los trabajos de Diaclasa Villalba para ir a ver cómo había quedado la instalación de anclajes que realizaron los compañeros. Ellos no pudieron probarla tras su equipación, ya que el compuesto químico con el que se fijan los anclajes a la roca tarda unos días en fraguar y endurecerse por completo. Por ello, nos ofrecimos como 'conejillos de indias' para ir a ver si el descenso por los lugares elegidos ha quedado bien, bajando limpiamente y evitando roces de las cuerdas en la roca. El resultado de la equipación ha sido brillante. Las dos vías de bajada están colocadas en lugares muy bien escogidos y con sus anclajes en perfecto estado. En los fraccionamientos tenemos apoyos, y es fácil y cómodo bajar.

Así, el pasado viernes día 17 de Septiembre, nos presentamos en Las Majadas: Hermano Errante, Moisés, Cristian y el menda que escribe estas líneas.

La Sima de José Cebrián se encuentra cercana a los conocidos 'Callejones de Las Majadas', y también tiene cerca de ella la Sima de las Cuatro y Media y la Cueva de los Tocinos, a la que también le echamos un vistazo este mismo día.

Localización de las cavidades de esta zona.
(Pulsar sobre la imagen para ver ampliada)

¿Por qué esta sima tiene nombre propio? Pues esto, tiene su historia... la cual me contó Padre Errante.

Ahí va: Cuando Padre Errante comenzó a hacer espeleo, no tenía (ni él, ni la mayoría de sus compañeros) edad para conducir, ni coche propio. Pues bien, durante la exploración sistemática de la Muela de la Madera en busca de cavidades que realizó la Asociación Espeleológica Conquense Lobetum, en una de esas salidas les llevaba un taxista. Dicho taxista dejó en la zona de exploración a varios miembros de Lobetum y se fue a dar un paseo por su cuenta. Cuando los miembros de Lobetum regresaron al vehículo, el taxista les dijo que había encontrado una sima como las que ellos buscaban. Mostró la boca de entrada a los jóvenes espeleólogos que, tras explorarla y levantar su topografía decidieron, en homenaje a ese taxista que la había descubierto, ponerle su nombre: José Cebrián.

Topografía de la Sima de José Cebrián, sacada del libro 'Cavidades de Cuenca - I Muela de la Madera' editado por la A.E.C. Lobetum y publicado por la Diputación Provincial de Cuenca.


Esta sima desciende hasta los 39 metros de profundidad, y está situada al fondo de un callejón de roca caliza con mucha vegetación en su interior.

Una vez localizado el callejón donde está la cavidad, hay que pasar entre un denso tapiz de bujes para acceder a la cabecera de entrada. Hasta que no estamos casi en la boca, no vemos la cavidad. Cerca de la boca de entrada, se ve más o menos lo siguiente:

Aproximación a la Sima de José Cebrián

La aproximación cuenta con dos anclajes de seguridad para acercarnos a la vertical sin peligro.

Al llegar, vemos un agujero a la izquierda y un puente de roca a nuestra derecha, bajo el cual hay que pasar la cuerda de seguro para anclarla a una de las dos cabeceras trianguladas que existen para la bajada en esa pared a la derecha de la entrada.

Hermano Errante monta una vía de bajada y Moisés la otra. Cristian y yo bajaremos posteriormente, cada uno por una vía. Eso sí, dejamos distancia mientras van montando las cuerdas.

Acceso a la Sima de José Cebrián

Hermano Errante y Moisés bajan montando la cuerda.

Instalación de las cabeceras de las dos vías de acceso equipadas por el Club Diaclasa Villalba

En la línea que monta Moisés (y por la que también bajo yo) existen 4 fraccionamientos entre la cabecera y el fondo de la sima. Por la línea que monta Hermano Errante hay 3 fraccionamientos y se progresa un poco más rápido.

Dejamos que Hermano Errante y Moisés bajen hasta el fondo y se puedan apartar. Íbamos advertidos por los compañeros de Diaclasa Villalba de que, en el primer fraccionamiento hay una repisa con la roca algo descompuesta. Nos dijeron que, al realizar la equipación se rompió un gran trozo de la repisa y cayó al fondo de la sima (por suerte no había nadie por debajo), así que procuramos llevar mucho cuidado en este punto hasta que los que van por debajo se puedan alejar de la vertical para estar fuera del alcance de las piedras si alguna se desprendiese de la repisa donde estamos bajando Cristian y yo. Grabo un vídeo desde dicha repisa.

Repisa a unos 8 metros por debajo de la cabecera.


Seguimos bajando y superando fraccionamientos hasta llegar al fondo, a 37 metros de la boca de la cavidad. Mirando hacia arriba, se ve lo siguiente:

Vista desde el fondo del pozo.

Otra vista, con gotas de agua cayendo desde arriba como centellas...


También grabo algún vídeo desde aquí:

Vista desde el fondo del pozo. Cada vía baja por una pared diferente.

A la izquierda de la vía por la que he bajado hay una galería descendente que se corta a los 2 o 3 metros.

A la derecha, la cavidad continúa, pero el paso es demasiado estrecho para que una persona pueda acceder a nuevas salas. Aquí muere la cavidad, de momento.

Junto a este agujero por el que se cuela el agua de lluvia, y continúa su viaje, la concentración de oxígeno desciende ligeramente. Por suerte, no es un valor alarmante.

Continuación de la cavidad, ya impenetrable. 
El Club Diaclasa Villalba quiere realizar una desobstrucción para ver si se puede continuar y accede a nuevas galerías y salas.

Fotografía desde este punto.


Nos hacemos la foto de grupo en el fondo de la sima:

De izquierda a derecha: Moisés, Hermano Errante, yo mismo y Cristian.


Moisés sube hasta el último fraccionamiento de la línea que ha montado para dejar algo más de comba a la cuerda y que no se nos complique la salida. Aprovechamos para hacer alguna fotografía panorámica en vertical:

Panorámica vertical desde el fondo. Moisés retocando la comba del primer anclaje.

'La foto de la foto'.
Hermano Errante hizo esta panorámica vertical mientras yo, tumbado en el suelo, hacía la panorámica vertical anterior.


Moisés vuelve a bajar y nos disponemos a subir Cristian y yo, cada uno por la cuerda por la que ha bajado.

Mientras, Moisés nos hace las fotos que aparecen a continuación:

Cristian y yo nos anclamos a la cuerda para comenzar el ascenso. (Foto por Moisés Aguirre)

Vamos subiendo. Palmo a palmo. (Foto por Moisés Aguirre)

Ya hemos pasado el primer fraccionamiento en ascenso. (Foto por Moisés Aguirre)

Y seguimos para arriba... (Foto por Moisés Aguirre)


Subimos hasta haber pasado la repisa y, una vez superada, comienzan a subir Hermano Errante y Moisés mientras recogen las cuerdas.

¡Ya estamos fuera otra vez!


Una vez estamos todos arriba, volvemos al coche. Aún nos queda tiempo para ver algo más. Nos debatimos entre bajar a la cercana Sima de las Cuatro y Media o buscar la, también cercana, Cueva de los Tocinos. Nos decantamos por ésta última.

Topografía de la Cueva de los Tocinos, sacada del libro 'Cavidades de Cuenca - I Muela de la Madera' editado por la A.E.C. Lobetum y publicado por la Diputación Provincial de Cuenca.
Lo que sale en el lateral izquierdo es el callejón anexo a la cueva, cuyo trazado está a la izquierda.

Así pues, volvemos al coche, dejamos los aparatos de progresión vertical y las cuerdas (aquí no las vamos a necesitar) y avanzamos unos 200 metros por el camino hasta abandonarlo y meternos en el monte para encontrar, tapada por los bujes, la entrada a esta cueva de muy fácil acceso.

Entrada, escondida entre bujes, a la Cueva de los Tocinos.

Al entrar, encontramos con una galería de medianas dimensiones que tiene grietas en el techo por donde se cuela la luz exterior.

¡Vaya! ¡Si tiene iluminación natural y todo!

Tras entrar giro a la izquierda para tomar un par de fotos desde esta punta de la cavidad:

Cueva de los Tocinos desde uno de sus extremos.

Pequeña panorámica de la Cueva de los Tocinos.

También grabo este vídeo:


Y avanzamos a ver qué se esconde en el otro extremo de esta cavidad.

Recorriendo la Cueva de los Tocinos hacia su gatera final.

En este extremo hay una gatera que se va cerrando progresivamente.

Gatera final de esta cavidad.

También vemos como han salido un par de hongos entre las piedras de esta zona:

¡Hongos 'cueveros'! jajaja


Hacemos alguna foto más:

Una foto más antes de salir...


Y salimos por otra entrada diferente a la que hemos usado para pasar. Esta entrada nos deja en un callejón. Nada más salir, en el suelo me encuentro un €uro del año 1999 (¿llevará ahí tantos años?)

¡Anda, qué suerte! ¡Me he encontrado un €uro!


Tras esto, volvemos al coche y a Cuenca, a echarnos el par de cervezas que nos hemos ganado tras esta espeleo-salida.

He montado un vídeo con las tomas grabadas en estas dos cavidades de la Muela de la Madera. Lo podéis ver en el siguiente enlace: https://youtu.be/meOf-FiMkUo

Y, con esto me despido hasta la próxima.

¡Hasta pronto gente errante!

lunes, 30 de agosto de 2021

Cazando tormentas II: 67 imágenes de rayos por la provincia de Cuenca

 ¡Hooola de nuevo, gentes errantes!


He estado un tiempo con el blog inactivo, debido a motivos laborales. A ver si voy encontrando tiempo y voy subiendo algunas entradas sobre las que ya tengo material preparado...


De momento, vamos con ésta.


Llega la época de tormentas. Antes lo llamaban 'gota fría'. Ahora lo llaman 'DANA'. Viene a ser lo mismo, para mí, significa: tormentas. Y eso significa: rayos.


Sí... vuelvo a las andadas... (me encantan las tormentas, ¿se nota mucho?)


En una entrada de 2019 (Cazando tormentas I), os hablaba de la física de los rayos, y mostraba algunas fotos de rayos que había hecho por aquellas fechas.


Desde entonces, han habido más tormentas y, cuando he podido, he salido a intentar inmortalizar esas imponentes descargas eléctricas que caen del cielo.


A ver qué os parecen las fotos de rayos que hago con la sola ayuda de mi teléfono móvil y un pequeño trípode...


Voy a organizarlas según el lugar donde hice las fotos, empezando por este atardecer tormentoso en las inmediaciones de Buenache de la Sierra (pulsar sobre cualquier imagen para verla ampliada):


Descarga entre nubes.

Las nubes siguen su camino, y se siguen sucediento las 'chispas' entre ellas.



Esta descarga sí que cae en tierra.

Y estas dos también, aunque la tormenta ya está algo alejada de mi posición al hacer la foto...


Las imágenes anteriores se tomaron el día 1 de Mayo de 2019.


Ese mismo año, otra tormenta me atrajo de nuevo a Buenache de la Sierra, y cacé estos rayos al atardecer del día 17 de Septiembre.


Algunas fotos de aquella tarde salen algo movidas a causa del fuerte viento que desplazaba la tormenta.

Otra poderosa descarga en tierra con largas ramificaciones entre nubes.

Ésta, parece que no llegó a tocar tierra...


¡Uy! ¡Que se sale del encuadre!


Dos días antes de obtener las imágenes anteriores (el 15 de Septiembre de 2019), hubo otra tormenta, a la cual fui a buscar por el 'camino de las aguas' que une la carretera de Valdecabras con la población de Villalba de la Sierra.




Aquí, tras inmortalizar el fugaz rayo, fui a iluminar la escena con una linterna para probar cosas nuevas.

Tras pillar dos descargas lejanas, iluminé el campo de girasoles que había frente a mí.


Las siguientes 32 imágenes, fueron todas tomadas en las inmediaciones de Cuenca, entre los días 11 de Junio y 24 de Agosto de este mismo año.




































Y es que, este año, están habiendo bastantes tormentas por aquí cerca...


La siguiente imagen la tomé cerca de la problación de Fuentes, en el alto del Puerto del Rocho, el 20 de Septiembre de 2019, que también fue un año bastante tormentoso...




El día anterior (19 de Septiembre de 2019), las tormentas me llevaron a la misma zona, aunque avancé un poco más siguiendo las descargas, hasta las cercanías de Reíllo, donde capté las siguientes imágenes, con la población de Carboneras del Guadazaon al fondo.


Pequeñas descargas entre nubes, en la carretera que lleva a Reíllo. Preludio de la tormenta que se acercaba, y que dejó descargas en tierra como las siguientes.

Espectacular descarga en tierra detrás de la población de Carboneras del Guadazaon.


La tormenta seguía avanzando con algunas descargas entre nubes...

Alguna descarga espectacular a tierra...

Y esta impresionante descarga que, apunto estuvo de 'quemar' la fotografía entera, y eso que cayó a una gran distancia de donde yo me encontraba.
Creo que, desde que tengo memoria, es el rayo más potente que he visto jamás. 





Y, para ir terminando, vamos con una serie de fotografías tomadas tras 4 tormentas que pasaron sobre la población de Salvacañete, donde estuve viviendo unos meses el año pasado mientras trabajaba en la campaña de incendios. Estas tormentas se dieron entre los días 30 de Julio y 11 de Agosto de 2020.






¡Me encanta esta foto!


¡Espectacular descarga, ¿no?!
Menos mal que no cayó en la antena, que estaba a unos 80 metros de mí...




Fotografía tomada desde una de las calles de las afueras de la población.


Y ahora, vamos a ver un par de consecuencias de la caída de rayos sobre los árboles.

La primera, parece que sólo tuvo efectos para el gran chopo donde fue a caer el rayo. Lo partió, como quien parte un palillo...


Chopo junto al Río Júcar partido recientemente por un rayo.

Quizá no se aprecia muy bien... por eso, grabé este pequeño vídeo para ver mejor el detalle:


La segunda, pudo tener consecuencias... pero llegamos a tiempo. Lo explico: e
ste verano estoy trabajando como 'Especialista Forestal Helitransportado' en la base de Campillos-Paravientos, y el pasado día 30 de Julio de 2021 recibimos un aviso para salir a extinguir un humo que se había dado entre las poblaciones de Alcalá de la Vega, Salvacañete y El Cubillo. El caso es que, este rayo había partido un enorme Quejigo (no sabemos muy bien si era uno solo, o dos muy juntos...) 4 días antes, y había ido consumiendo poco a poco el tronco por dentro hasta que se levantó algo de viento y prendió a algunos matorrales cercanos. Lo apagamos en una hora y media, pero el árbol se vio muy afectado y, se perdió un ejemplar que, en vida, debía de haber sido impresionante por sus dimensiones y edad.


No sabemos si se trataba de un solo árbol enorme, o de dos grandes árboles que se encontraban muy juntos...

Un compañero y el Agente Medioambiental echando un vistazo al lugar de impacto del rayo.


Y, ahora sí, me despido... no sin antes dejaros un vídeo donde podéis ver las imágenes de esta entrada a pantalla completa, y acompañadas por musiquita...


https://youtu.be/XwnMCnXFh3s


¡Hasta la próxima! (procuraré que sea pronto, lo juro)     :)