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lunes, 10 de abril de 2023

Eremitorios de la Alcarria VII: eremitorios y necrópolis visigodas en Abia de la Obispalía

 Bienvenid@s a esta nueva entrada!

 

Con ésta, ya llevamos 7 entregas de la saga 'Eremitorios de la Alcarria', y no me cabe duda de que podría hacer otras 14 entradas más sobre el tema, a juzgar por la enorme cantidad de eremitorios que me he dejado por ver en la zona... pero por ahora, ya está bien.

 

En alguna historia futura aparecerá algún eremitorio curioso, pero de momento, con esta entrada vamos a dejar zanjado en tema de los 'eremitorios' durante un tiempo. Ahora vamos a centrarnos durante algunas de las siguientes aventuras en las necrópolis visigodas que he ido visitando por la provincia, y aquí ya dejamos una muestra de ello, dando una vuelta por los alrededores de Abia de la Obispalía.

 

Panorámica desde el interior de un gran eremitorio con varias estancias.

Pues bien, ¡vamos al lío!

 

Buscando información para entradas anteriores, había leído en varios sitios sobre la importancia de algunos hallazgos que habían tenido lugar en el término municipal de Abia de la Obispalía (Cuenca), lo que no conseguía era dar con la localización de los lugares de esos hallazgos (se encontraron 14 objetos de oro de la Edad del Bronce). Se lo comenté a Padre Errante, y él se informó por medio de una tercera persona que conoce bien el tema de los eremitorios y el mundo visigodo, de los lugares donde debía ir a mirar (aunque, donde yo estuve no era el lugar donde se encontraron las mencionadas 14 piezas de oro). Me marcó cuatro cerros en el mapa, cercanos a la población.

 

No voy a dar la localización exacta de lo que vamos a ver, ya que el lugar está bien conservado (no hay apenas 'firmas' de personajes que se hayan acercado por la zona) y me gustaría que siguiera así.

 

Una vez cerca del lugar, me dirijo hacia el primer punto que me marcó Padre Errante en el mapa.

 

Lo primero que voy a investigar es esto:

 

Primer promontorio de arenisca donde voy a echar un vistazo.

¿Qué me ha traído hasta aquí? Os lo cuento en el vídeo.

 

Primera parada. ¡A ver que nos encontramos!

Esto... no, no parece nada. Pero ahí arriba ya veo algo interesante

 

¿Y esto? ¿Será un eremitorio? A ver...

Va teniendo mejor pinta el asunto...
 

Vamos a fijarnos en los detalles:

¡Vaya, parece que tiene varias estancias!

 

El agujero que comunica con la entrada, dándole vueltas a posteriori, he pensado que podría ser la 'cama' del ermitaño que habitase el lugar. Es la estancia que se ve al final del siguiente vídeo:

También vemos 'columbarios' u 'hornacinas' en la roca
 

Según se entra al eremitorio, al fondo se ve también una puerta tallada en la roca que debía llevar a otra estancia, pero aquí el techo se ha derrumbado y lo poco que se puede ver es lo siguiente:

Estancia derruida por un derrumbe del techo

 

Hago una panorámica:

Panorámica de uno de los lados de este eremitorio desde el interior.
 

A la salida del eremitorio me doy cuenta de que hay una gran losa partida en tres, en el suelo, con un agujero tallado cerca de uno de sus extremos. ¿Será la 'tapa' de un sepulcro? ¿Qué uso podría tener esta gran losa?

¿Y esto?
  

Voy a seguir deambulando...

 

Lo de haberme encontrado este eremitorio era una sorpresa... ya que lo que venía a ver aquí era mayormente restos de enterramientos visigodos. Subo a la parte superior del eremitorio y...

¡Bingo! ¡Aquí empiezo a encontrar lo que venía a ver!

 

¡Ahí están!

 

Curiosamente, encima del eremitorio encuentro sepulcros. Parece haber uno, en principio, pero me fijo mejor y veo hasta tres en este lugar.

Sepulcros labrados en arenisca

 

Dos de los sepulcros está bien conservados, y el otro partido por la mitad al haberse rajado la roca sobre la que estaba tallado.

Este sepulcro está partido por la mitad al derrumbarse la losa de piedra en la que está tallado

 

Recapitulemos: aquí hay dos sepulcros grandes (de adulto) y uno más pequeño (de 1,20 m. aproximadamente de longitud).

Tercer sepulcro de la zona superior del eremitorio. Claramente más pequeño que los anteriores

 

Ahora, vamos a intentar profundizar un poco más en el tema de los enterramientos visigodos. Como sabemos, tras el abandono del Imperio Romano de Hispania, los visigodos (venidos de diferentes partes de Europa) llegan a la península, y comienzan a expandirse. Ya han adoptado la religión católica, y tras la llegada de San Donato de las costas del Norte de África hasta esta zona de la Alcarria, se fundó un monasterio y numerosos 'eremitas' o 'ermitaños' se concentraron en la zona para construir sus eremitorios y rendir culto a dios de una manera austera en contacto con la naturaleza.

 

Hasta la Edad del Bronce algunos enterramientos se solían hacer en urnas o vasijas (los 'campos de urnas') y en cuevas naturales, aunque parece ser que la mayoría de los cuerpos se incineraban, o se dejaban al aire libre para ser devueltos a la naturaleza en forma de alimento para los animales con los que convivían (se dice que los Íberos hacían esto, y que el alma del fallecido volaba con los buitres que se alimentaban de su carne).

 

Los romanos cambiaron estos hábitos. La creación de las necrópolis que vamos a visitar en las próximas entradas tienen lugar entre los siglos V y IX d.C., y se pueden catalogar en tres tipos:

 

            - Necrópolis postimperiales: inhumación en fosa simple. Siempre de carácter individual, con orientación Norte-Sur o Este-Oeste. Incluye ajuares funerarios en la mayoría de los casos. Van de la primera mitad del siglo V hasta el siglo VI.

 

            - Necrópolis visigodas: inhumación en fosa simple. Orientación Este-Oeste, con la cabeza al Oeste. Incluye ajuares funerarios, pero sin armas. Van del siglo VI al VIII.

 

            - Necrópolis hispanovisigodas: se caracterizan por que los elementos del ajuar difieren de los encontrados en las necrópolis visigodas, cuyos ajuares presentaba piezas con elaboraciones típicas del Centro de Europa (de donde vinieron gran parte de estos grupos tras la retirada del Imperio Romano).

 

También se pueden clasificar las necrópolis en función del modo de enterramiento en dos tipos:

 

            - Necrópolis comunitarias: asociadas a un asentamiento estable (veremos un buen ejemplo en una entrada futura)

 

            - Sepulturas aisladas o en pequeños grupos: no hay diferencia en el modelo constructivo respecto a las comunitarias, pero estarían asociadas a pequeñas granjas o aldeas.

 

Pues bien, con estas nociones, vamos a ver más sepulturas aisladas por esta zona. Como la siguiente, otra de pequeñas dimensiones.

Otro sepulcro pequeño en una roca separada del resto.

 

En la zona inferior del eremitorio, también veo algún resto de cerámica antigua:

 

Siguiendo las zonas donde se ve la roca arenisca desnuda, me alejo unos 50 metros del eremitorio y encuentro otro sepulcro de tamaño de adulto.

Al parecer hay tumbas diseminadas sin orden alguno

 

Más sepulcros diseminados. Encuentro otro más adelante:

 

Y algún resto de cerámica como el que hemos visto antes.

 

En el siguiente vídeo vuelvo al eremitorio para mostrar el siguiente cerro donde vamos a ver más sepulcros.

 

Antes de ir a ver la 2ª zona que me marcó Padre Errante, voy a echar un vistazo al otro eremitorio excavado junto al grande que hemos visto al principio.

No tengo muy claro si esto sería otro eremitorio, o el baño del eremitorio, o un almacén...

 

Vamos a hacer un nuevo recuento: hasta ahora hemos visto: 2 sepulcros grandes y 2 pequeños sobre el eremitorio; y otros 2 sepulcros grandes a unos 50 metros de éste. Llevamos 6.

 

¡Vamos a seguir a ver cuántos más vemos!

 

Ya en la 2ª zona, vemos otro sepulcro pequeño:

 

Ooooooootro sepulcro, esta vez grande:

 

¿Por qué estarán tan diseminados? A saber...

 

Bien, llevamos ya 8. Y ahora vamos a ver los mejor conservados.

Estos fueron los primeros sepulcros que vi al bajar del coche, y los dejé para mostrarlos más adelante porque los encontré muy bien conservados.

 

Como habéis visto en el vídeo, son 2 pequeños y uno más grande (me intenté meter dentro y debería de medir 1,7 metros de largo aproximadamente, y era muy estrecho. Yo no cabía ahí)

Tres sepulcros visigodos cercanos a Abia de la Obispalía

 

En total llevamos 11 sepulturas en esta zona.

 

Una cosa que gusta mucho de este lugar es, que no he visto 'vandalizados' con firmas estos vestigios de historia. Por ello no he querido dar a conocer el lugar exacto donde se desarrolla esta entrada, tratando de preservarlo. Así lo manifiesto en el siguiente vídeo:

 

 

Tras esta reflexión, y haber recorrido los 2 primeros puntos de los 4 que me marcó Padre Errante, me dirigí al tercer punto del mapa, pero por allí no encontré nada más que un eremitorio derruido que ni siquiera me paré a grabar.

 

Así pues, me fui hacia el 4º punto marcado en el mapa, a ver que había por allí. Lo primero que vi al aparcar fue esto:

Me acerco a la última zona a revisar según el consejo de Padre Errante

 

Al acercarme, veo que no puedo acceder para verlo más en detalle...

 

Ese resto de muro del final del vídeo me indica que aquí debió de haber algo. Subo a la parte superior para ver qué me encuentro

Vaya... pues no veo nada interesante en este último lugar...

 

Parece que por aquí ya no hay nada más... así, llegamos al final de esta entrada habiendo visto 3 nuevos eremitorios, y 11 sepulcros visigodos (6 de tamaño adulto, y 5 de tamaño infantil). Lo que no puedo es: precisar la época de estos vestigios; ya que no he encontrado ninguna información referente a este yacimiento.

 

Con esto nos acercamos al final de esta entrada, y dejamos aparcado por un tiempo el tema de los 'eremitorios de la Alcarria'. Os dejo el enlace al vídeo completo que he subido a YouTube enlazando todas las tomas que tenéis sueltas por aquí:

 

 

Y, para terminar, os dejo los enlaces a todas las entradas anteriores de esta serie, por si os perdisteis alguna y le queréis echar un vistazo:

 

- Eremitorios de la Alcarria I

- Eremitorios de la Alcarria II

- Eremitorios de la Alcarria III

- Eremitorios de la Alcarria IV

- Eremitorios de la Alcarria V

- Eremitorios de la Alcarria VI

 

¡Hasta la próxima 'lectores errantes'!

lunes, 2 de enero de 2023

Eremitorios de la Alcarria I: Candegalgas (Villar de Domingo García) y... ¡sorpresa!

 ¡Muy feliz y próspero año 2023! ¡Bienvenid@s de nuevo, gentes errantes! 
 
Vamos con una nueva entrada, esta vez cambiando de localización, sin salir de la provincia de Cuenca. Os explico...
 
Me he dado cuenta de que la gran mayoría de las entradas que he subido hasta ahora se desarrollan por los paisajes de la Serranía conquense (y es que... la cabra tira al monte). Vamos a movernos un poquito y buscar otros paisajes. Así, en las próximas entradas vamos a pasar a conocer otra de las zonas en que se divide la provincia de Cuenca: la Alcarria.
 
Ojeando un par de publicaciones, que me han parecido bastante interesantes, sobre la arquitectura y los yacimientos de la zona (más adelante haré referencia a dichas publicaciones, por si alguien quiere buscarlas y echarles un vistazo) de la Alcarria conquense, me topé con un par de curiosidades: eremitorios y casas-cueva. Por lo visto, abundan mucho por la zona, y es verdad que, recorriendola, se ven desde la carretera muchas de estas construcciones.

Panorámica desde el interior de uno de los eremitorios del conjunto de Candegalgas (Villar de Domingo García)

Vista exterior de una parte de este conjunto eremítico. En el centro de la imagen se aprecian la puerta y las ventanas de este eremitorio que se muestra en la primera fotografía.

Pero... igual estoy yendo muy rápido, ¿no? Vamos a comenzar con una breve descripción de la localización, y después con algo de historia de la zona. Así tod@s entenderéis lo que vamos a ver en las próximas entradas del blog.

 

     - La Alcarria: el término proviene del árabe andalusí (el de la época de Al-Andalus) y hoy en día se le da el significado de "terreno raso, alto y de poca hierba". La Alcarria geográfica no se corresponde con la 'Alcarria histórica' (los límites son muy difusos), y según 'Wikipedia' la Alcarria conquense ocupa unos 2480 km2.


Imagen que muestra la Alcarria geográfica (Fuente: Wikipedia)
La Alcarria histórica difiere.

Eso sí, en esta definición (y en el artículo de Wikipedia), parece no incluirse el Río Guadamejud y su vega, junto a el cual vamos a realizar esta primera parte del recorrido, como parte de la Alcarria geográfica.

 

En cuanto a la historia... aquí hay más miga.

 

     - Historia de la Alcarria (perdónenme los Historiadores e Historiadoras por los errores que, seguramente, voy a cometer al redactar este apartado, pero yo no soy un experto en esto y aquí sólo intento dar un contexto aproximado de lo que se va a ver a continuación, para que el lector/a juzgue con un criterio más o menos objetivo lo que se expone aquí): según el libro 'La Edad del Bronce en la provincia de Cuenca' de Margarita Díaz-Andreu García, en la cuenca del Río Guadamejud se han encontrado 21 yacimientos de la Edad del Bronce. Según esta publicación, la cuenca del Río Guadamejud está incluida históricamente en la Alcarria conquense.

Mapa de los yacimientos de la cuenca del Río Guadamejud sacado del libro 'La Edad del Bronce en la provincia de Cuenca' de Margarita Díaz-Andreu García.


Por cierto, la Edad del Bronce se prolongó aproximadamente entre el 3300 y 1200 a.C. en Europa (dentro de esta edad existen 3 subdivisiones: Bronce Inicial, Bronce Medio y Bronce Final) y los yacimientos encontrados se encuentran sobre cerros cuya visión y acceso ofrece cierta 'seguridad'. Habitaban sobre atalayas naturales desde las que podían advertir la presencia de enemigos con suficiente antelación.

 

Al parecer, sobre el 1500 a.C. hubo un despoblamiento general. Hasta entonces se construían poblados, más o menos, defendidos (con muros defensivos, generalmente situados en atalayas con pocos pasos de acceso, etc.), pero entre los años 1300 a 1000 a.C. las construcciones se volvieron menos sólidas y defendidas. A partir de ahí, los asentamientos escogidos eran de estancia breve, pues se centraban en vegas junto a ríos donde apacentaban al ganado mientras erraban de un lugar a otro, en un estilo de vida trashumante. Eso sí, estas ubicaciones temporales parecen estar muy cercanas (e incluso coincidentes en espacio) con construcciones de las primeras etapas del Bronce, e incluso del Neolítico. Es decir, re-aprovechaban algunos espacios construidos con anterioridad.

 

Tengo que aclarar, que estas fechas son muy relativas, según indica esta tabla:

Fechas de cada 'edad' en base a cada lugar de la civilación


Pero bueno, esto es más o menos para que os hagáis una idea de lo que ha pasado por allí durante el tiempo.

 

Luego vino la Edad del Hierro. Llegaron oleadas de habitantes de otras zonas a la Península, y se comenzaron a construir de nuevo ciudades dotadas de defensa ante ataques de 'gentes extrañas', pero ahora en vegas junto a ríos y zonas planas. Ya no se buscaban las atalayas fácilmente defendibles.

 

La Península era un crisol de pueblos. Básicamente había:

               

                - Pueblos 'celtas': de orígenes e influencias de pueblos del Norte y Este de Europa. Habitaban una pequeña franja en el Norte de la Península Ibérica.

               

                - Pueblos 'íberos': de orígenes e influencias griegas y cartaginesas que habitaban el Sur y toda la franja Este de la Península Ibérica.

               

                - Pueblos 'celtíberos': en el Oeste y Centro de la Península, donde había cierta mezcla de las culturas celta e íbera.

 

Dentro de los celtíberos, había numerosas tribus y, según lo que leí en su momento, en la Alcarria conquense el grupo que dominaba el percal eran los Olcades (pueblo guerrero que, al parecer, las pasó canutas tras llegar Aníbal y los cartagineses a la provincia y liarse a palos con ellos al pasar por sus tierras. Aníbal los derrotó y destruyó sus ciudades. Por eso hay pocas muestras importantes de sus construcciones y poblaciones).

 

La Edad del Hierro en la Península Ibérica acabaría sobre el 218 a.C. con la llegada del Imperio Romano tras la invasión cartaginesa de la Península (los cartagineses arrasaron Sagunto, ciudad aliada de Roma y de influencia griega, y los romanos mandaron a sus tropas para echar a Aníbal y, de paso, quedarse con toda la Península Ibérica en la Segunda Guerra Púnica). Los romanos se pusieron a construir su legado. En muchos casos, sobre el legado de otros: Segóbrica (cerca de la actual población de Saelices) ya se describe en escritos romanos como una ciudad enemiga que tuvieron que tomar a la fuerza. También, en Cañaveruelas donde los romanos se apoderaron por la fuerza de la ciudad celtíbera de Ercávica (al loro con el nombre, que es clave).

 

Tras unos 700 años de dominación romana de la zona, en el siglo V (tras la caída del imperio romano de Occidente en el año 476), son los pueblos visigodos, de origen germánico, los que se hacen con el control de la Alcarria (y de la Península).

 

Los visigodos imponen el cristianismo en todo su territorio siguiendo el legado romano, y se da la aparición de un personaje que he conocido gracias al interesantísimo Blog de Alfonso Calle, del que os dejo aquí un enlace:

 

https://alfcalle.blogspot.com/

 

Según desvela en una de sus entradas y según un escrito del entonces Obispo: sobre el año 560 desembarcaron en Valencia unos monjes cristianos provenientes del Norte de África, bajo el mando del Abad Donato. Pues bien, este hombre (Donato) al venir del Norte de África, parece ser que estaba acostumbrado al eremitismo ("Un ermitaño o eremita es una persona que elige profesar una vida solitaria y ascética sin contacto permanente con la sociedad, intentando alcanzar así una relación más perfecta con Dios.") viviendo en pequeños espacios excavados en la roca.

 

Felipe Abad León, Cronista oficial de La Rioja, en la “Historia de La Rioja” (Vol. II) Edad Media: “Los monasterios riojanos” dice:

“El  eremitismo  se  hacía  en  pequeñas  cuevas,  en  forma de celdas individuales. A veces se formaban conjuntos, con celdas individuales y con iglesia común, donde se reunían a la oración, y tenían cementerios comunes, además de espacios necesarios para almacenar víveres para la comunidad."

 

Una vez murió Donato, la zona se debió llenar de eremitas (o ermitaños) emulando a quien, después de su muerte, se consideraría Santo, encerrados en pequeños espacios en torno a 'centros comunes' de oración y abastecimiento de víveres. También hay un interesante artículo que habla de la fundación del Monasterio Servitano, cerca de la ciudad de Ercávica que fue un punto de culto cristiano en torno a el cual se crearon un montón de eremitorios para dar cabida a los peregrinos cristianos que deseaban emular la forma de vida de San Donato.


Así pues, lo que vamos a ver en las siguientes entradas es, algunos eremitorios de las decenas de ellos que hay diseminados por la Alcarria conquense. Pero... primero, vamos a acabar con la historia.

 

En el año 711, los musulmanes se adueñaron de la Península Ibérica, y destruyeron muchos de los vestigios que había de las épocas anteriores, al igual que reformaron y reutilizaron otros. En la siguiente entrada veremos un ejemplo de esto.

 

Y luego, vino la reconquista cristiana, la repoblación cristiana de la Península, la Edad Media, más ermitaños... y así hasta llegar a el otro día, en que decidí encaminarme a ver unos cuantos sitios históricos de la cuenca del Río Guadamejud.

 

Con esto creo que vale como introducción (perdón por la chapa, pero lo anterior pone en situación para las siguientes entradas). ¿Vamos al asunto?

 

La zona de esta primera incursión tuvo lugar por Villar de Domingo García y La Ventosa. Os muestro la zona aproximada en el siguiente mapa:

Mapa de situación donde se desarrollan las dos primeras entradas de esta serie de 'Eremitorios de la Alcarria'. Pulsar sobre la imagen para ampliar.


He alargado la zona marcada en rojo para incluir a Villanueva de Guadamejud porque (ALERTA: SPOILER) en la siguiente entrada vamos a ir a ver algo por allí... jejeje. Tendréis que esperar un poco.
 
Ahora mismo vamos a Villar de Domingo García. A la salida del pueblo en dirección a Cañaveras, a la izquierda, un cruce nos indica una carretera secundaria (la CUV-2121) que se dirige hacia las poblaciones de Bólliga y La Ventosa. Tras haber recorrido 2,5 kilómetros (a la altura de donde sale el cruce hacia la izquierda que va a Valdecañas), sale un camino a nuestra derecha, donde se divisa un abrigo de roca con muros para guardar el ganado frente a ellos. Hemos llegado al conjunto eremítico de Candegalgas (nombre de la acequia de riego que atraviesa este paraje).
 
Aquí aparcamos el vehículo, y comenzamos a deambular por la zona fijándonos en los detalles. En esta ocasión me acompañan Jaime y su fiel perrita 'Kalma'.
 
Nos encontramos más o menos lo siguiente:

Paraje de Candegalgas con la carretera CUV-2121 al fondo a la izquierda.


Vamos dando una vuelta por esta primera parada de nuestra ruta:


Primeras impresiones sobre este paraje

 

Ahí ya se ve claramente la entrada a uno de los eremitorios que hemos venido a visitar, en una posición elevada.

Vista desde abajo de la entrada al primer eremitorio que encontramos junto a la acequia de Candegalgas.

 

La roca de la zona es una mezcla de conglomerado en la parte baja del farallón rocoso, y arenisca en la parte superior (donde está enclavado el eremitorio). 



Cercados recientes bajo el primer eremitorio de este conjunto.

Un amplio abrigo de roca servía de refugio al ganado ante las inclemencias del tiempo.

Jaime y Kalma inspeccionando el interior del abrigo rocoso.


Vemos que, en dicho abrigo, existían muros de separación, como atestiguan los restos de la siguiente imagen:

Kalma junto a uno de los muros de separación al pie del abrigo.


Por la zona de abajo no veo nada de mucho interés, de modo que vuelvo sobre mis pasos para buscar un sitio mediante el que pueda acceder al eremitorio superior. Trepo un poco, y encuentro un 'pasillo estrecho' entre la roca y el vacío (la caída no es muy grande, unos 4-5 metros aproximadamente). Avanzo por él hacia la estancia excavada en la roca:

Trepo para intentar acceder al eremitorio que se encuentra sobre el cercado.

Paro de grabar para sortear la parte más estrecha de acceso a esta estancia con las manos libres. Una vez pasada, continúo con el vídeo para mostraros el interior de esta 'casa de ermitaño' de la Alcarria conquense:

A ver qué casa tenía el ermitaño...
 

Curiosa casita, ¿no?

Como ya dijimos al hacer la introducción a la historia de esta zona, al parecer la mayoría de estos eremitorios son de la época de los visigodos (posterior al abandono de los romanos de la Península Ibérica), con lo cual pueden tener unos 1400 años de antigüedad aproximada.

 

El conjunto de Candegalgas es unos de los destacados por su tamaño, creando una agrupación de parideras y refugios de considerable extensión.

 

¡Y no tenía malas vistas, oye!


Os dejo también algunas fotos que hice del acceso e interior de este primer espacio:

Fachada y puerta de entrada de esta 'casa troglodita', como se llama a estos espacios en el libro 'Arquitectura popular de la Alcarria conquense' de José Luis García Grinda.

Detalle del par de 'ventanas' excavadas a la roca y con vistas al cercado del nivel inferior

Vista de la entrada desde el fondo de la estancia.
A la izquierda se aprecian los 'columbarios' u 'hornacinas', hay algo de polémica con esto...
En la próxima entrada lo explicaré más en detalle.

Vista al exterior desde esta cueva-casa labrada en la roca.


Tras ver por dentro este primer eremitorio, vuelvo al exterior para seguir dando una vuelta por este conjunto cercano a Villar de Domingo García. Grabo los siguientes vídeos pasando por las parideras que se encuentran en esta zona:

¿Otro eremitorio o un simple refugio para el ganado?

 
Recorriendo el conjunto de cercados para ver lo que esconden

Otra de las partes de este conjunto de eremitorios y parideras (o corrales)


Cuando iba a montar en el coche para seguir la ruta, me fijo en esto:

 

Parece que ese arco está tallado a propósito en la pared, ¿no? Ahora es inaccesible, pero antaño debió haber una especie de pasarela para poder llegar a él. ¿Qué finalidad tendría?


Vista panorámica de la entrada y ventanas del eremitorio y un arco excavado en la roca (en el centro de la imagen) cuyo uso es desconocido.

 

Os dejo un mapa con la situación de este conjunto eremítico de Candegalgas:



Me gustaría añadir que, no visitamos todo lo que había por allí. Nos dejamos sin mirar otros 2 eremitorios con cercado que hay junto a la carretera, y que parecían tener grandes dimensiones.

Vale, seguimos.

Montamos en el coche, y seguimos hacia nuestro siguiente destino: el Cerro Lotero de la población de La Ventosa (el cual veremos en la siguiente entrada de este blog), pero... a la entrada del pueblo me doy cuenta de algo.
 
Paro el coche, nos bajamos y nos acercamos a echar un vistazo:


Parece otro eremitorio. Justo a la entrada del pueblo. ¡Vamos a ver!

Entrada a este eremitorio que me ha pillado de sorpresa.

Sí, efectivamente. Es otro eremitorio. La zona, una vez que te  vas fijando bien, está plagada de ellos.

 

Me adentro en él para ver su interior:

 Interior de este eremitorio visto por sorpresa mientras conducía.


No hay gran cosa... pero se aprecian bien las marcas de herramienta con que dieron forma a este pequeño refugio:


Marcas claras en la pared de la construcción manual de este espacio.
 

Una vez visto este eremitorio junto a la carretera, volvemos al coche para acercarnos al Yacimiento del Cerro Lotero, a un par de kilómetros de la población de la Ventosa, pero eso os lo mostraré en la siguiente entrada del blog... que no quiero alargarme más de la cuenta.

 
Os dejo un enlace al vídeo que he subido a YouTube sobre esta visita y... ¡hasta la próxima 'lectores errantes'! (será pronto, lo prometo)